Suman alzas superiores al 10% en lo que va de año

Las Bolsas europeas arrancan desafiantes a ritmo de rally

Operadores de la Bolsa alemana
Operadores de la Bolsa alemana Getty Images

La Bolsa europea ha encontrado en el inicio de año un fructífero caldo de cultivo para, en poco menos de dos meses, acumular ya una subida que supera en muchos casos los dos dígitos. El motor indiscutible para el avance ha sido el anuncio del plan masivo de compras de deuda soberana del BCE, por 60.000 millones de euros al mes, que ha sido capaz incluso de sofocar la inquietud de los inversores sobre el futuro de Grecia en la zona euro. El consenso es que, pese a la dificultad de las negociaciones y la firme negativa alemana a suavizar los términos del actual rescate griego, Atenas se mantendrá en la divisa europea, si bien esta apuesta tiene de fondo la confianza ciega en que el BCE será capaz de absorber los contratiempos a los que vaya a enfrentarse el mercado en los próximos meses.

Pero aunque buena parte del impacto del QE haya quedado consumido en el mercado incluso antes de ser una realidad, su existencia va a provocar un cambio de fuerzas que durará meses. Ha desatado la llegada de flujos desde el mercado estadounidense –donde Wall Street da muestras de agotamiento después de seis años de subidas– hacia Europa. En la primera semana de febrero, cuando ya había estallado la tormenta política alrededor de Grecia, hubo entradas de 21.500 millones de dólares desde EE_UU a los bonos europeos y otros 6.800 millones a fondos de Bolsa de la zona. Se trató de la quinta semana consecutiva de salidas hacia Europa desde fondos estadounidenses, algo que no ocurría desde octubre de 2012, cuando Draghi había conseguido sofocar el incendio. La evidencia es que, con la ayuda del BCE mediante, el viento seguirá soplando a favor de compañías industriales, sobre todo exportadoras, de consumo y banca.

Ibex: El riesgo político, un peso para todo el año

Ibex es, junto con el Ftse londisense, el índice más rezagado de entre las principales plazas bursátiles europeas. En el año avanza apenas el 5,8%, frente a la subida del 15% de la Bolsa de Milán, también mercado de la periferia y que ha sufrido durante la crisis, al igual que la bolsa española, la desconfianza de los inversores por su elevada deuda soberana y su presión para que el país ponga en marcha reformas estructurales. Sobre el Ibex han pesado en el inicio del año dos factores, uno de efecto pasajero y otro que puedellegar a pasar factura durante el conjunto del ejercicio. Banco Santander anunció el pasado 8 de enero una ampliación de capital por 7.500 millones de euros con un descuento del 10% sobre el precio al que fue suspendido el valor. La operación provocó un desplome de la acción como primera respuesta del 14,1%, que ha pesado inevitablemente sobre el conjunto del Ibex, en el que tiene un peso del 17,4%. “Santander le ha restado al Ibex al menos 300 puntos”, afirma Diego Fernández, analista de estrategia de renta variable de Banco Sabadell. Pero el segundo factor que pesa sobre el Ibex, y de mayor calado según los analistas, es el riesgo político que plantea un año de apretada agenda electoral.

La victoria de Syriza en Grecia está muy presente en el ánimo de los inversores, que observan con inquietud la posibilidad de que una formación emergente como Podemos rompa el equilibrio tradicional del poder político en España. “El mercado no está en que Podemos gane las elecciones, pero la incertidumbre no gusta. El riesgo político pesa y lo va a seguir haciendo”, apunta Antonio Hormigos, director de inversiones de Mirabaud. Las citas electorales arrancan el próximo 22 de marzo en Andalucía, siguen en mayo con los comicios municipales y autonómicos, en septiembre con las elecciones catalanas y a final de año con las generales.

Banco Sabadell advierte incluso de que “no es previsible que la volatilidad de los activos españoles se disipe con un acuerdo en Grecia”. Diego Fernández añade además que resulta decepcionante la campaña de resultados empresariales. “En el Ibex está siendo relativamente mala y se han acelerado las revisiones a la baja para el beneficio por acción, centradas en Arcelor, Repsol y los bancos”, señala la entidad.

