Radiografía de los intercambios mundiales

España gana peso en el comercio mundial por el tirón exportador

Comercio de bienes de España y del mundo en 2014 Ampliar foto

El comercio mundial se resintió en 2014 como consecuencia del enfriamiento de los países emergentes y en vías de desarrollo. Los intercambios comerciales ascendieron a 18,6 billones de dólares, apenas un 0,1% más con respecto a 2013. Se trata del crecimiento más bajo desde 2012 y es una muestra del retroceso experimentado por un grupo importante de países, bien por el desplome del crudo (Arabia Saudí o Rusia) por problemas estructurales (Brasil) o por apreciaciones de su moneda (Reino Unido).

Evolución histórica por países

China: Sigue siendo el mayor exportador del mundo y, pese al menor crecimiento del PIB respecto a anteriores ejercicios, continua abriendo brecha con respecto a sus perseguidores. Las exportaciones crecieron un 6% y eso llevó a la cuota exportadora a escalar hasta el 12,50% del total, casi tres puntos más que EEUU.

EE UU: Sigue peleando con Alemania para conservar la segunda posición. Los buenos datos económicos de EEUU han llevado su cuota exportadora desde el 8,5% al 8,7%, mientras que la locomotora alemana ha recuperado fuelle y ha pasado del 7,8% al 8,1% del total. Este año se puede producir el sorpasso si el dólar sigue encareciéndose con respecto al resto de divisas.

Rusia: Es el país que más ha retrocedido en 2014. Un año antes ocupaba la novena posición y el pasado ejercicio se situó en la décima como consecuencia de tres factores: la crisis económica derivada del embargo de la UE, el desplome del precio del petróleo y la apreciación del rublo, que ha encarecido sus ventas al exterior.

Italia: En 2013 ocupó la décima posición entre las naciones que más bienes vendían al exterior. Un año después ha escalado dos posiciones y se ha situado como la octava más vendedora. No tanto por méritos propios como por el deterioro sufrido por las exportaciones en Reino Unido (-6,4%) y de Rusia (-5,1%).

Arabia Saudí: El abaratamiento del crudo ha hecho retroceder un 7,1% las exportaciones del primer productor de petróleo del mundo.

En mitad de ese deterioro generalizado, España logró mantenerse a flote gracias a dos factores. El viraje hacia la zona euro, donde no se ve afectado por la depreciación de la moneda y tiene garantizada la demanda de bienes y servicios de los dos grandes socios comerciales (Francia y Alemania), y el impulso de las compras desde América del Norte y Asia, con tasas de crecimiento de dos dígitos. De este modo, 2014 se cerró con un avance de las ventas al exterior del 2,5% hasta los 240.000 millones. Un máximo histórico que le permitió elevar del 1,71% al 1,72% la cuota exportadora que tiene en los intercambios mundiales, lo que supone el nivel más alto desde 2009.

En el ranking de las veinte naciones que más bienes venden en el mundo, España conservó la decimosexta posición, ampliando la distancia respecto a su inmediato perseguidor (India) y estrechándola respecto al decimoquinto (Arabia Saudí).

¿Continuará esa tendencia este ejercicio? Las estadísticas de la Comisión Europea y del propio Ejecutivo así lo corroboran. La Organización Mundial de Comercio prevé que los intercambios comerciales en el mundo crecerán un 3,3% este año, mientras que las ventas de bienes de España lo harán un 5,2%. Si esa previsión se cumple, es posible que España avance algún puesto en el ranking mundial de exportadores.

A la consolidación de España en el listado de los mayores exportadores también puede contribuir la debilidad del euro, que abarata las exportaciones de bienes y servicios (en especial la llegada de turistas) fuera de la zona euro y que puede ser un revulsivo para que las compras y los servicios contratados desde EE UU y Asia sigan creciendo a tasas de dos dígitos. El servicio de estudios de Morgan Stanley calcula que el cambio entre ambas divisas se situará en 1,04 dólares por euro en el segundo trimestre, en 1,03 en el tercer trimestre y que en el último del año incluso se podría alcanzar la paridad.

Las ventas al exterior se paralizan hasta febrero

Los primeros datos de la balanza comercial muestran una inquietante parálisis tanto en las exportaciones como en las importaciones. Frente al crecimiento del 2,5% registrado en 2014, las ventas al exterior han cerrado los dos primeros meses de este ejercicio sin avance, en gran medida por el retroceso de la demanda procedente de fuera de la zona euro. Las ventas a los diecinueve países que conforman esa región económica subieron un 2,9%, más en línea con el cierre del pasado año, mientras que las dirigidas fuera de esa zona cayeron con fuerza, con la excepción de América del Norte, donde Canadá (49,7% más) y EE UU (8,9% más) crecen a tasas muy elevadas.

La demanda del resto de países fuera de la zona euro ha retrocedido con fuerza, en especial en Latinoamérica, con la excepción de Chile, y Asia. Las compras desde Argentina, Brasil, México y Venezuela han caído a tasas cercanas al 10% en los dos primeros meses de 2015, mientras que las de Chile se incrementaron un 16,4%. Por su parte, las compras de Asia bajaron un 3,2%, impulsadas por la menor demanda de Taiwan y Singapur.

Un panorama que ha llevado a que el déficit comercial, que mide la diferencia entre exportaciones e importaciones, haya crecido un 4,3% y se haya situado en 4.633 millones a finales de febrero.

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