Prefiere la renta variable estadounidense a la europea

UBP prevé que España crezca un 1,4% en 2015

Las esperanzas puestas en la recuperación de la economía mundial en 2014 se fueron poco a poco desvaneciendo. Desde la gestora de fondos UBP señalan que no ha sido completa, impidiendo así la realineación de la economía mundial.

Para el próximo año UBP espera que se mantengan las mismas divergencias que han dominado el panorama macroeconómico de los últimos meses. “Mientras EE UU liderará el ciclo económico y financiero al resto del mundo le costará recuperar un crecimiento sólido”, señala Patrice Gautry, economista jefe de UBP que considera además que el escenario actual se parece a lo acontecido en el periodo que va desde 1994 al año 2000.

Según las estimaciones de la gestora de fondos, la potencia norteamericana crecerá un 3% gracias al motor que representa la demanda interna. Para la eurozona las perspectivas apuntan a un incremento del PIB del 0,7%. Este repunte de los países del euro está lejos de ser uniforme. Los estados periféricos, fuente de inestabilidad en los pasados ejercicios, se convierten ahora el motor del Viejo Continente. Grecia, con un crecimiento del +2,5%, España (+1,4%) y Portugal (1,2%) se sitúan a la cabeza de la UE frente a Francia (+0,4%) e Italia (0,1%)que pasan a ser los principales focos de incertidumbre. 

Gautry se muestra especialmente optimista con el futuro de España gracias a las "reformas estructurales puestas en marcha por el Ejecutivo", ejemplo que a su parecer deberían seguir otras economías como la francesa e italiana. Además de las reformas, el economista jefe de UBP señala a la recuperación de la demanda como otro de los pilares del crecimiento.

Para el conjunto de los países emergentes, UBP espera un crecimiento del 4,8% con China (7%) e India (5,9%) como principales exponentes. “La disparidad entre países emergentes seguirá siendo importante”, señala. El crecimiento de estos estados continuará dependiendo de las exportaciones y del crédito.

Entre los principales riesgos para la eurozona UBP señala la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento, el sentimiento negativo tanto en economía como en política, la inestabilidad que generan la agenda electoral, la ausencia de reformas en Italia y Francia y la falta de coordinación en las políticas económicas de los distintos países.

En el lado contrario, UBP identifica como principales aspectos positivos el fin de las tensiones geopolíticas en Ucrania (algo que afecta con mayor incidencia a la actividad económica alemana), el rebote cíclico del primer semestre, el aumento del crédito y las medidas del BCE.

Las divergencias en el crecimiento se trasladan también a las medidas de los bancos centrales. Aunque en materia de política monetaria continuará la tendencia acomodaticia, existe una notable diferencia entre la FED y el Banco de Inglaterra, que seguirán adelante con su estrategia de salida, y el BCE o el Banco de Japón, que adoptarán iniciativas más agresivas. En línea con las últimas intervenciones de Mario Draghi, Gautry espera que el organismo europeo ponga en marcha el programa de compra de bonos. 

El alza del dólar

La tendencia alcista que experimenta el dólar en la actualidad tendrá su continuidad en 2015. "En contra de la creencia de que un dólar fuerte puede perjudicar al mercado estadounidense de renta variable, los datos históricos prueban que no existe correlación alguna entre ambos", señala Gautry. Asimismo, el economista jefe prevé que en 2017 se vuelva a alcanzar la paridad euro-dólar.

En lo que respecta a los activos, la gestora suiza se decanta por la renta variable estadounidense en detrimento de la europea al gozar de una mayor visibilidad. "Los PER no se desvían del promedio histórico y la renta variable sigue estando muy barata en relación a la deuda de empresa con grado de inversión", aclara. A ello habría que sumarle el hecho de que los resultados empresariales estadounidenses continúan avanzando por una senda alcista, dato que contrasta con la situación europea. "Las previsiones de resultados europeos son exageradamente altas y tendrá que revisarse a la baja", concluye.