Las divisas asiáticas y los índices mundiales vuelven a caer

China sacude la Bolsa: qué está pasando

En la sesión de hoy, y en línea con la nueva política del Banco Central chino, el tipo de cambio oficial se ha vuelto a recortar, un 1,6% que implica un descenso del 3,5% en dos días. El temor a una oleada de inestabilidad en el mercado de divisas se ha trasladado a la Bolsa, que tras las caídas de ayer ha marcado descensos mayores del 1% durante toda la sesión. En Asia, las monedas de Corea del Sur, Singapur, Taiwán y Malasia perdieron ayer algo más de un 1% y hoy vuelven a anotar caídas. Estas son las claves de una inesperada decisión de las autoridades monetarias chinas que está desestabilizando los mercados.

1.- ¿Es una devaluación o no?

Desde el punto de vista chino, sí; el cambio en el tipo de cambio del dólar contra el yuan es el más abultado en más de dos décadas. Pero para el resto del mundo, un movimiento del 3,5% en dos días es más una turbulencia que una devaluación. El Banco Central ha introducido más flexibilidad en el mercado de divisas (tendrá en cuenta el precio del día anterior), de modo que las cotizaciones de mercado tienen más peso en la fijación del tipo de cambio oficial. Pero hoy ha dejado claro que “no hay bases para una devaluación sostenida”.

2. ¿Qué se persigue con la medida?

Por un lado un yuan barato fomenta las exportaciones y, por otro lado, facilita la tarea del Banco Central. Además, las dudas sobre la economía china habían restringido la entrada de capital en el país, mientras la desaceleración de las exportaciones conlleva, también, una menor entrada de divisas. Y lo que China menos necesita, en un contexto de fuertes caídas de la Bolsa y miedo a una burbuja crediticia, es que el Banco Central reduzca la oferta de dinero comprando yuanes para mantener un tipo de cambio por encima del de mercado.

3.- ¿Forzará China una gran devaluación del yuan?

Como explican en Schroders, una caída fuerte del tipo de cambio solo aceleraría la salida de capitales y agravaría la inestabilidad en el sistema financiero. Además, tanto empresas como vehículos de inversión especiales tienen deuda denominada en dólares. Un ejemplo claro de esto último es la aerolínea China Southern Airlines, que anota la peor racha de caídas en dos sesiones de los últimos seis años porque la devaluación del yuan dispara el coste de su deuda denominada en dólares.

Tom Orlik, economista jefe de Asia en Bloomberg Intelligence considera que una depreciación del 1% del yuan eleva en otro 1% las exportaciones en tres meses, pero también incrementa las salidas de fondos del país en unos 40.000 millones de dólares.

4. ¿Qué implica el cambio en el sistema de fijación del tipo de cambio?

Un aspecto relevantes de la decisión del Banco Central es que el tipo de cambio que fije tendrá en cuenta de la cotización del yuan con otras monedas, y no solo con el dólar. Desligar el yuan del dólar permite, también, que China no “sufra” la apreciación del dólar de los últimos meses, que ha restado competitividad al país. Además, allana el camino a que el yuan entre en la cesta de monedas que el FMI incluye como componente de su propia “divisa”, los derechos especiales de giro o SDR. La inclusión permitiría a China entrar en el club de las divisas de referencia, admitiéndose los pagos al FMI o a otros Estados en su moneda.

5.- Entonces, ¿por qué las turbulencias?

El tipo de cambio oficial seguirá estando intervenido, pero hay dos factores en el mercado: los competidores directos de China perderán competitividad, y sus proveedores de materias primas verán precios más bajos. Las Bolsas asiáticas se han resentido hoy de la medida. El Nikkei japonés cae un 1,5%; el índice de Shangái, un 1,06%; el de Taiwán, un 1,3%... El índice MSCI de Bolsas emergentes cede en torno a un 1% y anota mínimos desde 2011.

