Día de alzas en Europa, con Wall Street cerrado por festivo

El Ibex supera los 10.100 puntos a la espera del BCE

Ibex 35
Imagen de un kiosko electora de Syriza en Atenas. REUTERS

Un psicólogo de la Universidad de Cardiff estableció hace años con una fórmula matemática que el tercer lunes de enero es el día más triste del año (Blue Monday) por razones como el clima frío o las deudas de las compras navideñas. Los inversores han desmentido hoy esta teoría gracias al Banco Central Europeo (BCE) y a las expectativas de que el organismo decida este jueves lanzar un programa de compra de deuda. Poco más importa estos días en los parqués, así que la de hoy ha vuelto a ser una jornada de compras pese a la ausencia de referencias macroeconómicas de calado. El Ibex 35 avanza un 1,18% hasta los 10.157,2 puntos en la antepenúltima sesión de espera de la reunión del organismo presidido por Mario Draghi.

La EPA dará cuenta de la creación de unos 400.000 empleos en 2014

La cuenta atrás para la reunión del BCE ha seguido impulsando a todas las Bolsas europeas. El Dax alemán sube un 0,5%; el Cac francés, un 0,2% y el FTSE MIB italiano, un 0,9%. La Bolsa española ha sido la mejor del día en el Viejo Continente, en parte, debido a la subida del 2,34% de Telefónica por la posibilidad de que venda su filial de móviles en el Reino Unido. Los parqués del Viejo Continente no han contado hoy con la referencia de Wall Street, ya que el mercado estadounidense ha cerrado por la festividad de Martin Luther King.

Cualquier movimiento de los inversores esta semana está condicionado por el encuentro del banco central este jueves. Los expertos de Renta 4 indican que “esperamos que el BCE cumpla con las expectativas, aunque la clave de la reacción de los mercados estará en los detalles del plan de compra de bonos”. Por esa razón, desde Link Securities explican que el BCE "debe jugar bien sus cartas si no quiere que todo lo hecho hasta ahora sea inútil. Ante este panorama no queda otra que mantenerse prudente, es mejor esperar a conocer el resultado de la reunión y la reacción de los mercados antes de tomar nuevas posiciones que arriesgarse y adelantarse, con el riesgo que ello supone".

El mercado descuenta que el organismo aprobará el jueves un programa de compra de deuda cuyo importe los expertos de Citi sitúan en unos 600.000 millones de euros. Este programa incluirá compra de deuda pública porque “la caída continuada de las expectativas de inflación y la necesidad del Eurosistema de aumentar su balance restringe el número de alternativas creíbles posibles”.

Los bancos centrales nacionales asumirán el riesgo derivado de las compras de deuda pública

Hoy ha vuelto a quedar claro que los homólogos del BCE también descuentan el nuevo paso adelante de Mario Draghi. El Banco Nacional de Dinamarca, cuya divisa está ligada al euro al igual que ocurría hasta la semana pasada con el franco suizo, ha bajado los tipos de interés al 0,05% y ha puesto la tasa de depósitos en el –0,2%. Eso sí, el organismo ha marcado distancias con el banco central helvético y afirma que tiene fondos suficientes para mantener el tipo de cambio de la corona danesa estable en una franja entre las 7,29252 y 7,62824 unidades por euro, para lo que vende moneda local y compra euros.

Todo el mundo espera un programa de compra de deuda del BCE, aunque este organismo cuenta con un gran opositor interno, el Bundesbank. Hoy mismo, la agencia Reuters ha informado de que el banco central germano está todavía presionando a la autoridad monetaria con la intención de retrasar el anuncio, reducir su importe o al menos lograr que los riesgos de las compras los asuman los bancos centrales nacionales y no el BCE. "No sería nada distinto a la inclusión de los eurobonos por la puerta de atrás", opina una fuente del Bundesbank consultado por la citada agencia. Por si Mario Draghi tuviera pocas presiones y recomendaciones, hoy el FMI ha pedido justo lo contrario que el Bundesbank: que el programa de compra de deuda se haga con ma mayor mutualización posible, porque así será más efectiva. La prensa alemana ha anticipado que Draghi ya presentó a Merkel su plan, que incluye la condición de que los bancos centrales nacionales asuman el riesgo asociado a la deuda que se compre de cada país.

En el mercado de deuda, con los inversores también a la expectativa, hoy se ha vivido una sesión de pocos movimientos. El interés del bono español a diez años se mantiene en el 1,18%, cerca de su mínimo histórico, con la prima de riesgo en los 107 puntos básicos. En Grecia, país que entra esta semana en la recta final de la campaña para las elecciones legislativas del próximo domingo, el interés de la deuda helena a una década se mantiene estable en el 9,34%. Según las últimas encuestas, el partido antirrescate Syriza se haría con la victoria en los comicios. La ley electoral griega da una prima de 50 escaños al partido más votado, lo que podría dejar al partido de Alexis Tsipras con entre 140 y 145 diputados. La mayoría está en los 151.

El euro, por su parte, sube hasta los 1,16 dólares. También ha sido un día de pocos cambios para el petróleo, con el barril de crudo Brent levemente a la baja hasta los 49 dólares después de remontar un 5% en la sesión precedente.

Desplome de la Bolsa china

La caída de la Bolsa china, de momento, no se extiende al resto de índices porque se debe a una cuestión propia, las limitaciones impuestas por los reguladores del gigante asiático de operaciones de préstamo de acciones o dinero a inversores por alentar la especulación. El principal índice de la Bolsa de Shangai ha cedido en la sesión de hoy un 7,7%, su mayor descenso en cerca de siete años, mientras que la Bolsa de Hong Kong ha caído un 1,5% por el efecto contagio.

La Bolsa de Shangai subió el año pasado un 50% en un rally alentado en parte por las expectativas de nuevas medidas de estímulo de su banco central. La decisión de su regulador prohibe el préstamo de dinero a inversores de menos de 80.000 millones de dólares para comprar acciones en una práctica que había sido acusada de fomentar la especulación bursátil. Algunos expertos creen que con esta decisión el regulador lanza el mensaje de que el último rally alcista ha sido excesivo y ha ido demasiado rápido en el gigante asiático, lo que genera dudas sobre su evolución futura. Dudas que se suman a las ya existentes sobre su cambio de modelo económico que acarrea un menor crecimiento del país.

Mañana, precisamente, se conocerá el aumento del PIB de China en el último trimestre del año pasado. Se estima que avanzará un 7,2%, su menor crecimiento en 24 años. Por eso, algunos expertos creen que la debilidad en el parqué del gigante asiático seguirá en los próximos meses, tras la subida del entorno del 40% en el último trimestre.