La firma ha aprobado incentivos de permanencia para la plantilla

La cúpula de Sareb pierde nueve miembros en apenas un año

La cúpula inicial de Sareb, de izquierda a derecha y de pie, el director de auditoría interna Orlando García; el exdirector de activos financieros Luis Moreno; el secretario del consejo Oscar García Maceiras; el exresponsable de procesos Miguel Garicano; el gestor de recursos Alfredo Guitart y el exdirector de activos inmobiliarios Juan Barba. Sentados, el exdirector general de la sociedad, Walter de Luna y, su recién dimitida presidenta, Belén Romana.rn rn
La cúpula inicial de Sareb, de izquierda a derecha y de pie, el director de auditoría interna Orlando García; el exdirector de activos financieros Luis Moreno; el secretario del consejo Oscar García Maceiras; el exresponsable de procesos Miguel Garicano; el gestor de recursos Alfredo Guitart y el exdirector de activos inmobiliarios Juan Barba. Sentados, el exdirector general de la sociedad, Walter de Luna y, su recién dimitida presidenta, Belén Romana.

Hace justo dos años, recién constituida, la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria presentaba a su equipo directivo con la fotografía de grupo que acompaña este texto. Hoy, de los ocho responsables que aparecían en la imagen, cinco han abandonado ya Sareb. Un miembro más de la cúpula directiva dejó su puesto y otros tres consejeros han sido sustituidos.

En total, con la renuncia esta misma semana de su presidenta, Belén Romana, nueve altos cargos han salido de la firma por diferentes motivos desde noviembre de 2013. Con una vida limitada a 15 años y un mercado que empieza a respirar, Sareb abre ahora un nuevo capítulo bajo la presidencia ejecutiva de Jaime Echegoyen en el que la lucha por retener el talento se ha convertido en un reto añadido.

La primera salida fue la del director de procesos y reporting Manuel Garicano. Ocurrió en noviembre de 2013 en medio del pulso abierto entre Romana y su primer número dos, el director general Walter de Luna, que se había traído a Garicano de ING solo 10 meses antes. El movimiento fue el preludio de la salida del propio director general del banco malo, que presentó su renuncia a finales del pasado enero.

Apenas unos meses después, De Luna montaba la consultora inmobiliaria Iberian Real Estate Opportunities y en septiembre era fichado como consejero delegado de Acciona Inmobiliaria. Dos destinos a los que terminó acompañándole Luis Moreno, otro de sus hombres de confianza, que se despidió con él de Sareb, donde ejercía como director de activos financieros.

Nueve salidas en 14 meses

Los altos cargos que abandonaron su puesto:

- Belén Romana, su presidenta, dimitió el pasado lunes.

- Walter de Luna, director general, se fue en enero de 2014.

- Juan Barba, que ejerció como director de activos inmobiliarios y procesos dejó su cargo el pasado verano.

- Eduardo Bóveda, elegido como director de activos financieros, salió de la sociedad en marzo de 2014.

- Luis Moreno, que fue director de activos financieros antes que Bóveda, salió a comienzos del año pasado.

- Manuel Garicano, el director de operaciones y sistemas de Sareb, salió de la sociedad en noviembre de 2013.

- Los consejeros independientes Javier Trillo y Celestino Pardo dejaron el consejo en noviembre de 2013 y el representante de Popular Francisco Sacha fue sustituido.

A Moreno le sustituyó en el cargo uno de los miembros de su equipo, Eduardo Bóveda, que no tardó, sin embargo, en dejar también la sociedad, apenas dos meses después, al ser captado por el fondo de inversión norteamericano Marathon, muy activo en las pujas por activos financieros en España.

La sociedad recibió un nuevo mazazo el pasado verano con la salida del director de activos inmobiliarios y responsable de transacciones Juan Barba, uno de los primeros fichajes de Sareb, que lo captó cuando lideraba el área inmobiliaria del fondo de capital riesgo Doughty Hanson. Barba fue contratado poco después como director general del fondo inmobiliario Meridia Capital.

Del lado del consejo, el notario Javier Trillo y el registrador de la propiedad Celestino Pardo dejaron su asiento de consejeros independientes en noviembre de 2013 cuestionados por su condición de funcionarios en activo.

Les sustituyeron el registrador José Poveda y el notario Isidoro Lora-Tamayo, ambos retirados. A su vez, el representante de Banco Popular en el consejo, Francisco Sacha, dejó su cargo en 2014 al ser ascendido a director general financiero del banco, cediendo su silla a Rafael Mena.

No falta en el sector financiero quien apunta estos días a que la salida de Romana ha sido la consecuencia final del difícil clima generado en la firma por los roces que ha protagonizado con algunos de estos colaboradores.

La propia Romana, sin embargo, explicó en otoño ante el Senado que la “vida finita” con que nace Sareb la convierte en una “sociedad muy difícilmente gestionable” entre otros aspectos “desde el punto de vista de los incentivos de las personas que trabajan allí”, lo que motiva una continua rotación de personal que es “común a todas las sociedades de gestión de activos”, como pasó en Irlanda, adujo.

En cualquier caso, la creciente pérdida de personal y el creciente interés en él por parte de los fondos llevó a la sociedad a implantar una cláusula a comienzos de 2014 que impide a los fondos que contraten a trabajadores de Sareb cerrar transacciones con ella durante los primeros seis meses, el periodo medio que tardan en saldar las grandes carteras.

Más adelante, la firma estableció también un programa de incentivos de permanencia para los dos centenares de personas que componen su plantilla, dejando fuera a la cúpula.

Otras voces asumen que Romana ha preferido atar un nuevo sillón –se dice que en Bruselas o en un banco de inversión– ante la posible marcha de su padrino, el ministro Luis de Guindos, como candidato a presidir el Eurogrupo.

Desde su entorno aseveran, no obstante, que Romana ha decidido ceder el testigo a Echegoyen antes de influir en la revisión anual del plan de negocio y que descansará un tiempo antes de volver a ejercer de economista. Sea como sea, el desafío recae ahora en el nuevo presidente de Sareb, que para empezar deberá renovar la fotografía del equipo.