Los fondos de inversión comienzan a exigirlo

Mujeres consejeras, ocho años perdidos

Un informe de Fedea señala que solo han mejorado los países con cuotas

El 44% de las consejeras tienen un máster y el 37% un doctorado

Mujeres consejeras, ocho años perdidos

Vamos de recomendación en recomendación, pero las empresas no las cumplen. Hemos perdido ocho años y los vamos a seguir perdiendo”. Son palabras del Krista Walochik, socia de la firma española de cazatalentos Talengo. Esta experta se refiere al tiempo que ha transcurrido sin resultados en la incorporación de las mujeres al gobierno corporativo de las grandes empresas. En 2007, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero impulsó La Ley de Igualdad, donde se recomendaba a las sociedades con más de 250 empleados contar con un 40% de consejeras y fijaba 2015 como la fecha para lograrlo. Pero la meta está todavía lejos de alcanzarse.

Actualmente hay un 16,1% de mujeres en los consejos de las cotizadas en el Ibex 35. Hace ocho años, cuando se aprobó la citada ley, el dato era del 5,9%, por lo que el ritmo de crecimiento ha sido apenas de un muy moderado 1% anual, según los datos de un informe presentado la pasada semana por Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada).

Anteriormente a esta norma, se aprobó en 2006 el llamado Código Conthe, que ya establecía una recomendación para las cotizadas, que incluía la obligación para las empresas de explicar en el informe corporativo porqué no tenían más mujeres en los consejos.

La CNMV presentará esta semana su nuevo Código de Buen Gobierno para las grandes cotizadas, en el que se establece una fórmula optativa para llegar al 30% de consejeras en 2020. De nuevo se exige que si no cumplen, deberán argumentar los motivos al mercado. “La realidad es que las empresas explican poco las razones por las que no alcanzan estos objetivos”, asegura Carlos Alemany, socio director del headhunter Alemany & Partners.

“Hay muchas mujeres muy preparadas”

Leopoldo Fernández Pujals, presidente de Jazztel.
Leopoldo Fernández Pujals, presidente de Jazztel.

El estudio presentado por Fedea, destaca a Jazztel como la empresa que primero llegó al 40% de mujeres en el consejo de administración. Un porcentaje que se redujo al 37,5% a finales del pasado año tras la renuncia de Elena Gil por el escándalo de las tarjetas black de Caja Madrid.

Leopoldo Fernández Pujals, presidente de la compañía, explica que decidieron hacer una reestructuración del órgano de gobierno para los nuevos puestos de independientes. “Nos planteamos incluir una mujer inicialmente. Después pensamos que una no sería suficiente y decidimos que fueran dos para cumplir con las recomendaciones de buen gobierno”. Para conseguirlo, buscaron un headhunter especializado en directivas.

“Pintamos sobre el papel lo que debía de ser, lo que considerábamos que iba a aportar un gran valor a la compañía, dibujamos las cajas sin nombres y después buscamos a las personas mejor preparadas para acometer esas funciones”, apunta. “Pedimos específicamente cuatro perfiles, con estudios académicos y experiencia en teleco, sistemas informáticos, finanzas y ventas y marketing. Y nos presentaron cuatro grandes profesionales. Ante el buen perfil y entusiasmo de las candidatas, se incorporaron las cuatro al nuevo consejo. Quiero recalcar que ninguno de los consejeros conocíamos a ninguna de ellas”, relata. Señala que no fue especialmente difícil encontrar a las aspirantes adecuadas: “hay muchas mujeres y muy preparadas para ocupar puestos en los consejos”.

Además, de la dimisionaria Gil, las otras tres son María Luisa Jordá, anterior directora general económico-financiero de Deoleo; María Antonia Otero, que ejerció como subdirectora general de innovación en Telefónica; y Mireia Pérez, responsable de tecnologías de la información en el grupo Santander.

“En Jazztel no tenemos barreras internas y las inercias son un vicio que no acepto a la gente que trabaja en esta empresa. Fue muy bien aceptado y nos sentimos muy orgullosos de tener un consejo profesionalizado y con diversidad de género”, asegura. “Yo personalmente no tengo barreras ya que mi madre estudio arquitectura, se graduó siendo la primera mujer en la Universidad de Pensilvania, y además, fue la primera catedrática en una facultad de arquitectura en Cuba”.

