Desciende el número de créditos dudosos un 2%

¿Qué opciones tengo si no puedo hacer frente a un pago?

¿Qué opciones tengo si no puedo hacer frente a un pago?

El ahorro es importante, no solo de cara al futuro sino también de cara al mañana más inmediato. Pero en ocasiones con ello no es suficiente. Se presentan pagos que se escapan al ahorro diario. Es en ese momento en el que hay que buscar opciones, alternativas, vías con las que poder hacer frente al pago para no incurrir en una situación más complicada –demora, impago, listas de morosidad, espiral de deuda, etc.–.

Intentar huir de una posible situación delicada provocada por un impago pasa por valorar y decidir qué opciones están al alcance. Entre las opciones más frecuentes para obtener liquidez se encuentra la venta precipitada de activos (de todo tipo, financieros o físicos) y la solicitud de un crédito. El crédito comienza a recuperarse y las entidades poco a poco comienzan a abrir las puertas de la financiación. Además, los datos están a favor, ya que según el Banco de España, la morosidad en el crédito ha descendido hasta el 13%, lo que supone que el número de créditos dudosos se reducen un 2%, pasando de los 184.203 millones de euros a los 180.517 millones de euros.

Solicitar financiación a un tercero

  • Banco. Los requisitos que hay que cumplir para ser un buen candidato a un préstamo se endurecieron con la crisis. El primer paso es ser conscientes y conocer que se podrá devolver el dinero prestado junto con los intereses sin ningún tipo de problema en los plazos convenidos. No se trata de pedir un crédito y pensar que ya se irá devolviendo “como se pueda”. Hay que saber que se contará con los medios suficientes para su devolución y sobre todo que el motivo por el que se pide el crédito sea del agrado del banco –están más predispuestas a prestar dinero para unos motivos que para otros–. Además el historial como clientes de una entidad (si es bueno) sumará puntos para la concesión.
  • Familiar o amigo. En caso de no estar seguros de tener los medios suficientes para devolver el importe, la opción familiar o de un amigo es la que mayor flexibilidad aportará dentro de lo que cabe además de no incluir intereses en la operación. Para evitar posibles problemas con el fisco, es recomendable formalizar este trámite y redactar un préstamo entre familiares, donde se indique los sujetos que intervienen, la cantidad, el plazo de devolución y una contraprestación (indicar interés cero si así se desea), además de registrarlo mediante escritura pública o bien en el registro de entrada de la comunidad autónoma en cuestión, con la oportuna liquidación del impuesto de transmisiones patrimoniales (que quedaría posteriormente exento al ser un crédito entre particulares).
  • Entidades privadas y créditos p2p. Los minicréditos también son una opción para solventar un pago, teniendo en cuenta que las cantidades son reducidas –no superan los 600 euros en el mejor de los casos–. Esta financiación se realiza a través de compañías privadas que en un tiempo muy reducido son capaces de analizar la situación, conceder el minicrédito e ingresar la cantidad a pagar. A cambio, los intereses son más elevados que en un crédito al consumo al uso. Otra alternativa son los créditos P2P (peer to peer, en castellano de persona a persona). Consisten en una compañía que dispone de una plataforma con la que ponen en contacto a inversores y a quien necesita financiación para cualquier necesidad, siendo el inversor quien puede elegir a quién prestar el dinero en función de la lista de personas y casos. Los intereses están a medio camino entre un crédito en una entidad bancaria y un minicrédito.

Negociar con el acreedor

Otra alternativa a la que poder acudir en caso de necesitarlo es la negociación. Ponerse en contacto con aquella entidad o persona con la que tenemos que hacer el pago y establecer un diálogo enfocado a la negociación de dicho pago, contemplando la posibilidad de un mayor plazo para el pago, una mayor flexibilidad o bien poder fraccionar el pago entre otras opciones. En definitivas cuentas se trata de intentar llegar a un acuerdo por el que se puedan cambiar o mejorar las condiciones de pago.