Entrevista a Jonathan Spampinato, responsable de Planificación Estratégica de la Fundación Ikea

“La Fundación Ikea dona 100 millones cada año”

Jonathan Spampinato, responsable de Planificación Estratégica de Fundación Ikea.
Jonathan Spampinato, responsable de Planificación Estratégica de Fundación Ikea.

La Fundación Ikea es una entidad que tiene como misión crear oportunidades para los niños y familias que viven en las comunidades más pobres del mundo. El objetivo de la entidad, de forma similar al negocio de Ikea, es “contribuir a crear una vida mejor para la mayoría de ciudadanos, y no solo para grupos pequeños o élites”, señala en una entrevista con CincoDías el responsable de Planificación Estratégica de la Fundación Ikea, Jonathan Spampinato.

La fundación donó el año pasado 101 millones de euros a través de diferentes programas, que benefician a unos 100 millones de niños. “Esa cifra era el objetivo que teníamos marcado de cara a 2015”, apunta el ejecutivo.

La entidad tiene alrededor de una veintena de socios estratégicos, con los que trabaja en diferentes campañas que involucran también a los trabajadores y a los clientes de Ikea. Entre ellos, están Save The Children, Unicef y Médicos Sin Fronteras. La Fundación Ikea tiene dos grandes proyectos junto a Acnur, uno destinado a que los clientes de Ikea tengan hábitos más sostenibles, y otro, a los refugiados. Tres diseñadores de Ikea en Suecia que trabajan para el sector humanitario tuvieron la “innovadora idea” del proyecto Flat-pack Shelter (kit de refugio), junto con Acnur. “Se ha convertido en un producto acabado y mejorado gracias a mucho dinero y esfuerzo”, destaca Spampinato. “Tenemos también pequeños socios con ideas innovadoras que nos permiten llegar a un gran número de personas”, apostilla.

La fundación trabaja para áreas en las que Ikea no tiene presencia comercial. La mayoría de sus programas se centran en el suroeste asiático, India, África y Oriente Próximo, y se dividen en cuatro bloques: Hogar, Salud, Educación y Sostenibilidad de los ingresos familiares.

Grupos de mujeres en India fabrican almohadas que venden a Ikea

A través de Hogar, esta entidad busca lugares para vivir que sean seguros, con proyectos como el mencionado Flat-pack Shelter. “Los refugiados pasan una media de 17 años durmiendo en tiendas de campaña”, dice el responsable.

Ikea pone en marcha una campaña durante los meses de noviembre y diciembre de cada año, con la que por cada peluche vendido, dona un euro a Save the Children y Unicef para programas educacionales en lugares como Kosovo. Ikea España donó 330.000 euros en 2013.

En Salud, esta entidad trabaja con la Fundación Clinton para combatir la diarrea en India, primera causa de mortalidad en madres y bebés. “Se soluciona comprando un medicamento por 50 céntimos”, subraya Spampinato.

La sostenibilidad de los ingresos consiste en asegurarse de que cada familia tiene los recursos suficientes para que los niños puedan ir al colegio. El responsable explica que “hemos conseguido también que ciertos grupos de mujeres en India se organicen para fabricar almohadas que venden a Ikea”. Y añade que en cuanto más ingrese una mujer, más sostenible será su familia.

Cuando Spampinato empezó a trabajar en la Fundación Ikea en 2009, se donaban 25 millones de euros anuales. “En los últimos cinco años, hemos crecido de forma considerable y hemos aumentado nuestra capacidad, aunque, al igual que Ikea, nos esforzamos en mantener costes bajos”, indica. La fundación tiene solo una docena de empleados para gestionar todos sus proyectos y donaciones.

Respuesta a las emergencias sanitarias

La lucha contra el ébola ha sido una de las causas de Fundación Ikea durante 2014. La entidad ha realizado una donación de cinco millones de euros a su socio Médicos Sin Fronteras para combatir esta enfermedad. Spampinato declara que “el ser una fundación nos permite, pese a depender de una empresa, tener la libertad de considerar las necesidades de grandes comunidades”. Y añade que el ébola es una de ellas.

Además, han puesto en marcha programas para colaborar con Save The Children y Unicef en la lucha contra el tifón Haiyan –que azotó Filipinas el año pasado– o en la prevención de enfermedades en colegios, entre otros ejemplos.

El ejecutivo remarca que, cuando se producen emergencias sanitarias, Fundación Ikea obtiene fondos “de forma rápida y sin burocracia”. Y apostilla que pueden responder a las demandas de sus socios solo 24 horas después de que salten las alarmas.

Por otra parte, esta entidad ha recaudado, también en 2014, 7,7 millones de euros para Acnur, que van destinados a suministrar luz y energía sostenible a más de 350.000 niños y sus familias en campos de refugiados de Etiopía, Chad, Bangladesh y Jordania. Estos fondos serán usados para proporcionar a dichas comunidades farolas y lámparas solares, así como otros sistemas de energía renovable –como cocinas de bajo consumo–. “Los refugiados, así, vivirán en un entorno más seguro y cómodo”, aseguran. Fundación Ikea es el mayor colaborador privado de Acnur a nivel mundial.

Todos los beneficios generados por Ikea son reinvertidos en el desarrollo de la compañía o van destinados a la filantropía. “No recaudamos sin que el cliente obtenga nada a cambio”, matiza Spampinato.