En lo que va de año, el valor más castigado es Caixabank, al que ha afectado esta semana el anuncio de una opa por el 55,9% del capital que no posee del portugués BPI. La operación pretende ser la punta de lanza de un plan más ambicioso a nivel ibérico que podría completarse con la adquisición de Novo Banco, pero a la que la agencia Moody’s ha respondido con la decisión de poner en revisión con riesgo a la baja el rating de la entidad. El sector bancario, con ser el más castigado en los momentos de máxima inquietud por el curso de las negociaciones en el Eurogrupo sobre la deuda griega, figura también entre la lista de valores predilectos de algunas firmas internacionales. Así, Nomura tiene en su cartera recomendada de valores europeos a Banco Santander, único representante español y que ya recuperó el precio al que realizó su ampliación de capital, de 6,18 euros por acción. En la sesión del viernes cerró en los 6,408 euros.

Banco Popular aparece como único seleccionado en la cartera europea que recomienda Barclays, mientras que BBVA comparte con el italiano Intesa Sanpaolo las preferencias de Banco Sabadell entre los valores bancarios europeos. “En bancos globales españoles mantenemos nuestra preferencia por BBVA_frente a Santander. En todo caso, preferimos domésticos para jugar al cien por cien la recuperación en España y mitigar el riesgo de los mercados emergentes”.

En el lado de las subidas, el balance de los casi dos meses transcurridos de 2015 deja como estrella del Ibex a Abengoa, con un alza del 66,5% después del duro castigo que sufrió el pasado ejercicio y a Sacyr, que gana el 35%, casi en línea con el alza del 34% de Gamesa, beneficiada por las oportunidades que ofrece para el sector industrial la incipiente recuperación económica. De hecho, la previsión de aumento del PIB español para este año es superior al 2%, a la vanguardia de la zona euro y gracias en buena medida a la caída del petróleo, aunque este potencial pueda quedar deslucido a efectos de mercado por el ruido político. “En cuestión de elecciones, siempre pesa más en mercado el período previo”, advierte Antonio Hormigos. 

Los gigantes industriales llevan al Dax a máximos

La Bolsa alemana partía como favorita en las preferencias de los inversores en el comienzo del año y su evolución no ha defraudado las expectativas. El Dax alemán despunta en lo que va de año el 12,7% y ha llegado a colocarse sobre la cota mítica de los 11.000 puntos.

La Bolsa germana es el claro ejemplo del efecto que el plan de compras masivas del BCE está teniendo en el mercado de renta variable. Ante la avalancha de liquidez, el euro se deprecia y quien mayor ventaja saca de ello son las grandes compañías industriales exportadoras, de las que Alemania tiene varios buenos ejemplos. De hecho, valores como BMW, Volkswagen o Daimler copan los primeros puestos en el ránking de los mejores valores en lo que va de año del Eurostoxx 50, con revalorizaciones que superan el 20%. “Hay muchos valores alemanes y franceses en los que da vértigo entrar. Lo aconsejable sería esperar a una consolidación”, señala Juan Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities.

Las compañías alemanas predominan junto con las francesas en las carteras recomendadas de las firmas internacionales. Barclays apuesta por Deutsche Telekom, BMW, Daimler o Infineon. Y Nomura añade a la lista Siemens, Lufthansa, Deutsche Post y Sap, entre otros valores. Para barclays, el Dax aún tendría un potencial en lo que queda de año del 6,7%, hasta alcanzar la cota de los 11.800 que prevé para el cierre del ejercicio. Ni la inquietud por el futuro de Grecia ni siquiera el conflicto bélico en Ucrania y la difícil situación económica de Rusia, con la que las empresas alemanas tienen una considerable relación comercial, están siendo capaces de deslucir el rally alemán.

