Es la mayor desinversión de la operadora española

Telefónica pacta la venta de O2 a Hutchison por 13.500 millones

Telefónica busca reorientar su negocio y mantener su "atractiva política de remuneración al accionista"

La teleco podría reducir su deuda en 10.000 millones, hasta el entorno de los 32.000 millones

El cierre definitivo de la operación todavía podría tardar más de un año en llegar

Una tienda O2
Una tienda O2

Telefónica ya ha pactado la venta de su filial británica O2 al grupo asiático Hutchison Whampoa, que opera en el país a través de la operadora Three. La operación estña valorada en más de 13.500 millones de euros (10.250 millones de libras). Telefónica ha reconocido en un hecho relevante a la CNMV que ha iniciado "negociaciones en exclusiva para la posible adquisición" por parte de Hutchison Whampoa de la filial de Telefónica en Reino Unido (O2 UK) por un "precio indicativo" de 10.250 millones esterlinas.

Telefónica ha confirmado a la CNMV que mantiene "negociaciones exclusivas" con Hutchison para cerrar la venta de O2 UK

Los mercados han aplaudido la operación. Las acciones de Telefónica han subido un 3,37% en la sesión del viernes, hasta 13,19 euros. Durante la última semana, los títulos de Telefónica se han revalorizado cerca de un 10%. De esta forma, la capitalización bursátil del grupo se ha situado en 61.428 millones de euros.

Hutchison Whampoa ha ofrecido 9.250 millones de libras en efectivo (12.200 millones de euros), que serían satisfechos "a la fecha de cierre de la operación". A esa cifra se añadiría "un pago aplazado adicional" de 1.000 millones de libras esterlinas (aproximadamente 1.300 millones de euros), que será satisfecho "una vez la compañía conjunta en el Reino Unido alcance una cifra acordada de cash flow acumulado".

El director financiero de Hutchison Whampoa, Frank Sixt, ha señalado a Reuters que el acuerdo, que estaría sujeto a aprobación de los reguladores, lo financiaría el grupo asiático con un crédito de 6.000 millones de libras. Sixt se ha mostrado confiado en lograr el visto bueno europeo. 

Las acciones de Hutchison han sido suspendidas de negociación cuando subía un 2,54% en la Bolsa de Hong Kong.

El hecho relevante de Telefónica señala que las negociaciones se extenderán "varias semanas", un periodo que permitirá a Telefónica y a Hutchison Whampoa negociar "contratos definitivos", mientras el grupo asiático realizar la due diligence. Según Financial Times, el acuerdo podría ser anunciado de forma oficial este mismo viernes.

Trasformación "estratégica"

De cerrarse en este precio, será la mayor desinversión de la historia del grupo español. Telefónica ha señalado en un comunicado que la operación en Reino Unido se enmarca en el contexto de la "profunda  transformación estratégica" de la compañía orientada a "acelerar el  crecimiento sostenible a largo plazo y consolidarse como Telco Digital líder", al mismo tiempo que mantedrá una "atractiva política de remuneración al accionista". Es decir, sitúa a Telefónica en el "necesario proceso de consolidación en Europa" al tiempo que le permite reforzar su "flexibilidad financiera".

El presidente de Telefónica, Cesar Alierta
El presidente de Telefónica, Cesar Alierta WireImage

El anuncio se produce en un "periodo decisivo" para Telefónica, en el que el grupo "se ha fortalecido significativamente en sus principales mercados": consolidación en Alemania, compra de GVT en BRasil y la "revolución comercial y tecnológica".

A finales de noviembre, Telefónica reconoció a la CNMV que mantenía conversaciones con BT en el marco de “las diversas alternativas estratégicas que analiza para generar valor a sus accionistas”. Sin embargo, no fructificaron las negociaciones. La teleco británica finalmente optó por Everything Everywhere (EE), filial Deutsche Telekom y Orange. El acuerdo de BT con los grupos alemán y francés valoraba EE en 12.500 millones de libras esterlinas (unos 16.310 millones de euros a tipos de cambio actual).

A partir de entonces, el grupo español ha buscado otras opciones. De hecho, en las últimas semanas ha recibido muestras de interés, además de Hutchison, de otros grupos como Sky y TalkTalk. La opción elegida es la de Hutchison, compañía controlada por el magnate Li Ka-shing, que en las últimas semanas ha reorganizado sus principales holdings.

Reducción de deuda

De cerrarse finalmente la venta de O2, la operadora española afrontaría un movimiento para una abordar una drástica reducción de deuda. Al cierre del tercer trimestre, la deuda financiera neta de Telefónica se situó en 41.200 millones de euros. La operadora precisó, no obstante, que incluyendo operaciones de gestión de la cartera de activos no incluidas a septiembre como la compra de la alemana E-Plus, la venta de un 2,5% de China Unicom y la venta del 4,9% de O2 Czech Republic, la deuda se situaría en 44.879 millones, 502 millones menos que al cierre de diciembre de 2013.

