Rato dice que no había "posibilidad ni intención de engañar" en la salida a Bolsa

El Gobierno defiende la reestructuración de Bankia

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

El impacto que tuvo el jueves en el sector financiero y en el político el demoledor informe de los dos peritos elegidos por el Banco de España –Antonio Bukets y Victor Sánchez– entregado al juez de la Audiencia Nacional que instruye el denominado caso Bankia, Fernando Andreu, parece que comienza a asimilarse una vez pasada la primera conmoción.

Ahora, según aseguran varias fuentes, cada parte está elaborando sus contrainformes o defensas para rebatir las drásticas acusaciones reflejadas en el informe pericial entregado al juez. Bankia ya ha comenzado a elaborar sus alegaciones, pero no es la única. El escrito pericial cuestionaba, entre otras cosas, parte de la reformulación de las cuentas de diciembre de 2011 realizadas por José Ignacio Goirigolzarri, actual presidente de la entidad.

Los peritos sostenían que ni las cuentas previas al debut bursátil del grupo en el verano de 2011, ni tampoco las formuladas por Rodrigo Rato y las reformuladas por José Ignacio Goirigolzarri en 2012 reflejaron su “imagen fiel”. El expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, ha sido el segundo en lanzar públicamente su mensaje de defensa (el primero fue el jueves Goirigolzarri). Afirmó que no estaba de acuerdo con los informes publicados por Bukets y Sánchez para la Audiencia Nacional, ya que entre finales de 2010 y marzo de 2011 las cajas que integraban el grupo BFA Bankia estuvieron “extraordinariamente controladas”. “Estábamos absolutamente controlados”, dijo el viernes, ya que por una parte, el Banco de España supervisó el proceso de fusión y por otra, la CNMV, la salida a Bolsa, “siempre con uno o varios auditores. No queríamos engañar a nadie, pero pensar que teníamos la mínima posibilidad de hacerlo, me sorprende”, indicó.

En declaraciones a Onda Cero, el exbanquero dijo que contaba con cartas del Banco de España que especificaban cuáles eran las pérdidas esperadas de las cajas del grupo y reconocían que las cuentas eran coherentes. Yañadió que no hubo “ni intención ni posibilidad de engañar” a nadie en la salida a Bolsa de Bankia.

Sobre las supuestas irregularidades en la cotización de las acciones de Bankia, como inflar artificialmente su valor, dijo que “las órdenes de compra no se engordan, o las hay o no la hay”, y la mejor prueba de ello es que la acción se mantuvo y que en seis meses se dobló el número de inversores extranjeros.

Tampoco olvidó referirse al fraude de las tarjetas opacas de Caja Madrid y luego Bankia, “un término que no es nada exacto porque no hay nada que sea menos negro que una tarjeta nominativa, y la prueba es que se han difundido todas las operaciones que con ellas se han realizado”, contestó. Asegura que en todo momento pensó que eran parte de su salario, “nunca lo dudé ni vi a nadie que lo dudara”, y aunque ahora se ha conocido que la Agencia Tributaria las inspeccionó en su día, “veremos qué sacan en claro”, porque “entonces no recibí ninguna comunicación de ningún departamento sobre el uso de estas tarjetas”.

Las alegaciones que está preparando el equipo de Goirigolzarri razonan por qué incluyeron en la reformulación de las cuentas de 2011 los 1.192 millones de euros en provisiones un año después, en vez de hacerlo en el ejercicio cuyos resultados estaba corrigiendo, y por qué no valoró los activos fiscales de 2.744 millones.

La Comisión Europea salió el viernes en defensa del actual equipo de Bankia. Afirmó que está cumpliendo adecuadamente el plan de reestructuración que le impuso Bruselas en noviembre de 2012 a cambio de los 17.960 millones de euros recibidos del rescate bancario de la UE. Para Bruselas, la respuesta a posibles “errores” en las cuentas de Bankia anteriores al programa europeo de asistencia financiera corresponde en primera instancia a España. “El banco está adecuadamente capitalizado incluso para el caso en que tenga que enfrentarse a un escenario económico y financiero adverso”, resaltó la portavoz responsable de crecimiento y empleo, Annika Breidthardt. Y se remitió a los resultados del examen del BCE publicados en octubre, según los cuales Bankia cuenta con un superávit de capital de 4.700 millones.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, también tuvo que responder en el Consejo de Ministros sobre el informe de los peritos y las cuentas de Bankia en el momento de su salida a Bolsa. “Hay que investigar el pasado”, pero el presente de la entidad y el del conjunto del sector muestran buena salud y un nivel de solvencia “elevado”, dijo.

El PSOE quiere que el ministro de Economía, Luis de Guindos, ofrezca explicaciones al Congreso sobre el último informe de los peritos del Banco de España sobre Bankia. Y ha decidido llevar a la sesión de control al Gobierno de la próxima semana el informe de los peritos del Banco de España. Ante el nuevo giro del caso Bankia, UPyD ha decidido pedir la imputación del ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y la del expresidente de la CNMV, Julio Segura, así como la del socio de Deloitte que avaló las cuentas de salida a Bolsa y la del resto de usuarios de tarjetas opacas de Bankia.

Mientras, los pequeños accionistas de Bankia que acudieron a la OPS van tomando posiciones ante una posible devolución del dinero invertido en la salida a Bolsa. La sección séptima de la Audiencia Provincial de Valencia ha estimado el derecho de un demandante, que compró acciones por 75.000 euros en julio de 2011, a reclamar a la entidad por supuesto engaño en la información facilitada cuando salió a Bolsa, antes de que se resuelva el procedimiento que se investiga en la Audiencia Nacional.