Entrevista con Corina Vasilopoulou, diputada regional de Syriza

“Syriza no estará en ningún Gobierno de tecnócratas”

"La actitud de Mariano Rajoy cuando dijo que esperaba que los griegos votasen por el 'sí' fue despreciable", afirma

Una bandera de la campaña por el 'no' en el referéndum del próximo domingo.
Una bandera de la campaña por el 'no' en el referéndum del próximo domingo.

La diputada de Syriza en la región de Ática, Corina Vasilopoulou, sube el tono cuando habla del presidente del Parlamento Europeo, Martin Schultz, y de su deseo de “acabar” con Alexis Tsipras y tener como interlocutor, después del referéndum, a un “Gobierno de tecnócratas”. “¿En qué dictadura, en qué colonia estamos?”, se pregunta la también responsable de las relaciones con los medios del partido de izquierdas griego.

La postura de los socios europeos parece ahora más suave que hace unos días. ¿Por qué?

Se preparan para una posible victoria del no. Saben que no podrán seguir con el chantaje a Grecia. La actitud de Mariano Rajoy cuando dijo que esperaba que los griegos votasen por el fue despreciable. ¿Qué os parecería si Tsipras declarara: “Ojalá pierda Rajoy y podamos negociar mañana con Pablo Iglesias”?

¿No le parece que el resultado del referéndum no es tan importante desde una perspectiva europea puesto que, gane quien gane, es probable que las negociaciones se retomen de todas formas?

Por supuesto, el Gobierno está dispuesto a volver a negociar a partir del lunes, lo tenemos muy claro. Pero ya negociaremos desde otro punto de partida.

Si ganase el no. Pero, si la opción contraria fuera mayoritaria, ¿qué podría pasar?

“Poder retirar 1.800 euros al mes es ya un lujo”

Aunque admite que el número de partidarios del sí en el referéndum del domingo está creciendo, la diputada regional de Ática de Syriza, Corina Vasilopoulou, resta importancia a las encuestas que el viernes auguraban un empate técnico entre las dos opciones. “Se trata de sondeos que no son muy fiables”, afirma, y cita el caso de una encuesta publicada el jueves que daba la victoria al sí y que fue posteriormente desmentida por el mismo instituto demoscópico que la elaboró.

“Hay miedo y preocupación, pero la imagen que transmiten algunos medios no corresponde a la realidad”, dice sobre la manera en la que los griegos viven la cita del domingo. “La situación es relativamente tranquila”, relata.

Con respecto a las colas delante de los bancos, asegura que “ya no son tan espectaculares”. Y añade: “Retirar 60 euros cada día es un lujo, porque quiere decir 1.800 euros al mes, un sueldo que ya muy pocos reciben en este país, donde el paro está en casi un 27%”. Según Vasilopoulou, el BCE tomó una decisión auténticamente política al limitar la financiación de la banca helena. “Se intenta atemorizar a los griegos con el ejemplo de Chipre que, en 2013, bloqueó los depósitos. Omiten que quien lo hizo fue un Gobierno de derechas. Es decir, votar sí no garantiza nada.

Le daré un disgusto a Schultz, pero en el Parlamento actual un Gobierno de tecnócratas sería inviable. Syriza nunca participaría en algo parecido. La única posibilidad sería que se juntaran todos los demás partidos: Nueva Democracia, el Pasok, To Potami, el Partido Comunista y Amanecer Dorado. Algo improbable. Se convocarían entonces nuevas elecciones, posiblemente antes de septiembre, pero el panorama político sería surrealista, porque volvería a ganar Syriza.

¿Se está viendo afectado su partido por el corralito?

Solo parcialmente. Toda la campaña internacional a favor del y contra el Gobierno griego hace que muchos electores se estén enfadando. Es impresionante la cantidad de gente que no ha votado a Syriza y que ahora le apoya, le anima a no ceder.

Sin embargo, hemos visto la calle llenarse también de partidarios del . ¿El está cobrando fuerza?

Sí, pero nos llegan denuncias muy concretas y documentadas sobre amenazas a los empleados por parte de las empresas si no acuden a las manifestaciones del . Cuando organizan eventos, nuestros adversarios alquilan autobuses para llevar a la población a Atenas desde distintas ciudades, algo que acostumbran hacer los grandes partidos. Quieren dar la impresión de que en la capital hay multitudes de partidarios del .

Syriza también tendrá su organización para la propaganda.

Por supuesto que la hay, pero nosotros tenemos menos medios y no amenazamos a nadie. Quiero destacar el tipo de ambiente que hay alrededor del en toda su dimensión.

¿Sobre qué documento están llamados a votar los griegos, puesto que las condiciones para extender el rescate vencieron el martes?

Sobre el ultimátum de los acreedores internacionales. Quieren imponer condiciones todavía peores que en el pasado: un IVA al 23%, tasas asfixiantes para autónomos y pequeñas empresas, impuestos cuatro veces mayores que los actuales en el caso de los agricultores, empeoramiento de las condiciones laborales, más recortes en el sector público y jubilaciones por 360 euros al mes, si la Seguridad Social tiene déficit. Sobre esto se vota, no sobre si estamos o no a favor del euro.

¿Qué sentido tiene convocar un referéndum y al día siguiente enviar una carta a la troika en la que, a parte enmiendas de escasa entidad, se aceptan sus condiciones, como hizo Tsipras?

La carta fue el intento de continuar las negociaciones y de señalar a la troika como la responsable del conflicto, por su intransigencia, y poner a Europa ante sus responsabilidades. Nosotros estamos aquí, dispuestos a negociar. Ellos son los que no aceptan nada.

¿No era previsible que Alemania y los demás países respondieran que no se iba a reanudar la negociación antes de la celebración de la consulta?

Lo realmente previsible es que Grecia no puede seguir así y que los acreedores se den cuenta de ello. El informe publicado el jueves por el FMI sobre la inviabilidad de la deuda griega lo dice todo: no puede haber acuerdo sin una quita importante de la deuda. Ya es oficial. Ahora vamos a ver lo que pasa a partir del lunes.

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