Especial 37 aniversario de Cinco Días. Macroeconomía

La alfombra roja del crecimiento económico

El récord de exportaciones del primer trimestre y la reducción del déficit comercial apuntan a un cambio en el comportamiento de una economía que sigue fiando su estabilidad al turismo, construcción y automoción.

La alfombra roja del crecimiento económico

Volver a empezar, el título de la oscarizada película de José Luis Garci, bien puede aplicarse a la reciente historia económica de España, que hace apenas tres años se acompañaba de una banda sonora de desconfianza y previsiones a la baja que, en el mejor de los casos, se fijaban en el 1% raspado.

“La gente, incluidos algunos economistas, no se da cuenta de la envergadura de esta recuperación”, afirma José Luis Feito, presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE). Las reformas, los esfuerzos y los ajustes de una política económica y fiscal no entendida por la economía real han conseguido que España ocupe hoy puestos de honor en el ranking del crecimiento mundial; en opinión de los expertos, pisa el acelerador. Tal es así que desde principios de año se escucha decir a destacadas entidades económicas, representantes políticos y prestigiosos centros de estudios que “España crecerá más de lo previsto”.

A principios de junio, la OCDE, que agrupa a los países desarrollados, revisaba las previsiones de crecimiento hasta el 2,9% en 2015 y hasta el 2,8% en 2016, 1,2 puntos superiores para cada año. El organismo que lidera Ángel Gurría no ha sido el único. El día 8 de junio, el FMI elevaba los pronósticos para el próximo bienio hasta el 3,1% y el 2,5%, superiores incluso al 2,9% anunciado para este año por el Ejecutivo de Mariano Rajoy y el 2,8% y el 2,7% calculado por el Banco de España en 2015 y 2016. Los analistas de BBVA Research se suben también al tren del crecimiento, con un alza prevista del 3% y el 2,7%.

La coyuntura global económica, marcada por unos tipos de interés muy bajos, la depreciación del euro, la caída del precio del crudo y el fortalecimiento del PIB de los socios comerciales, ha sido clave para consolidar la incipiente hegemonía de España en el club de los países desarrollados. Más allá de la universalidad macroeconómica, ¿quiénes son los verdaderos protagonistas de la alfombra roja del crecimiento económico?

En turismo, la mejor noticia es la recuperación de la demanda nacional por el alza del empleo y la mayor renta disponible

Feito, del IEE, lo expresa así: “Dos motores esenciales que se habían gripado han puesto en marcha la recuperación: la competitividad y el restablecimiento de la confianza en la capacidad para controlar el déficit público”. Esto ha permitido, entre otras cosas, “el boom de las exportaciones, el alza de la inversión extranjera y la mayor compra de deuda. A partir de ahí, se produce una espiral de crecimiento concatenado”.

Para Kamal Romero, economista y profesor de la Universidad Cardenal Cisneros, “los grandes motores del PIB siguen siendo construcción y servicios de poco valor. Aunque la industria ha tenido también una buena evolución”.

El turismo, por encima
Según el último dato del INE, el sector turístico contribuyó al PIB en 2012 un 10,9% y, al cierre de 2014, empleaba a más de dos millones de personas, un 3,4% más que en 2013, según la Seguridad Social, y un 5,7% más (2,623 millones), según la EPA. El turismo “seguirá creciendo por encima de otros sectores, en torno al 3,4%, y generará divisas por valor de 50.000 millones”, señala el vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda.

Lo cierto es que el sector no deja de arrojar buenas noticias, en concreto, en lo que toca al número de turistas internacionales. Durante el último quinquenio ha pasado de los 52,68 millones en 2010 hasta los 64,99 millones en 2014. Una tendencia al alza que podría marcar nuevos récords en 2015, ya que, según la última nota de coyuntura de Frontur, entre enero y abril cruzaron las fronteras más de 16 millones, un 4,4% más frente a 2014.

Pero no solo crece el número de visitantes; como se extrae de los últimos datos de Egatur, el gasto subió en 2014 a más de 63.000 millones, una variación del 6,5% con respecto a 2013, la mayor alza en cinco años. “Elevar la derrama turística es una de las metas: hay que consolidar un modelo en el que la clave sea generar más divisas y el liderazgo del turismo de experiencia más que el precio para subir el gasto”, explica Zoreda.

 Para Exceltur, “la mejor noticia es la recuperación de la demanda nacional”. El aumento del empleo, la renta disponible y la confianza de las familias ha favorecido el repunte del consumo en 2014, como el aumento del 9,6% de gasto de los españoles por viajes al extranjero; un ejemplo que, según la patronal, se extenderá en 2015.

Al nivel de Alemania

La gente y algunos economistas no se dan cuenta de la envergadura de la recuperación, dice José Luis Feito, del IEE

La internacionalización cala hondo y empieza a mirar hacia otros destinos, como EE UU, Asia y África. El año pasado, las ventas al exterior subieron un 2,5%, hasta los 240.000 millones de euros, según el Ministerio de Economía. Una tendencia que continúa en el primer trimestre de 2015, en el que se exportó un 4,4% más (60.972 millones).

