A fondo

Llega la hora del nuevo convenio colectivo de Telefónica

UGT y CC OO lograron mayoría en las elecciones sindicales

Sede histórica de Telefónica en la Gran Vía madrileña.
Sede histórica de Telefónica en la Gran Vía madrileña.

Telefónica de España celebró este miércoles sus elecciones sindicales, en las que más de 20.000 empleados estaban llamados a las urnas. Los resultados fueron claros. UGT, ganadora de los comicios, y CC OO lograron cinco representantes cada una en el comité intercentros, que en su conjunto cuenta con 13 integrantes. Es decir, ambas centrales obtuvieron una mayoría clara, frente a AST, CGT y STC, que obtuvieron un representante cada uno.

En las próximas semanas se constituirá el nuevo comité, así como la mesa de negociación del próximo convenio colectivo. Tanto para la empresa como para los sindicatos, es un tema de gran relevancia. Las centrales sindicales se han fijado entre los objetivos la garantía del empleo y la movilidad geográfica, un factor este último que ha encontrado siempre mucho rechazo.

Otro de los puntos principales será el periodo de vigencia del convenio. La intención de los sindicatos es que sea lo más larga posible, similar a la de anteriores convenios, que tuvieron una duración de tres años. Las centrales defienden que, a mayor vigencia, más estabilidad para la empresa y el conjunto del sector. Frente a esta postura, las distintas patronales están abogando por convenios más cortos.

Otro de las opciones a tratar será la posible implantación de un único convenio colectivo para las tres grandes divisiones de la operadora en España: Telefónica de España, Móviles y Soluciones. Y es que las actividades ya están integradas por la propia convergencia fijo móvil, y la empresa tiene establecida una única cúpula directiva.

Los sindicatos mayoritarios han planteado ya esta alternativa en más de una ocasión, y la dirección también lo contempla. No es una novedad para la operadora. Así, en los últimos tiempos, ambas partes han avanzado en la igualación de convenios colectivos en las diferentes filiales. Ahora, el momento podría ser más idóneo que en el pasado. De hecho, las tres filiales están en este momento sin convenio colectivo vigente. Para afrontar el proceso, la empresa debería plantear una fórmula: bien un convenio único, bien un convenio igual para cada empresa. En este sentido, una de las barreras principales es la separación societaria que todavía existe entre las diferentes filiales.

De igual forma, otra de las cuestiones que siempre se plantean en Telefónica España es la posibilidad de un nuevo ERE, de las mismas características que los anteriores (el último entre los años 2011 y 2013), en los que se estableció la voluntariedad y el carácter universal. Hasta el momento, todos los ajustes llevados a cabo en la empresa se han realizado de forma pactada con los sindicatos, y orientados hacia las prejubilaciones. Según fuentes del sector, en la actualidad hay mucho trabajo en el seno de la operadora, puesto que está inmersa en el despliegue de las nuevas redes de fibra óptica, con el objetivo de llegar a 20 millones de hogares en 2017. Es decir, más del 80% de los hogares. A partir de ese año, la situación será diferente y más proclive para un posible nuevo ERE. El volumen de trabajo en la compañía bajará, puesto que la fibra es una tecnología que necesita menos trabajo de mantenimiento y genera menos problemas técnicos y de averías que el cobre.

La duda está abierta en torno a la decisión final de la CNMC sobre la nueva regulación de la fibra. En su planteamiento inicial, el regulador pretendía obligar a Telefónica a abrir su red a los competidores, con excepción de las grandes ciudades. Esta decisión provocó un fuerte enfado en la operadora, que amenazó con frenar los ritmos de despliegue. En este posicionamiento, la teleco contó con el respaldo de sindicatos como UGT, por las consecuencias que podía tener para el empleo.

Normas