“Otra vez se trata de una recomendación. Es un pena. Es un balón lanzado hacia adelante, en el que perderemos otros cinco años y encima ahora se rebaja el objetivo hasta el 30%. Así no vamos a conseguir nunca la paridad. Estamos condenando al país a otros cinco años de baja competitividad, porque las empresas más diversas tienen mejores resultados en sostenibilidad y en retornos”, lamenta Walochik. Y añade: “Yo soy americana y creo más que nadie en la libre albedrío de las empresas, pero ya toca legislar con algún tipo de obligación temporal. Hemos visto cómo en Francia el reto se ha logrado rápidamente cuando se ha impuesto en el CAC 40”.

El informe de Fedea resalta que los países que han conseguido importantes avances (como Francia y Holanda), lo han logrado gracias a cuotas. España se sitúa todavía por debajo de la media europea. Solo Jazztel y Red Eléctrica Española superaron en 2014 las recomendaciones de la ley. Por el lado contrario, Gas Natural Fenosa, Técnicas Reunidas y Sacyr no contaron con mujeres en sus consejos.

En total, hay 80 féminas entre los 529 miembros de los consejos de las sociedades del Ibex 35, según Fedea. Dos han alcanzado el nivel de presidencia, Ana Patricia Botín en el grupo Santander (ejecutiva) y Ana María Llopis en Supermercados Día (no ejecutiva). Y tan solo una, María Dolores Dancausa, ejerce como consejera delegada en Bankinter.

Para Alemany, lo que falla es el sistema de selección: “Por lo menos debía ser obligatorio que cada vez que haya una nueva vacante, la comisión de nombramientos tenga que valorar una terna de candidatos donde hubiese siempre como mínimo una mujer. Y si no la eligen, que se explique los motivos”. No cree que ni Zapatero, ni Conthe ni el nuevo código de la CNMV hayan puesto las bases para acabar con el problema. “Son los fondos estadounidenses, que están siendo muy belicosos, los que piden explicaciones de las causas por las que no se avanza. Quieren empresas socialmente responsables y van a exigirlo. Si no cumplen, no entrarán. Esta reclamación ya está en la agenda de los consejos”, avanza.

¿Hay mujeres preparadas?

La responsable de Talengo apunta a que existen, de sobra, mujeres preparadas para alcanzar estas posiciones. Para ella, no se consigue porque no ha habido una motivación para las compañías, hay muy poca rotación y los propios procesos de selección raramente hacen una búsqueda externa, independiente y amplia. “Se lo cocinan y se lo guisan en casa. Suelen buscar a alguien similar a ellos, en otros consejos del Ibex y que hayan sido anteriormente directores generales o consejeros delegados. Por tanto, es muy difícil que una mujer o un extranjero rompa esa inercia”, apunta. “Buscan entre sus propias redes de contacto, porque quieren a alguien de confianza. Es endogámico y siempre se regresa a las mismas caras”, confirma el fundador de Alemany & Partners.

En el estudio de Fedea, se muestra que las consejeras que han alcanzado ese escalón están mejor preparadas que sus pares masculinos. El 44,4% de ellas ha cursado un máster y el 37% un doctorado. Entre los hombres, lo que más abunda, el 58,3%, son licenciaturas. Aunque eso no se traslada a las remuneración. Si los consejeros ejecutivos cobran 1,9 millones de euros al año de media, a sus colegas femeninas les pagan 1,46 millones. Ocurre de forma similar en el caso de los independientes: 197.000 euros frente a los 148.000. Además, ellas son más jóvenes: 55 años ante 63.

“Hay suficientes mujeres preparadas. Yo lo veo en cada promoción del Instituto de Consejeros-Administradores, en el que muchos directivos se forman para esta labor, y donde las mujeres son tan numerosas como los hombres”, explica Alemany. “Pero no llegan porque el sistema de selección no es profesional. Yo recomiendo que busquen firmas independientes”, añade.

Por su parte, Walochik señala el ejemplo de Día como modelo de buenas prácticas, por incluir perfiles internacionales y conseguir consejos donde hay diversidad de género y de culturas, donde las reuniones se hacen en inglés. Sugiere que una buena cantera de candidatas se encuentra en los perfiles más sénior (incluso prejubiladas), como directoras generales, socias de firmas de auditoría, directoras de recursos humanos, abogadas, notarias, expertas en empresas digitales o entre consejeras de fuera de España, sobe todo de Europa y América Latina. Sin embargo, hasta ahora las elegidas provienen fundamentalmente del ámbito político y del mundo universitario.

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