En Europa y Estados Unidos, la decisión de las autoridades monetarias chinas también se ven fuertes caídas bursátiles, lideradas de nuevo por las compañías que más exportan al gigante asiático. La devaluación del yuan reduciría el poder adquisitivo de hogares y empresas, de ahí que el sector de consumo del Stoxx 600, índice de las mayores compañías europeas, descienda hoy un 3,4%, igual que de automoción, y que el de recursos básicos ceda un 3,1%.

Entre las compañías europeas más damnificadas por segundo día consecutivo por este movimiento están Unilever (-5%), LVMH (-4,1%), Christian Dior (-3,9%), Peugeot (-4,3%), BMW (-3,3%), Daimler (-3,9%) o ArcelorMittal (-2,9%). Todas ellas empresas con una fuerte presencia en China. Al otro lado del Atlántico, ayer también fue un mal día para multinacionales como Apple, que genera más del 20% de sus ingresos en aquel país y descendió un 5%.

6. ¿Podría causar una guerra de divisas?

Los expertos no tienen claro que el último movimiento del Banco Popular de China suponga el comienzo de una guerra de divisas, aunque es algo que podría suceder. Wee-Ming Ting, analista de rena fija de Pictet en Singapur, piensa que "este movimimento comenzará un círculo vicioso de diferentes países intentando depreciar sus divisas". Puesto que los competidores de China perderán competitividad, podrían verse forzados a intervenir en el mercado para depreciar sus divisas y así relanzar sus exportaciones.

Clifford Lau, estratega de renta fija de Asia en Columbia Threadneedle Investments,  cree que la medida causará “un seísmo en el mercado de divisas de la región” porque la devaluación del yuan afectará “a los países que dependen de la competitividad de las exportaciones para crecer como Corea del Sur, Singapur y Taiwan”.

7. ¿Presiona esta medida al resto de bancos centrales?

Está por ver qué deciden hacer los bancos centrales de los países competidores de China, que podrían devaluar sus monedas para proteger así sus exportaciones. Pero no solo los países emergentes se ven concernidos por esta medida. Los expertos de Barclays indican que la devaluación del yuan puede provocar un menor crecimiento en Estados Unidos y más presiones deflacionistas, lo que podría obligar a la Reserva Federal a replantearse la subida de tipos que el mercado espera para septiembre.

También  toma nota de esta decisión de las autoridades monetarias chinas el BCE. Desde Nomura señalan que la medida puede presionar aún más a la baja la inflación, ya resentida por la caída del precio del crudo. Es pronto para barajar medidas adicionales del organismo presidido por Mario Draghi, pero los expertos del banco nipón creen que "los temores de una menor inflación por el impacto negativo de esta devaluación del yuan sobre los precios de las importaciones podrían mitigarse con la extensión del programa de compra de deuda pública del BCE más allá de septiembre de 2016”.

8. ¿Cómo afecta a las materias primas?

El impacto de la medida sobre las commodities, muy tocadas en las últimas semanas, precisamente, por las dudas sobre el crecimiento de China, está siendo dispar. En principio, una devaluación del yuan hace más caro a las empresas de aquel país comprar materias primas denominadas en dólares, lo que presionará a la baja su precio al reducirse las importaciones desde China.

Por tanto, este es un factor añadido para la caída del petróleo. El barril de crudo Brent reaccionó ayer a la noticia perdiendo otra vez la barrera de los 50 dólares y acechando sus niveles más bajos desde enero, que lo son también desde 2009. Sin embargo, el oro sube, ejerciendo en parte el tradicional rol de valor refugio, al igual que otros activos como la deuda soberana alemana, cuyo interés cae al 0,6%.

Otros metales como el aluminio o el cobre caen hasta niveles mínimos en seis años. En opinión de Caroline Bain, analista de materias primas de Capital Economics citada por la agencia Reuters, "la devaluación  hará más caras las importaciones de commodities de China, pero también puede hacer más competitivas las exportaciones, lo que eventualmente podría elevar la producción industrial china y la demanda de metales".

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