Tsipras pone en duda la voluntad del FMI de alcanzar un acuerdo

Los acreedores rechazan la reestructuración de la deuda griega

La directora gerente del FMI, Christine Lgarde, en la cumbre del pasado lunes.
La directora gerente del FMI, Christine Lgarde, en la cumbre del pasado lunes. REUTERS

Traspiés en la negociación cuando esta parecía enfilar la recta de meta. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha anunciado que los acreedores con los que está negociando han rechazado su oferta sobre la reestructuración de la deuda, algo que Atenas considera irrenunciable.

La primera consecuencia, las Bolsas de toda Europa se han dado la vuelta y el Ibex, por citar un ejemplo, cae un 0,7% cuando coqueteaba con las ganancias. Pero esto no parece más que una mano más en una partida de cartas más larga: Reuters asegura que los acreedores ya han puesto sobre la mesa una contrapropuesta que ya está siendo analizada... y rechazada por las autoridades griegas, según aseguraron a Reuters fuentes cercanas.

Tsipras ha asegurado a sus socios que los negociadores "no aceptaron sus medidas". Fuentes griegas aseguraron que Tsipras ha decarado que "la persistencia de ciertas instituciones [en referencia al FMI] no aceptar medidas equivalentes nunca se había producido, ni con Irlanda ni Portugal ni en ninguna parte". En su opinión, esta "extraña situación" puede tener dos consecuencias: los acreedores no quieren un acuerdo o están sirviendo a intereses específicos dentro de Grecia". Supuestamente, los acreedores ya han hecho llegar a los funcionarios griegos su contrapropuesta.

Hoy es día de reuniones de alto nivel en Bruselas. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, se ha encontrado de nuevo con los máximos representantes de la troika -el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker; el del Banco Central Europeo, Mario Draghi; y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde- con el fin de tratar de desbloquear las negociaciones del rescate y tratar de cerrar un acuerdo final a tiempo para el Eurogrupo extraordinario, que comienza a las 19:00 horas. Sin un acuerdo del Eurofgrupo, Grecia no recibirá dinero del SMP, el programa del BCE destinado a comprar deuda pública.

Mientras tanto, Tsipras va gananado apoyos dentro del Parlamento. Stavros Theodorakis, líder de To Potami, ha declarado que apoyará las propuestas deTsipras, lo que proporciona un balón de oxígeno al primer ministro. El ala más izquierdista de Syriza, el partido del primer ministro griego, advirtió ayer de que no respaldará un acuerdo que, a su juicio, es lesivo para las clases populares y perpetúa alguno de los errores cometidos bajo el dictado de la troika desde 2010.

Syriza (149 escaños de 300) gobierna en coalición con Griegos Independientes (13 escaños) y en teoría dispone de mayoría suficiente para aprobar la semana que viene el acuerdo con la zona euro. Pero la revuelta en ambos partidos podría obligar a Tsipras a apoyarse en parte de la oposición e incluso a formar una nueva coalición si su partido sufre alguna escisión importante.

Contraoferta de los acreedores

Las instituciones acreedoras han presentado a Grecia una contrapropuesta en la que insisten en pedir mayores recortes en las pensiones y más incremento del IVA, pero menores subidas en el impuesto de sociedades. Según el documento citado por varios medios griegos, las instituciones -Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)- rechazan el reparto de gastos e ingresos que ha hecho el Gobierno de Alexis Tsipras.

Por ejemplo, no aceptan que el Ejecutivo griego se limite a aumentar los ingresos del sistema de pensiones a través del incremento de las cotizaciones a la seguridad social, sino que insisten en un ahorro global del 1 % del producto interior bruto (PIB).

Atenas había propuesto un ahorro global del 0,37 % este año y del 1,07 % en 2016, pero basado en el aumento de las cotizaciones a la seguridad social y de las contribuciones de los pensionistas a los seguros de enfermedad, ya que quería evitar recortes directos de las pensiones.

Por otro lado, las instituciones insisten también, según los medios griegos, en un aumento global de los ingresos por el impuesto sobre el valor añadido (IVA) del 1 % del PIB en 2016, mientras que el Gobierno había propuesto un 0,74 %.

En cuanto al impuestos de sociedades, en el que el Ejecutivo griego había propuesto aumentar los tipos del 26 % al 29%, los acreedores en cambio exigen un aumento inferior, del 28 %.

Otro de los puntos de la contrapropuesta se refiere al gasto de defensa. Grecia había propuesto reducirlo el año próximo en 200 millones de euros, mientras que las instituciones piden el doble.

La contrapropuesta va en la línea del planteamiento del FMI, que, según el Gobierno griego, exige que el peso del ahorro se produzca a través de mayores recortes en el gasto y no del aumento de ingresos.

 

 

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