Causar una buena impresión depende de evitar ciertos fallos

Los cinco errores a no cometer en una entrevista de trabajo

Los cinco errores a no cometer en una entrevista de trabajo

Uno de los pasos que ha de superarse para conseguir un empleo es dar una buena impresión en el cara a cara con el futuro jefe o el responsable de recursos humanos.

Aunque los siguientes consejos para no cometer fallos puedan parecer de ser de sentido común, a veces, los nervios o la falta de tiempo pueden jugar una mala pasada. Así que es mejor que los tenga presente.

La consultora Robert Walters, especializada en la búsqueda y selección de mandos intermedios y directivos, ha elaborado una lista con los cinco errores más frecuentes en las entrevistas de trabajo.

1. No investigar con profundidad a qué se dedica la empresa

Para causar una buena impresión es importante conocer en detalle la historia, la situación financiera, los productos y servicios, los mercados en qué opera y los principales competidores de la compañía en la que queremos trabajar. Así, podrá responderse con suficiente aplomo a las cuestiones sobre la misma, o sobre su sector de trabajo, que nos planteen los reclutadores.

2. Divagar en las respuestas

Cuando los entrevistadores le pregunten acerca de los motivos por los cuales aspira a conseguir el puesto de trabajo, por favor no divague. No se pierda en largas, etéreas y enrevesadas explicaciones. Sea conciso, concreto y breve. Explique, de manera entusiasta, a ser posible, cuáles son los aspectos que le resultan atractivos de la empresa o de las responsabilidades que tendría que desempeñar.

3. No saberse al dedillo el propio currículo

No hay que pensar que los entrevistadores no van a hacer preguntas sobra la trayectoria y experiencia laboral previa solo porque ya aparezca reflejada en el currículo. Al contrario pueden querer conocer con más profundidad las responsabilidades desempeñadas y los aprendizajes realizados.

Sea astuto y asegúrese de relacionar los logros alcanzados anteriormente con el empleo para el que está siendo entrevistado.

4. Caer en la tentación de criticar a empresas o jefes anteriores

Aunque le parezca muy pertinente y adecuado para explicar las causas por las que abandonó o le despidieron de una compañía, evite hablar mal de ella o de aquellas personas para las que trabajó

No podrá explicar con detalle y a fondo los antecedentes que provocaron el desacuerdo que tuvo con sus jefes y la situación podría incluso dar pie a preguntas incómodas. Además, no suele generar muy buena impresión alguien que a la primera de cambio se dedica a despellejar a los otros. Si habla así de estos, también lo hará de nosotros, pueden pensar los entrevistados.

Céntrese mejor en los aspectos positivos de su trayectoria profesional.

5. Ser demasiado cercano durante la entrevista

No se ha de caer en la trampa de mostrarse demasiado cercano. Una entrevista es una de las situaciones de trabajo más formales en las que un profesional se va a encontrar.

Es importante ser amable, agradable y demostrar las habilidades interpersonales que se poseen, pero sin pasarse. No caiga en el colegueo, aunque sienta que hay buen rollo con los entrevistadores.

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