Pacta con los fondos para mantener el ‘staff’

La familia Oriol se asegura la gestión de Talgo ante la OPV

La empresa planea reducir el número de consejeros ejecutivos y busca consejeras

El presidente de Talgo, Carlos Palacio, durante la entrega el año pasado del premio de la compañía a la Innovación Tecnológica. Tras él, la ministra de Fomento, Ana Pastor.  EFE
El presidente de Talgo, Carlos Palacio, durante la entrega el año pasado del premio de la compañía a la Innovación Tecnológica. Tras él, la ministra de Fomento, Ana Pastor. EFE

La familia Oriol, segunda accionista de Talgo con el 20,3% del capital, va a salir reforzada de la pretendida colocación en Bolsa el próximo mes de mayo. En las negociaciones previas con los otros dos accionistas, los fondos Trilantic Capital Partners (63% y en el que participa el inversor Juan Abelló) y MCH Private Equity (16,2%), se ha asegurado la gestión de la compañía manteniendo en la presidencia a Carlos de Palacio Oriol y a José María Oriol en el puesto de consejero delegado. Además, según fuentes de toda solvencia, está prevista la permanencia del resto del equipo directivo. Un blindaje de los cuadros de mando que puede leerse como el mantenimiento del control de la compañía por parte de la empresa fundadora.

Los Oriol y los dos fondos cuentan actualmente con el 100% del holding Pegaso Rail International, a su vez único accionista de Talgo. La intención es captar 500 millones con la oferta pública de valores y serían los fondos quienes vendieran. La fuentes consultadas dan por hecho que la familia mantendrá su paquete, siendo los socios financieros quienes liquiden parte de sus participaciones. En todo caso, Pegaso Rail International se mantendría por encima del 50% del capital, creando muy probablemente un núcleo duro de accionistas.

Tal y como informó ayer CincoDías, la colocación se dirigirá a inversores institucionales y la empresa maneja valoraciones que van de los 1.500 a los 2.000 millones de euros, aunque otras fuentes financieras rebajan esas expectativas al entorno de los 1.200 millones. La tasación final determinará el porcentaje de la compañía a colocar. Las entidades que dirigen la operación son Santander, JP Morgan y Nomura, mientras Rothschild ha sido contratado como asesor legal. En el rango medio de las tasaciones en manos de la empresa, debería venderse algo más del 28% del capital para alcanzar los 500 millones.

Con el fabricante español de trenes en la rampa de lanzamiento al mercado, se trabaja ya en la adaptación de los distintos órganos internos a las recomendaciones de buen gobierno de las empresas cotizadas.

El consejo de administración de Talgo cuenta con tres consejeros ejecutivos, sumando la figura del director Económico-Financiero, Eduardo Fernández-Gorostiaga, a la del presidente y el consejero delegado. Inicialmente, los planes de la compañía pasan por reducir el número de ejecutivos en el consejo a dos.

También se busca la entrada de mujeres en el órgano de decisión, hoy copado por hombres, y se ficharán consejeros independientes en función del capital flotante que resulte del estreno bursátil. Junto a los Oriol se sientan consejeros como Javier Bañón y Miguel Abelló, por Trilantic, o uno de los creadores de MCH, José María Muñoz Domínguez.

Similares procesos de adaptación a las recomendaciones de buen gobierno han vivido este año Aena y Saeta Yield, esta última filial de renovables de ACS, con sus salidas a bolsa. Con planes de salto al mercado también están Cellnex Telecom (anteriomente Abertis Telecom Terrestre), la firma de infraestructuras Isolux Corsán o la patrimonialista Testa.

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