Editorial

Qué hacer con los ciclos combinados

Las compañías eléctricas españolas han mantenido durante todo el ejercicio 2014 hasta 13 centrales de ciclo combinado alimentadas con gas paradas. Pero sus contratos originales de puesta en marcha obligan al sistema eléctrico a remunerar su sola existencia con una parte de las aportaciones de los consumidores en el recibo de la luz; en total, tendrán un coste entre 2014 y 2015 de 130 millones de euros, en concepto de pagos por inversión y por disponibilidad. Se trata de centrales que están paradas porque no hay demanda suficiente como para absorber toda la capacidad de producción energética, pero que tienen que estar disponibles por si Red Eléctrica Española precisase por algún motivo echar mano de su producción.

Las estimaciones de demanda energética revelan que tardarán varios años en ser necesarias, aunque durante tal periodo es preciso su mantenimiento y su remuneración. En ese caso, las autoridades deberían elaborar un plan de hibernación para todas o una parte de ellas, las que se vayan a estimar ociosas, puesto que su coste para el sistema eléctrico, y por tanto para los consumidores, sería muy inferior. Además de tener una reducción en tal coste, las compañías podrían suspender o rescindir los contratos de suministro de gas que mantienen ahora con sus proveedores.

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