París: Multinacionales que dominan el avance

Al igual que Alemania, la Bolsa francesa se está beneficiando de pleno de la ventaja que supone para sus grandes grupos industriales la depreciación del euro que ha propiciado la política monetaria del BCE. El Cac parisino se apunta un alza en lo poco que va de año del 13%. La subida amenaza con agotar el potencial que prevén para el conjunto del año firmas como Barclays, que prevé un cierre en los 5.150 puntos, frente a los 4.830,9 del cierre de la sesión del viernes. Es decir, un recorrido adicional del 6,6%, a menos que comiencen a revisarse de nuevo las valoraciones. No en vano, la euforia compradora que ha desatado el plan de compras de deuda soberana del BCE está echando por tierra muchas valoraciones y hay numerosas compañías que cotizan ya por encima de sus precios objetivos.

Airbus, el valor estrella de la Bolsa francesa, lidera también los avances en el índice Eurostoxx, con un alza del 26,8%. Cotiza ya muy cerca de su precio objetivo, en los 56,45 euros según el consenso de Bloomberg. BNP Paribas, Axa, Renaul, Carrefour, Total, Sanofi o Société Générale son algunos de los nombres que aparecen en las listas de valores recomendados de las firmas internacionales. En definitiva, gigantes vinculados al consumo, la banca o la industria, sectores cíclicos que reaccionan en primer lugar a los estímulos del BCE.

Londres: Las petroleras pasan factura al Ftse

El Ftse londinense comparte con el Ibex el vagón de cola en el balance bursátil de lo que va de año. Sube el 5,32%, una revalorización modesta que tiene que ver con factores distintos a los que pesan sobre la Bolsa española, con la que sí comparte un elemento que va a condicionar su marcha en el más corto plazo, la celebración de elecciones generales del 7 mayo.

La convocatoria promete crear una fuerte incertidumbre. El actual primer ministro, el conservador David Cameron, adelantó en 2014 que si resulta ganador convocará un referéndum sobre la permanencia británica en la UE. Los comicos de mayo van a ser un adelanto de esa otra convocatoria en la que medirá sus fuerzas con el partido antieuropeísta UKIP, en claro ascenso.

En el Ftse también ha tenido en el inicio del año una fuerte influencia el castigo que están sufriendo grandes compañías petroleras como BHP o Shell por el imparable derrumbe del precio del crudo. “El recorte de estimaciones para el sector ligado a las materias primas ha pesado en el Ftse”, señala Goldman Sachs, que prevé un descenso en el beneficio por acción este año del 5%. Los mejores valores en lo que va de 2015 son Tesco, del sector de consumo (27,3%) y la papelera Mondi (+21%). Después de todo, la previsión es un alza del PIB este año del 3%, según Goldman.

Milán: Lidera las subidas con un alza del 15%

Italia es la ganadora indiscutible de la carrera alcista con la que han empezado el año las Bolsas europeas. En menos de dos meses, la Bolsa de Milán despunta ya el 14,89% y se sacude el estigma que en otro tiempo lastró a este mercado, junto con el resto de países de la periferia europea. De hecho, el selectivo italiano, pese a la fulgurante subida, apenas recupera niveles de julio del pasado año y está aún muy lejos de alcanzar máximos, a diferencia de los niveles sin precedentes de los que continúa disfrutando la Bolsa alemana.

Italia tuvo que encajar el mal resultado que en el pasado otoño arrojaron muchos de sus bancos en el test de estrés a la banca europea pero ahora hay presencia de bancos italianos en las carteras recomendadas de los analistas internacionales. Por ejemplo, Nomura y Barclays apuestan por Unicredito.

Italia se está beneficiando de las dudas que surgen respecto a España, el otro gran mercado periférico con el que ha rivalizado durante la crisis por ganarse el favor de los inversores, tanto hacia su renta variable como hacia su deuda soberana. Y el riesgo político que aprecian ahora en España, en un año cargado de citas electorales, está beneficiando a España. Banco Sabadell acaba de reforzar su posición en Bolsa italiana a causa de este motivo.

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