"Grecia debe cumplir las normas"

Guindos, “optimista” antes de entrar al Eurogrupo

Manifestantes griegos disfrazados de Alexis Tsipras y Wolfgagn Schäuble, en Atenas.
Manifestantes griegos disfrazados de Alexis Tsipras y Wolfgagn Schäuble, en Atenas. EFE

Los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro, el Eurogrupo, tratarán de cerrar hoy un difícil acuerdo sobre el futuro del rescate concedido a Grecia, para lo que deberán superar las amplias divergencias entre Atenas y el resto de los socios. Una reunión ante la que los principales líderes han marcado su terrorio, si bien advirtiendo de la voluntad de pacto.

El ministro de Economía y Competitividad de España, Luis de Guindos, se mostró “optimista”, aunque insistió en que éste debe cumplir con las normas. “Yo espero que haya acuerdo, ya saben que soy optimista en este tipo de cuestiones, creo que venimos con un espíritu abierto, (pero) dentro de las reglas”, dijo De Guindos a su llegada al encuentro en Bruselas.

“El Gobierno español ha sido muy claro: para nosotros hay una línea roja que no se puede pasar y es que los préstamos hay que devolverlos en su integridad, ese es un tema importantísimo que yo creo que está aceptado por prácticamente todos”, añadió. De Guindos insistió en que acude al encuentro con “un espíritu de busca de consenso, constructivo, de intentar un acuerdo”.

Más duro fue, esta mañana, el ministro de Finanzas alemán, Wofgang Schäuble, se ha declarado espcéptico sobre el resultado: "Por lo que he oído de las discusiones técnicas el fin de semana, soy muy escéptico, pero iremos a ver".

El jueves, tras la cumbre a la que acudieron, entre otros, Merkel, Hollande o Tsipras, se salió con un ligero acercamiento de posturas, que añadió algo de optimismo a los mercados financieros. No obstantes, Atenas sigue manteniendo su postura de salir del paraguas de la troika, y Alemania lidera la oposición, secundada de cerca por España.

Fuentes cercanas a las negociaciones por la parte helena afirmaron a Efe que durante estos contactos “no se ha hecho un progreso real” y que los acreedores internacionales “han insistido en la aplicación del programa (de condiciones asociado al rescate) actual”. Observadores europeos no descartan que toque prolongar las negociaciones si no hay acuerdo esta noche, todo ello para evitar la ruptura del euro.

Líneas rojas

El fin del rescate, una vez que expire la medianoche del 28 de febrero, es una línea roja para el Gobierno de Syriza, que demanda un acuerdo “puente” que lo sustituya de manera temporal, hasta que logre cerrar con sus acreedores un compromiso permanente de cara al verano. El problema es que este rescate es también una línea roja para buena parte de los socios europeos.

Precisamente, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, ha avisado de que Grecia no abandonará sus “líneas rojas” en su negociación con el Eurogrupo sobre el rescate y la deuda “sean cuales sean las consecuencias”. “Las líneas que hemos presentado como rojas no se cruzarán. De lo contrario, no serían auténticamente rojas, sino simplemente un farol”, asegura Varoufakis en un artículo publicado en el diario 'The New York Times'.

El ministro de Finanzas francés, Michel Sapin, adoptó una posición más constructiva y en una entrevista televisiva esta mañana apuntó que Sapin said Berlín tiene razón al pedir que se cumplan los compromisos, pero quehay que entender que el pueblo griego ha dado un mandato para obtener una nueva política: "Grecia debe respetar las reglas europeas, pero nosotros debemos respetar el voto del pueblo. Hay una nueva política y hay que ayudar a que se ponga en marcha".

 Atenas plantea que este acuerdo puente se financie a través del aumento de la subasta de Letras del Tesoro en 8.000 millones de euros -actualmente el límite es de 15.000 millones- y con los 1.900 millones que el Gobierno reclama al Banco Central Europeo (BCE), procedentes del rendimiento de los bonos griegos.

A la reunión asistirá también Mario Draghi, presidente del BCE, en cuyas manos está una de las principales armas de la negociación: el grifo de crédito a la banca griega. Actuamente los bancos helenos dependen de los créditos de emergencia del BCE, 65.000 millones que el banco puede cortar en su reunión del miércoles. Sin la financiación europea, el riesgo de que los clientes griegos saquen su dinero y colapse el sistema bancario es extremo.

 

Además, el Gobierno heleno quiere poder utilizar los 11.000 millones de euros que quedaron de reserva de la recapitalización de los bancos para dar liquidez a las entidades que no logran recuperar deudas morosas.

El Gobierno griego también quiere sustituir un 30% de las reformas a las que se comprometió el anterior Ejecutivo por otras medidas como modernizar la administración para hacerla más eficiente o reforzar la lucha contra la evasión y el fraude fiscal.

Otra cuestión prioritaria para el Ejecutivo del primer ministro, Alexis Tsipras, es que se cambien las prioridades en los objetivos europeos de superávit primarios, de manera que el de este año se reduzca del 3 % inicial a un 1,5 %.

Por otra parte, en la reunión del Eurogrupo, que se prevé extensa, los Diecinueve también prevén aprobar la devolución anticipada por parte de Portugal de 14.000 millones de euros en dos años y medio de su rescate, una medida el Gobierno luso prevé que le permitirá un ahorro de 200 millones en intereses.

 

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