Además, el número de exportadoras regulares (aquellas que lo hacen durante cuatro años seguidos) creció un 11,4% el año pasado (45.842 millones) y un 2,8% en volumen, hasta los 223.101 millones.En lo que va de año, Economía confirma un avance del 3% y el 4,3%.

Salvador Marín, presidente de la Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides), apunta que “el éxito se debe a la diversificación de mercados, la calidad en sus productos y servicios, la innovación en origen y la formación de sus recursos humanos”.

Mientras que Feito puntualiza: “Lejos de lo que se dice, el sector productivo ha cambiado: en ningún país las exportaciones han crecido tanto en tan poco tiempo”. Una cuota de mercado que se ha obtenido, en parte, por el desarrollo de servicios más cualificados y productos de alta tecnología. “Estamos al nivel de Alemania. Se ha aumentado la competitividad”, afirma.

Aunque las bases del sector exterior son sólidas, bien asentadas y con una gran proyección futura, también hay riesgos. La falta de consolidación del saldo positivo de la balanza comercial, que se redujo un 14,9% en el primer trimestre, hace que sea “factible repetir errores del pasado”, expresa Kamal Romero, quien añade que “solo podrá ser un motor de crecimiento duradero si se completa con éxito la reasignación de recursos desde el sector de bienes no comercializables de bajo valor añadido hacia servicios de alto valor, como industria, tecnología o publicidad”. Desde Cofides indican que la recuperación de la demanda interna puede hacer que las empresas renuncien al alza exterior.

El número de empresas que exporta con regularidad creció el año pasado un 11,4%

Construcción y bienes de equipo
Si bien los sectores de la construcción y bienes de equipo caían en picado durante la crisis, desde que se inició la recuperación ambos empiezan a respirar. La construcción registró en 2014 un crecimiento interanual del 3,4%, algo que no sucedía desde 2008 y que, según la patronal sectorial (CNC), “se mantendrá en 2015 por el alza de licitaciones en las Administraciones”.

La subida fue del 32,8% el año pasado. El área de infraestructuras también tuvo un importante aumento del 35,4%, por el alza de las licitaciones en carreteras y vías urbanas (75,3%) y de infraestructuras (46,8%). Del retroceso que vivió el sector en 2012 y 2013, cuando la demanda cayó un 9% de media; la oferta, al 14% y el 6%, y el empleo, al 18% y el 12%, se ha pasado a la confianza. En concreto, por parte de los inversores británicos, franceses, alemanes, rusos y belgas, para los que la CNC prevé variaciones positivas en los próximos dos años.

Otro de los pilares sobre los que tanto el sector como el Gobierno han depositado sus expectativas es el de la rehabilitación, que en 2014 se elevó un 2,8%, con más de 28.000 proyectos.

Con respecto a los bienes de equipo, “en 2014 empleó a 250.000 personas y se logró una facturación cercana a los 50.000 millones”, según Juan Ramón Durán, director de la Asociación Nacional de Fabricantes de Bienes de Equipo. La mejora de la economía familiar y de las empresas ha favorecido a dicha área tras cinco años de tasas negativas. Durán prevé un aumento de la facturación del 2%.

El consumo interno no será lo único que impulse la mejora del sector, en el que las exportaciones serán la clave (subió un 8% el primer trimestre). Durán recuerda que en Europa se estima que el sector industrial representará el 20% del PIB para 2020. Por tanto, “se necesitan políticas públicas de apoyo y estímulo al sector industrial y de bienes de equipo que permitan alcanzar dicho objetivo”, concluye.

El automóvil, a todo gas y sin frenos

Mención especial merece el sector del automóvil. Todos los indicadores marcan signos positivos, desde la fabricación, que creció un 11%, hasta las ventas, que subieron un 18%. Unos resultados que generaron 87.500 empleos y aportaron a las arcas fiscales un 20% más que en 2013.

Las cifras constatan que la industria vuelve a ganar peso en España, influida por los incentivos (planes PIVE y PIMA), que han impulsado el consumo interno. Pero la calidad y eficiencia de los vehículos y componentes made in Spain empiezan a cruzar fronteras y durante el pasado año las ventas a China se multiplicaron por diez, mientras que las efectuadas al continente americano lo hicieron por dos.

Las cifras

La alfombra roja del crecimiento económico

Un 3,4% de crecimiento  y cerca de 50.000 millones de euros en divisas son las previsiones que apunta la asociación Exceltur para el sector turístico en 2015.

240.000 millones fue el volumen de ventas de las empresas españolas en el exterior en 2014, un crecimiento del 2,5% interanual. Una tendencia que se repite durante el primer trimestre de este año (un 4,4% más).

87.500 empleos generó el sector del automóvil en 2014. La fabricación creció un 11% y las ventas, un 18%. Las previsiones para 2015 mejoran por su apertura a nuevos mercados, como el de Estados Unidos o China.

El 20% del PIB estima Europa que representarán la industria y los bienes de equipo en 2020. El año pasado, el sector empleó a 250.000 personas y facturó cerca de 50.000 millones. Las exportaciones subieron un 8% interanual.

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