Muchos comercios cierran estos días

Las dos peores semanas de agosto

La fiesta del 15 de agosto conlleva un éxodo masivo de las grandes ciudades

Las dos peores semanas de agosto

España también vive su Ferragosto particular esta semana. El término procede de la fiesta laica italiana que se celebra el 15 de agosto, y que se caracteriza por el éxodo masivo de las grandes ciudades. En el recuerdo queda la imagen de Vittorio Gassman, en la película de 1962 Il Sorpasso (La Escapada), dirigida por Dino Rissi, deambulando por Roma en busca de cigarrillos y de un teléfono.

Uotra cinta posterior, de 2008, Vacaciones de Ferragosto, dirigida y protagonizada por Gianni di Gregorio, quien al llegar el temible Ferragosto, se encuentra con cuatro ancianas, a las que ha acogido en su casa a cambio de diversos favores, y a las que intentará agasajar con una comida, no sin antes pasar por grandes dificultades para poder encontrar un pescado en todo Roma.

En España se celebra el día de la Asunción, y coincide con una auténtica huida del personal hacia la playa o la montaña. Las grandes ciudades empiezan ya a estar semi vacías. La mayoría de los establecimientos (restaurantes, bares, pequeño comercio, mercados...) aprovecha para cerrar estos días, así como muchas empresas rebajan la intensidad también en el ecuador de este mes.

Y probablemente sea esta semana la de menor productividad en España, inmersa en la festividad de la Virgen y en festejos populares. “La segunda y la tercera semana de agosto puede que sean las menos productivas de todo el año, pero no es malo que baje el ritmo de trabajo en las empresas”, señala el profesor del IESE, especializado en toma de decisiones, Miguel Ángel Ariño. Las grandes ciudades están a medio gas, los atascos han desaparecido, se puede aparcar y por la calle pasean sobre todo los visitantes.

“Por ejemplo, el consumo de electricidad y de cemento cae, pero hay una subida del turismo. Esto significa que disminuye el rendimiento pero hay que analizarlo como se merece”, añade el docente de la citada escuela de negocios, que asegura que es mejor que se concentre este descenso en dos semanas del mes de agosto, y que a partir de septiembre vuelva al mismo nivel, o superior, que antes. “Es importante que la gente tenga vacaciones, que descanse y desconecte, para volver al trabajo, con ganas y entusiasmo”.

Hace años, no tantos, ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao en agosto colgaban el cartel durante todo el mes de cerrado por vacaciones. “Eso era mucho peor, era mucho más acentuado, se daba una imagen pésima, ahora se concentra en dos semanas, que se compensan con el resto del mes, donde se intenta mantener un ritmo de trabajo más normalizado”, apunta Ariño.

El docente es de la opinión de que el personal cuando está de vacaciones sigue siendo productivo. Porque lo que hace es recargar pilas para cuando se vuelva a incorporar. En definitiva, descansa para mejorar en su puesto de trabajo al regreso. “Esto también es bueno como índice de calidad de vida del país, porque no hay que reducirlo todo a la actividad económica”.

Otro factor que también favorece que en España no se huya despavoridamente del asfalto en el mes de agosto es la tendencia de la gente a partir las vacaciones. “Antes, nos marchábamos un mes entero y ahora se prefiere coger dos semanas en verano, dejar otra para ir a esquiar y otra para Semana Santa”, dice Ariño.

La mayor concentración de fiestas

Sirva como dato para explicar la magnitud festiva de esta semana, la información que ofrece la Dirección General de Tráfico (DGT), que califica el fin de semana del 14 a 16 de agosto como operación especial de vigilancia. Porque es en estos tres días cuando más fiestas populares –un millar– se celebran en toda España.

De hecho, la DGT tiene previsto realizar 25.000 controles de alcoholemía diarios. El año pasado, que había un puente por delante, la DGT calculó alrededor de 5,8 millones de desplazamientos. Yeste año será parecido.

Es el momento en el que unos acaban las vacaciones, otros las comienzan y hay quienes solo disponen de ese fin de semana para darse un garbeo fuera de la ciudad. “La gente necesita las vacaciones”, reivindica el profesor del IESE, Miguel Ángel Ariño, quien considera una trampa la opción que ofrecen algunas empresas, como General Electric o Netflix, a sus trabajadores, de ofrecer periodos de descanso ilimitados. “Lo que están pidiendo es que cada uno se gestione el tiempo como considere, pero hay que cumplir objetivos, y al final se acaba trabajando más”.

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