Creen que impulsará las Bolsas y dará más recorrido a la deuda

Los analistas dan el visto bueno al plan de Draghi

Vista del Palacio de la Bolsa de Madrid
Vista del Palacio de la Bolsa de Madrid

Notable alto. La primera reacción del mercado al anuncio de  Mario Draghi de un plan de compra de deuda por 60.000 millones de euros al mes hasta septiembre de 2016, en principio, pero con la fecha límite condicionada a la evolución de los precios, ha sido muy positiva. La mayoría de los expertos consultados cree que el BCE ha batido incluso las expectativas, ya de por sí muy altas, que esta reunión había despertado en los mercados.

"Si esto nos lo dicen hace dos meses, no nos lo habríamos creído", resume Nicolás López, analista de MG Valores. Al fin Europa tiene su QE (Quantitative Easing). Este experto indica que "en la medida en que el mercado confíe en la efectividad futura del plan de compras, mejor le irán a las Bolsas". Es decir, todo dependerá de las posibilidades de éxito que el mercado le otorgue a este plan de estímulos que, en todo caso, será un apoyo importante para las Bolsas. Pero la primera lectura es positiva. Estos son los aspectos que destacan los analistas.

Programa abierto. Draghi ha dicho durante su rueda de prensa que existen matices en la palabra consenso, preguntado sobre si esta decisión ha sido unánime o no. Siguiendo sus palabras, no hay unanimidad, pero sí un amplio consenso entre los expertos consultados a la hora de señalar lo mejor y lo peor de este programa de compra de deuda. Lo más positivo para los mercados y lo que más puede decepcionar. En el lado positivo, sin duda, el calendario del plan de estímulos. O la ausencia de un calendario cerrado. Mario Draghi ha dejado claro que el final del programa estará condicionado al repunte en la inflación.

Miguel Ángel Paz, director de la unidad de gestión de Unicorp, destaca que "al no poner una fecha final al QE, el BCE crea una verdadera red de protección para las Bolsas. Los inversores entienden que seguirá la política monetaria agresiva y aumentarán riesgos en correcciones. Si la macro va bien, será suficiente para que la renta variable vaya bien y le dará pie al banco central para que retire estímulos". En esta línea, Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia de Renta 4, indica que "al afirmar que es un programa abierto que se mantendrá hasta que la inflación mejore de forma sostenida, entendemos que si se llega a septiembre de 2016 y los precios siguen en niveles bajos, el BCE continuará con las compras". Por su parte, Robeco también coincide en resaltar lo positivo de que el programa de compra de activos no tenga fecha límite sino que esté vinculado a la evolución de los precios.

Importe convincente. Ayer se filtró que el importe de las compras mensuales del BCE podría ascender a los 50.000 millones de euros, 10.000 menos que lo anunciado hoy, aunque es cierto que Draghi junta en este importe la compra de titulizaciones y cédulas hipotecarias con la deuda pública. El importe convence a los inversores porque, como poco, ascenderá a los 1,14 billones de euros de aquí a septiembre de 2016, que es más o menos el total que se manejaba, pero en menos tiempo. "El programa de Mario Draghi está claramente dirigido a a facilitar una sobre oferta, con el fin de no sorprender negativamente a los mercados" indican desde la firma Robeceo

Asunción de riesgos. Lo que menos convence es el esquema de asunción de riesgos. El BCE solo asumirá el riesgo de posibles impagos por el 20% de la deuda que se adquirirá por este plan de estímulos. El 80% restante irá a parar a los bancos centrales nacionales. López señala que "independientemente de la asunción de riesgos, las medidas pueden ser efectivas". Juan Gómez Bada, socio y director de Inversiones de Avantage Capital, considera que "es verdad que para hacerlo así podría haberlo hecho antes. Hace seis años del primer plan de impulsos de la Reserva Federal. No es un QE puro como el de la Fed, pero coincido bastante con Draghi en que los motivos por los que se lanza el programa no tiene nada que ver con la solvencia de ningún Estado".

Parece evidente que este esquema de asunción de riesgos es una concesión a los países como Alemania que habían reclamado que no se mutualizarán todos los riesgos de los posibles impagos derivados de las compras. Este punto es el que lleva a Jesús de Blas, analista de Crédit Agricole, a ser cauto ante el anuncio de hoy. "El plan tiene aspectos mejores y otros mejorables, por lo que creo que tendrá un impacto moderadamente positivo. Pero Draghi ha dicho que un 12% de los riesgos compartidos corresponde a lo que se compre a instituciones europeas, y estas tienen menos riesgo que un bono de Estado, así que en realidad el riesgo compartido quedaría en un 8%", indica. En la misma línea van las declaraciones de IG que considera que el programa de compra de deuda parece "estar artificialmente diseñado para conciliar y equilibrar distintos intereses nacionales, en torno a las dos cuestiones claves: el tamaño del programa y el nivel de mutualización". Por un lado, cumple con las expectativas a la vez que se concede a Angela Merkel el deseo de que sea cada banco nacional el que se responsabilice de los riesgos.

Impulso para la Bolsa. La Bolsa será la más beneficiada porque, como explica Paz, "la situación es idónea para las empresas europeas. Bajos precios de las materias primas y la energía, más competitividad con la devaluación del euro y las compañías pudiéndose financiar más barato que nunca. Es momento de aumentar el peso de la renta variable en la cartera".

Más caídas del euro. El euro, en efecto, se desploma hoy, lo que, en opinión de López, permitie aventurar que "el impacto positivo sobre el mercado debería ser duradero porque la depreciación del euro es fuerte y eso impulsará a las compañías europeas. El euro seguirá bajando por las buenas expectativas en EE UU y en Europa nos esperan, como poco, cerca de dos años de política monetaria ultralaxa".

Recorrido en deuda pública. En renta fija, también da más margen a nuevas caídas de rentabilidad en la deuda a corto plazo, como se ha reflejado hoy en el mercado. Eso sí, Bada avisa de que "lo normal sería que, en el medio plazo, los tramos largos de deuda soberana cayeran de precio (subiera su interés) porque con esta medida de Draghi habrá más inflación y más crecimiento". Este experto cree que es un acierto del BCE que el programa compre deuda con vencimientos de entre 2 a 30 años, porque así puede actuar sobre toda la curva de tipos. 

Johannes Müller, de de Deutsche AWM , señala que "la caída de la rentabilidad de los bonos ha sido impulsada principalmente por la disminución de las tasas de inflación y las expectativas de inflación, así como la especulación acerca de la política del BCE. Como no esperamos que las tendencias de inflación se reviertan en el corto plazo, creemos que el rendimiento del mercado de bonos debería continuar a unos niveles de negociación amigables en el corto plazo". 

El BCE cumple. Los expertos consultados también coinciden en señalar que el BCE solo puede generar el clima más adecuado para que se dé el crecimiento en la zona euro, pero que no es todopoderoso. Aguirre indica que el banco central puede "comprar tiempo". Por su parte,Tim Stevenson, gestor del Henderson Horizon Pan European Equity , señala que "las palabras de Draghi dejan entrever que no hay nada más que el Banco Central pueda hacer. Ahora les toca a los gobiernos de los diferentes países europeos acometer reformas. Él ha facilitado el marco, ahora los demás tienen que asumir su parte. No obstante, los expertos advierten que los mercados financieros encontrará apoyo en el programa de compras, pero que su anuncio no supone un cambio de juego.