Telefónica, que presentará sus cuentas anuales el 27 de febrero, insistió entonces que mantenía un objetivo de situar la deuda a la conclusión de 2014 por debajo de 43.000 millones de euros.

Con estas cifras, el ratio de deuda neta frente a oibda de los últimos 12 meses a cierre de septiembre se situó en 2,39 veces, si bien con las citadas operaciones corporativas, avanzaría hasta 2,52 veces. Además, Telefónica está pendiente de cerrar la compra de la brasileña GVT, operación que ronda los 7.200 millones de euros y que se financiará con sendas ampliaciones de capital en la filial brasileña y de la propia matriz.

La teleco española busca mantener una atractiva política de remuneración al accionista

La venta de O2 deberá ser aprobada por las autoridades de la competencia, presumiblemente de la Comisión Europea. En este caso, y dado que la transacción supondrá la integración de dos compañías de telefonía móvil (y el número de operadores de red se reduciría de cuatro a tres), es probable que los reguladores impongan a Hutchison unas condiciones más duras, tal y como ha sucedido en los últimos dos años en países como Austria y la citada Irlanda.

Telefónica entró en el Reino Unido tras la adquisición de O2 en enero de 2006, por cerca de 26.000 millones de euros. Eso sí, además de los activos en Reino Unido, dicha operación incorporaba las filiales en otros mercados como Alemania e Irlanda.

En este sentido, Telefónica cerró la venta de la división irlandesa al propio grupo Hutchison en 2014, por cerca de 850 millones de euros, dentro de sus planes de venta de activos para reducir deuda y mejorar la flexibilidad financiera. Además, la multinacional española vendió el pasado año a Sky su negocio residencial de fijo y de banda ancha, en donde contaba aproximadamente con 500.000 clientes, por cerca de 200 millones.

En la actualidad, Telefónica compite en el negocio móvil en el país con Three, con Vodafone, que ya ha anunciado su intención de vender servicios empaquetados, y con EE, que en futuro pasará a estar controlado por BT, si se cierra el acuerdo que mantienen sendos grupos sobre la mesa, lo que supondría una mayor presión para Telefónica.

A cierre de septiembre del pasado año, la filial británica de Telefónica contaba con un total de 24,3 millones de accesos, de los cuales 24,1 millones eran clientes móviles.

En los nueve primeros meses de 2014, Reino Unido aportó un 13,5% de los ingresos de Telefónica, convirtiéndose en el tercer país en generación de negocio, solo por detrás de España y Brasil. En términos de rentabilidad, por el contrario, la aportación del Reino Unido fue menor, cerca de un 10.4% del Ebitda.

De salir finalmente de Reino Unido, la presencia europea de Telefónica se limitaría a Alemania y la propia España. A lo largo de los últimos dos años, la firma ha vendido sus filiales en países como Irlanda, República Checa y Eslovaquia, además de poner en venta su participación en Telecom Italia, cerrando la puerta al mercado transalpino.

Salida de Reino Unido nueve años después

De salir de Reino Unido, la presencia europea de Telefónica se limitaría a Alemania y España. En los últimos dos años, la firma ha vendido sus filiales en Irlanda, República Checa y Eslovaquia, además de acordar la venta de su participación en Telecom Italia con Vivendi (dentro de la operación GVT).

Telefónica entró en Reino Unido tras la adquisición de O2 en 2006, por cerca de 26.000 millones de euros. Eso sí, además de Reino Unido, dicha operación incorporaba las filiales en Alemania, Irlanda, la Isla de Man, el propio negocio fijo en el país, o la filial de redes Airwave.

En este sentido, Airwave fue vendida a Macquarie en 2007 por casi 3.000 millones de euros, en una primera gran desinversión. Además, la teleco cerró la venta de la división irlandesa al propio Hutchison en 2014, por cerca de 850 millones de euros, dentro de sus planes de venta de activos para reducir deuda y mejorar la flexibilidad financiera. Poco antes, la multinacional había vendido a Sky el negocio residencial de fijo y de banda ancha, en donde contaba aproximadamente con 500.000 clientes, por cerca de 200 millones.

A cierre de septiembre, O2 contaba con 24,3 millones de accesos, de los que 24,1 millones eran clientes móviles. En los nueve primeros meses de 2014, Reino Unido aportó un 13,5% de los ingresos de Telefónica, convirtiéndose en el tercer país en generación de negocio, tras España y Brasil. En términos de rentabilidad, Reino Unido aportó el 10,4% del Ebitda.