Su Bolsa es la más barata de las economías desarrolladas

Japón: prueba del nueve para la 'Abenomics'

Un trabajador en la faachada de un edificio en el distrito de Ginza en tokio
Un trabajador en la faachada de un edificio en el distrito de Ginza en tokio REUTERS

Japón no termina de encontrar el camino de recuperación de su economía, pese a los denodados esfuerzos de su banco central. El archipiélago nipón es el más claro exponente de apuesta por los estímulos moneTarios como fórmula para activar el crecimiento y el incremento de los precios, si bien la economía vive en un estado de letargo que dura ya dos décadas. El tamaño del balance del Banco de Japón se ha incrementado hasta representar casi el 60% del PIB japonés, el triple del peso que los esfuerzos del BCE suponen sobre la economía de la zona euro, apunta la gestora Blackrock. 

La gran duda sobre la efectividad de la política del banco central japonés –teledirigida por el primer ministro Shinzo Abe– surgió el pasado noviembre, cuando se conoció la caída en recesión de la economía japonesa en el tercer trimestre, después de una subida del IVA activada en abril que ha impactado sobre el consumo y a la que iba a suceder una segunda en 2015, que el gobierno ha decidido retrasar hasta 2017.

La reciente reelección de Abe al frente del gobierno nipón será garantía de la continuidad de los estímulos y, a pesar de las dudas sobre cuál será su resultado, los inversores continúan teniendo a Japón en lugar preferente. Precisamente a causa de estos estímulos. Blackrock apunta que las compras de activos del Banco de Japón llegan a incluir a las acciones de renta variable y señala que el fondo soberano de pensiones prevé duplicar su exposición a la renta variable nipona y extranjera, lo que sin duda animará el mercado japonés.

Los expertos señalan además que la Bolsa japonesa cotiza a los ratios más baratos del mundo desarrollado y tiene una atractiva política de dividendos. Casi un 45% de compañías niponas anunciaron en 2014 un incremento de dividendo, el mayor en dos décadas. Y la tendencia continuará en 2015.

Andbank ve apreciaciones potenciales del 5% para la renta variable de Japón, basadas en un aumento de las ventas del 10%. A esto contribuirán de nuevo los estímulos del banco central, que deprecian el yen y dan aire a las compañías exportadoras. Aun así, los analistas tampoco pasan por alto los riesgos de una economía extremadamente endeudada. La deuda pública supone casi el 250% del PIB, el mayor nivel del G7. “A largo plazo resulta insostenible, lo que incrementa los riesgos a medio plazo”, advierten en JPMorgan Asset Management.