El Gobierno plantea que Indra cree una filial de defensa en la que puedan participar otras empresas
La propuesta preliminar es una posible opción para resolver el estancamiento sobre el plan de adquisición de Escribano, la empresa de su presidente, según Bloomberg

El Gobierno ha presentado una propuesta para trasladar los activos de defensa de Indra a una filial nueva que podría servir de consolidador del sector, según afirma la agencia de noticias Bloomberg, que cita fuentes al tanto del asunto. Esa propuesta preliminar habría sido discutida con otros accionistas de Indra. Hace unos días trascendió que Ángel Escribano había mantenido una reunión en Moncloa con el responsable de asunto económicos, Manuel de la Rocha.
Esta propuesta permitiría desatascar el plan de adquisición de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la compañía propiedad del presidente de Indra, Ángel Escribano, quien es a su vez propietario junto con su hermano del 14,3% del accionariado de la empresa del Ibex-35.
Como ya avanzó este medio y asegura ahora Bloomberg, si bien el Gobierno apoyó inicialmente el plan de Indra de fusionarse con EM&E, el acuerdo ha generado oposición debido a posibles conflictos de intereses, ya que los Escribano son el segundo mayor accionista de Indra, además de propietarios de la empresa. El Gobierno español, con una participación del 28% en Indra a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), se ha mostrado cada vez más reticente a apoyar el acuerdo, en parte porque podría llevar a los Escribano a aumentar su participación actual del 14%. Fuentes de la SEPI y de Indra han declinado hacer comentarios sobre esta información.
La agencia de noticias asegura que el Gobierno podría optar por no seguir adelante con el plan de adquisición de EM&E, ya que esta es solo una de las opciones que se están barajando. La información que se conoce este miércoles llega sólo dos días después de que trascendiera que el fondo activista Three Point haya comprado una participación significativa en Indra. En paralelo, envió una carta al consejo de administración en la que instaba a la empresa a adquirir Escribano para crear un gran campeón de defensa.
La compra de EM&E a través de una fusión fue la primera opción que se planteó. Esta se ejecutaría a través de una ampliación de capital de Indra en la que Escribano tomaría las acciones correspondientes al valor de adquisción. Esta opción elevaría con fuerza la posición de los hermanos Escribano en la matriz de Indra, que podría estar en niveles similares al 28% que actualmente ostenta la SEPI.
Esta opción es la que ahora ha enfriado el Gobierno. Fuentes cercanas al Ejecutivo señalan que el Estado no sólo cumple un papel de accionista financiero en la empresa, sino que debe velar por el interés público en la que está llamada a ser la compañía de defensa más estratégica en España, máxime en un momento que el Ministerio de Defensa va a otorgar grandes contratos para la modernización del ejercito. El Partido Popular, líder de la oposición, también ha mostrado en los últimos días sus dudas acerca de las potenciales operaciones planteadas en Indra.
Tanto España como otros países están aumentando significativamente el gasto en defensa, dada la inestabilidad geopolítica mundial y la petición expresa de Estados Unidos de que los miembros de la OTAN eleven el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
El CEO de Indra ha manifestado el encaje estratégico de EM&E dentro de la compañía para ganar capacidades y tamaño que le permitan pujar por los grandes contratos militares que se van a plantear y poder competir así con gigantes del sector como la alemana Rheinmetall o la italiana Leonardo.
Para este fin, el propio Ángel Escribano ya advirtió en el Congreso de los Diputados en 2025 que habían planteado a la americana General Dynamics la compra de Santa Bárbara. Una opción que rechazó la compañía estadounidense. General Dynamics es a su vez socio industrial de SAPA, actualmente tercer máximo accionista de Indra con casi un 8% del capital. Santa Bárbara ha demandado en el Supremo las concesiones de créditos de Defensa a Indra para desarrollar nuevos proyectos.