Foro de Davos

Guindos avisa que la ayuda del BCE no servirá sin reformas estructurales

Luis de Guindos, ministro español de Economía y Competitividad, durante su intervención en el Foro de Davos.
Luis de Guindos, ministro español de Economía y Competitividad, durante su intervención en el Foro de Davos.

El día después de que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, aprobara un programa de compra masiva de deuda europea por valor de 1,1 billones sirvió para que los mandatarios europeos sin división alabaran la decisión sin precedentes. “Todo eso que se pondrá en práctica dará un impulso a la recuperación económica”, apuntó Angela Merkel, una de las principales detractoras al estímulo monetario. En una cumbre celebrada en Florencia junto al primer ministro italiano, la canciller alemana descartó que la decisión pueda llevar a que Italia frene el ritmo de sus reformas. “Yo diría que esto se debe aplicar a todos (en clara alusión a otros países como España, con claros desequilibrios) y nosotros vamos a observar esto en las próximas semanas y meses”, dijo.

Al mismo tiempo que comparecían Merkel y Renzi, el ministro de Economía, Luis de Guindos, participaba en una mesa del Foro de Davos, escoltado por el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaüble, y el canciller del Tesoro británico, George Osborne. España es el país que más va a crecer este año y el que viene en la zona euro y en la Unión Europea, si se descuenta Reino Unido. Consciente de la importancia del mensaje que transmitía, Guindos respaldó el programa de compra del BCE, pero matizó que no se pueden abordar las reformas estructurales con la política monetaria. “España aplicó una ambiciosa agenda de reformas en el sector bancario y en el mercado laboral y ahora crece en torno al 2 %, ha reducido el déficit fiscal y las dinámicas en el mercado laboral mejoran”, apuntó en alusión a los frutos obtenidos con el programa de reformas.

Una senda de recuperación que puede verse entorpecida por la caída de precios sin precedentes de la inflación. Los precios cerraron con una caída anual del 1%, la primera que se produce desde que hay registros desde 1961. En su intervención, Guindos achacó la caída de los precios a la fuerte y rápida bajada del precio del petróleo (el barril de Brent, de referencia en Europa, ha caído un 55% desde julio) y consideró que es algo positivo para el país. “España tiene una tasa de inflación negativa y eso es positivo, porque deja más ingresos disponibles al consumidor, pero no es deflación. La deflación es como el colesterol: hay uno bueno y otro malo, nosotros tenemos la buena”, añadió el ministro español. En su intervención, Osborne mencionó a España y a Irlanda como ejemplo de dos economías que tomaron decisiones difíciles y que ahora están siendo recompensadas por ello, al contrario que las que no lo hicieron, que están siendo castigadas, como Grecia.

Preguntado por la posibilidad de que las elecciones en España en 2015 -autonómicas y municipales a finales de mayo y generales a finales de año- pueden constituir un elemento de inestabilidad, el titular de Economía respondió que “el votante español es maduro y va a ver dónde estábamos hace tres años y que ahora estamos creciendo pro la estabilidad política”. Guindos expuso que el ascenso de Podemos se explica como consecuencia de una crisis muy larga y que ahora se encuentra en una trayectoria totalmente diferente.