Editorial

Un buen año para salir de compras

La caída del precio del petróleo se ha convertido en un elemento dinamizador para las operaciones empresariales en el sector de la energía. La megaoperación anunciada ayer por la angloholandesa Royal Dutch Shell, que comprará por 65.000 millones de euros la británica BG Group, es solo una guinda, enorme, eso sí, en un proceso que parece imparable. La ambiciosa adquisición –la mayor de la década en este mercado– permitirá a Shell elevar un 28% sus reservas de gas y petróleo y un 20% su capacidad de producción. Una fusión que, tras adelantar a Chevron, convertirá a la petrolera europea en la segunda del mundo, por detrás de ExxonMobil, y en líder del sector del gas, y que elevará considerablemente su fortaleza y competitividad.

Esta operación se suma al creciente número de acuerdos que se están produciendo en el sector del petróleo. Hay que remontarse a finales de los noventa para encontrar una explosión similar de fusiones. Entonces la caída del petróleo ayudó también a conformar los grandes grupos empresariales que hoy dominan el mercado, como es el caso de BP, ExxonMobil o Chevron. Este nuevo escenario favorable a salir de compras en el sector energético ha llegado también a España, con la adquisición por Repsol de la canadiense Talisman, una operación que recibió precisamente ayer el aval de Bruselas.

Los movimientos de concentración empresarial, que además de en el petróleo se ven en todos los sectores, se han convertido en una prueba palpable del cambio de clima económico en los mercados mundiales. Este mismo martes FedEx anunciaba la compra de TNT Exprés –condicionada, como es habitual, a que las autoridades de competencia aprueben el acuerdo–, con la que quiere liderar el sector de la paquetería europeo y sumaba una operación más a la retahíla de movimientos empresariales que se han producido en el Viejo Continente desde principios de año. El total de esas operaciones ha supuesto una inversión total de casi 900.000 millones de euros en lo que va de año, lo que convierte este principio de ejercicio en el más activo desde 2007, hasta superar cifras previas a la crisis. Han sido nada menos que casi 9.500 acuerdos empresariales, un 28% más respecto al mismo periodo del año pasado, con fusiones como la de Heinz con Kraft, Cheung Kong y Hutchison Whampoa y Abbvie y Pharmacyclics.

España no permanece ajena a esta vorágine. Aunque a nivel interior las cifras son algo menores que en igual periodo del año pasado, en el campo internacional, además de la operación de Repsol sobre Talisman, se ha cerrado la megaventa de la británica O2 por parte de Telefónica a Hutchison. Los vientos que corren en Europa, la buena coyuntura en nuestro país y el optimismo en los mercados hacen prever una primavera que impulse aún más operaciones.

 

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