Ferrari y Porsche logran un mayor beneficio sobre la facturación

Avalancha de grandes deportivos para 2015

Cada vez más marcas entran a competir en un segmento hasta hace poco muy restringido.

La segunda generación del Audi R8 presumede motor V10 y está a la venta desde 191.800 euros para la versión de 540 CV.
La segunda generación del Audi R8 presumede motor V10 y está a la venta desde 191.800 euros para la versión de 540 CV.

Los fabricantes de automóviles de gran lujo están últimamente volcados en los SUV o todocaminos, un mercado en el que firmas como Audi, BMW, Mercedes y Porsche llevan años haciéndose de oro.

Marcas de máximo nivel como Lamborghini, Bentley (el suyo se llamará Bentayga), Rolls Royce e incluso Aston Martin han confirmado que están trabajando en un futuro modelo de este tipo.

El ex presidente de Ferrari, Luca de Montezemolo, ha declarado que el jefe del grupo FCA (y actualmente también presidente de Ferrari), Sergio Marchionne, quiso que lanzarán un SUV, pero él se lo sacó de la cabeza. Probablemente se vendería bien, pero dañaría la imagen de la marca italiana.

El mercado de los superdeportivos es mucho más restringido pero también es muy rentable, y prueba de ello es que Porsche y Ferrari son las firmas automovilísticas que logran un beneficio sobre la facturación.

En el reducido nicho de los supercoches biplaza, que antes dominaban a placer Ferrari y Lamborghini, además de Porsche con modelos de producción limitada, se han sumado en los últimos tiempos varios competidores muy competentes.

Es el caso de Mercedes-Benz (SLS AMG y ahora AMG-GT), BMW (con el avanzado i8) o McLaren Automotive. Este fabricante británico vendió el año pasado 1.648 coches entre el 12C, 650S y 248 unidades del P1, con un precio de más de un millón de euros la unidad. Y acaban de presentar su deportivo más compacto, el 570S.

En el mismo periodo, Ferrari comercializó 7.255 deportivos (4%) y Lamborghini, 2.530 automóviles (19%).

Una de las grandes apuestas para entrar en este mercado la hizo Audi en 2006 con el extraordinario R8, que compartía plataforma y el motor V10 (también había un V8) con el Lamborghini Gallardo.

El GTA Spano fabricado en Valencia.
El GTA Spano fabricado en Valencia.

No obstante, el Audi era un coche menos extremo, quizá el primer superdeportivo con motor central que de verdad es cómodo para usar a diario. Tras obtener un gran éxito comercial en marzo se presentó en Ginebra el R8 de segunda generación (foto principal).

El diseño de su carrocería es continuista, aunque con rasgos más afilados y más fibra de carbono en la carrocería. Mide 4,42 metros de largo (20 cm más que un VW Golf) y su altura es de solo 1,24 metros. Su estructura de aluminio ha sido renovada a fondo y guarda mucho parentesco con la del reciente Lamborghini Huracán.

El motor es un poderoso V10 atmosférico que se comercializará con dos potencias, 540 y 610 CV. Cuenta con un sistema de desactivación de cilindros para reducir el consumo cuando no es necesario exprimir el motor. No se venderá con cambio manual, solo con una automática de doble embrague y siete marchas.

En el interior destaca sobre todo el cuadro de mandos, que ahora es una pantalla TFT. Esta puede simular los tradicionales relojes o proporcionar diferente información, ya sea de los sistemas multimedia o del navegador. Ya se puede pedir y cuesta 191.800 euros el V10 y 214.800 el V10 Plus.

Otra marca de producción masiva que quiere un puesto entre los grandes es Honda, con el nuevo NSX. Los buenos aficionados recordarán al NSX que se lanzó en 1990. Fue el primer coche de calle con carrocería monocasco de aluminio, y con su motor 3.0 V6 era claramente superior, por comportamiento y también por calidad, a los Ferrari o Lamborghini de la época.

Llega con la necesidad de hacer gala de la excelencia tecnológica que distingue a la marca japonesa. Es un híbrido con tracción total y una potencia conjunta máxima de 550 CV. Combina un nuevo motor V6 VTEC biturbo con tres motores eléctricos. Uno ayuda al V6 y los otros dos suministran par a las ruedas delanteras de una forma instantánea.

Último Bugatti Veyron

El Bugatti Veyron La Finale es el broche de oro a un modelo que pasará a la historia.
El Bugatti Veyron La Finale es el broche de oro a un modelo que pasará a la historia.

En el Salón de Ginebra se expuso el último Veyron que se ha fabricado, al que han llamado La Finale. Se trata de un Vitesse Grand Sport de 1.200 CV y su precio aproximado es de 2,5 millones de euros.

La marca del grupo Volkswagen ya ha producido los 300 cupés y 150 descapotables previstos del Veyron, y ahora el mundo espera el lanzamiento de un nuevo modelo.

Contará con cuatro modos de conducción, incluyendo uno eléctrico puro. Se fabricará en Ohio (EE UU) y cuando esté a la venta a finales de año o principios de 2016, será más barato que sus rivales.

Ferrari, por su parte, sigue en la cumbre y su última novedad es el 488, presentado en marzo y que sustituye al 458 Italia. Este último ha sido durante años la referencia absoluta en cuanto a prestaciones y placer de conducción, y el 488, con motor V8 (biturbo como gran novedad) y 670 CV debería superarlo.

Pero el no va más de la exclusividad es el Ferrari Sergio, un homenaje a Sergio Pininfarina (1926-2012). La empresa Pininfarina solo va a fabricar seis unidades de calle sobre la base mecánica del 458 Spider, a un precio estimado de unos 3 millones cada uno.

Y lo más sorprendente de la oferta 2015 es el GTA Spano, fabricado en Ribarroja del Turia (Valencia) y que ha sido recientemente remodelado. Emplea una estructura de fibra de carbono y grafeno y lleva un motor V10 biturbo de 925 CV.

Su impulsor y consejero delegado de la empresa, Domingo Ochoa, ha confirmado a CincoDías que este año van a entregar 12 unidades. En la fábrica trabajan 35 personas y el coche cuesta 870.000 euros, más impuestos. Considera que sus rivales son Koenigsegg o Pagani.

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