Se estima que alcanza los 600 millones de KWH al año

El fraude eléctrico causa pérdidas de 180 millones solo en Madrid

Una urbanización de Nuevo Baztán tenía 73 instalaciones ilegales

El 74% de los casos son mediante la manipulación de los contadores

Sala de contadores de una comunidad de vecinos.
Sala de contadores de una comunidad de vecinos.

La Comunidad de Madrid ha lanzado una campaña de inspección de las instalaciones eléctricas en busca de actividades fraudulentas por parte de los clientes. El Gobierno regional calcula que estas infracciones alcanza los 600 millones de KWh al año, valorados en 180 millones de euros.

Una de las primeras operaciones de esta campaña se ha llevado a cabo en la localidad del este de la comunidad Nuevo Baztán. Allí, se ha detectado en una urbanización 73 instalaciones eléctricas fraudulentas, el 100% de las que habían sido inspeccionadas.

El consejero de Economía y Hacienda, Enrique Ossorio, destacó ayer durante la presentación que los enganches frauduletos son un delito que "pone en peligro la seguridad de las instalaciones y de las personas". Denunció además que el resto de usuarios se ven obligados a pagar la cantidad defraudada a través del déficit tarifario.

La Comunidad afirma que la manipulación y el desprecintado de los contadores suponen el 74% de los casos de fraude que han detectado. La segunda de las acciones ilícitas, que se dan en el 20% de los casos, son los enganches directos a la red de distribución y, por último, la creación de circuitos eléctricos que "puentean" los contadores, que suponen el 6% de los casos.

En las redes de distribución, los distribuidoresl calculan que existen unas pérdidas técnicas (averías, fugas, etc.) del 3%. Sin embargo, las pérdidas totales estimadas en la capital ascienden al 9,1% y en el conjunto de la Comunidad en el 14,3%. La diferencia entre las pérdidas técnicas y las totales corresponden al fraude.

En el caso concreto de Nuevo Baztán, la línea analizada consta de 20 kilómetros, con 3.600 suministros y 28 centros de transformación que alcanzó en 2014 unas pérdidas del 42%. En este caso, la Comunidad a actuado a instancias de una denuncia de Unión Fenosa.

Tras el caso de esta localidad, la Comunidad ha anunciado que el próximo lugar estudiado será Colmenar de Oreja, donde también se han apreciado desviaciones que hacen sospechar de fraude eléctrico importante.

La Comunidad de Madrid ha desligado este problema a la pobreza energética. Afirma que la mayoría de los casos se trataba de viviendas y empresas con el nivel adquisitivo suficiente para pagar la energía. Aunque sin datos concretos, se ha apreciado un ascenso del fraude eléctrico en el último año. En la región, Iberdrola se reparte el 66% de la distribución y Unión Fenosa el 33%.