La Seguridad Social manejará casi 141.000 millones en 2016

De dónde sale el dinero para pagar las pensiones

Entrada principal del Ministerio de Empleo y Seguridad Social en Madrid
Entrada principal del Ministerio de Empleo y Seguridad Social en Madrid

La Seguridad Social es el organismo del Estado que más dinero maneja, con un presupuesto de casi 141.000 millones para el próximo año. ¿De dónde sale esta cantidad que se destina a pagar pensiones y prestaciones?

La principal fuente de financiación proviene de las denominadas cotizaciones o cuotas sociales por contingencias comunes y accidentes profesionales que pagan los empresarios y los trabajadores cada mes. Los que más aportan son los asalariados y sus empleadores, que están inscritos en el Régimen General de la Seguridad Social. Los primeros aportan a las arcas de este organismo el 23,60% del salario de cada empleado y los propios trabajadores destinan el 4,70% de su retribución.

Así, por ejemplo, si un asalariado cobra 1.000 euros al mes, el empresario ingresa otros 236 euros en la cuenta común de la Seguridad Social y el trabajador, 47 euros. En total, por cada salario de 1.000 euros mensuales las arcas públicas reciben 283 mensuales (3.396 euros al año). Y estos porcentajes se aplican a la base de cotización (que por lo general coincide casi en su totalidad con el salario bruto del trabajador). Así, la Seguridad Social prevé ingresar el próximo año 89.624 millones de los trabajadores asalariados del Régimen General.

A esta cantidad hay que sumar los ingresos por lo que cotizan los trabajadores autónomos. Más del 80% cotizan por la base mínima (884,40 euros en 2015) y, por tanto, ingresan unos 264 euros al mes en la actualidad. El resto de los trabajadores de regímenes especiales de la Seguridad Social como los trabajadores agrarios, los de la minería y el carbón o las empleadas de hogar, entre otros. En total, por cotizaciones de empresarios y trabajadores ocupados el Gobierno espera recaudar 110.317 millones en 2016.

El Estado también cotiza

Pero, además, el Estado cotiza por los beneficiarios de prestaciones por desempleo contributivas, ingresando en la Seguridad Social las mismas cotizaciones del último empleo del parado y durante el tiempo que recibe dicha ayuda. Por este concepto, se ingresarán 6.771 millones.

Con estas cantidades se costean casi todo el pago de pensiones contributivas, que ascenderán el próximo año a 118.441 millones de euros (nueve de cada diez euros del gasto de la Seguridad Social).

También con estos ingresos se deberán pagar casi 5.400 millones que se prevén abonar por prestaciones por incapacidad temporal, que reciben los trabajadores que están de baja médica.

Además, las arcas del sistema recibirán otros 13.160 millones que saldrán de la caja de los impuestos generales (IRPF, IVA, sociedades, especiales etc.) y con los que se pagan todas las prestaciones que no son exclusivamente pensiones contributivas, que son las que se generan cotizando por contingencias comunes a la Seguridad Social. Es el caso de los complementos a mínimos de las pensiones contributivas (ayuda que se paga a quienes tienen derecho a pensión pero no han cotizado lo suficiente para alcanzar la pensión mínima legal), que supondrán 7.409 millones. Vía impuestos se pagan también las prestaciones no contributivas (2.290 millones) o las prestaciones de maternidad, paternidad y ayudas familiares (3.720).

Y si después de todo, la caja se quedara sin dinero para costear la nómina de las pensiones algún mes, el sistema cuenta con el fondo de reserva. En la actualidad esta hucha cuenta con 43.700 millones (según su valor de mercado), que única y exclusivamente pueden emplearse para pagar pensiones contributivas si no hay suficiente dinero en la caja de la Seguridad Social en el momento del pago a los pensionistas actuales.

 

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