Editorial

Un petróleo que no frene la recuperación

La escalada de precio del petróleo ha llevado al oro negro a subir un 42% desde el mínimo que marcó el pasado mes de enero:46,5 dólares. Hasta esa fecha, el crudo acumulaba un desplome del 60%, una circunstancia que ha resultado muy beneficiosa para alimentar la recuperación económica. Las razones que explican esta vigorosa subida del crudo desde principios de año son fundamentalmente cuatro: el cierre de plantas de extracción en Estados Unidos, la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio, la evolución del dólar y el tirón del consumo, impulsado por la propia reactivación de las economías. Todo ello ha contribuido a apreciar de forma vertiginosa el barril y a despertar el temor de que si el precio sigue subiendo perjudique el motor –más frágil en algunas regiones que en otras– de la propia recuperación.

Pese a ello, los expertos auguran que la subida del crudo no se mantendrá y que su precio se reconducirá tras este intenso comienzo de año. Por un lado, el exceso de oferta continúa siendo la tónica en el mercado mundial; una sobreproducción que podría alcanzar 1,9 millones de barriles al día para el segundo trimestre de 2015. A esa situación de oferta abundante contribuye de forma vital una OPEP que no parece dispuesta a recortar su producción, en un intento de defender su cuota de mercado frente a otros productores, especialmente Estados Unidos. La evolución del dólar es otro factor a tener en cuenta, dado que cuando este se revaloriza presiona a la baja las materias primas. Todo apunta a una revalorización de la moneda estadounidense, alimentada por la conjunción de una esperada subida de tipos este año por parte de la Fed y del efecto en los mercados del plan de compra de deuda pública del BCE. A esas circunstancias hay que sumar una economía china que sigue dando muestras de debilidad y que podría presionar también a la baja el crudo.

Una corrección de la escalada del precio del petróleo constituye un objetivo esencial para mantener el ritmo de la recuperación económica, especialmente en el caso de aquellas economías con mayor dependencia energética. Es el caso de Europa, que importa más de la mitad de la energía que consume, un porcentaje que ha ido en aumento en los últimos años. En ese escenario, el abaratamiento del barril de Brent resulta fundamental también para España, cuyo ritmo de crecimiento está en este momento a la cabeza de la zona euro. Precisamente ayer, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, calificaba de “cautas” las previsiones del Gobierno en torno a una subida del 2,9% del PIB en el año y a la creación de 600.000 empleos. Guindos señaló que la economía española está creciendo un 3,5% en este primer semestre del año. Un motor que ha arrancado con potencia, pero que necesita combustible –a buen precio– para mantener su velocidad de crucero.

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