Se compromete a “pelear” los fondos de formación que reclaman los empresarios

Garamendi aboga por mantener la "moderación" salarial

Fotografía de archivo del 22022012 del nuevo presidente de Cepyme (Confederación Española de Pequeña y Mediana Empresa), Antonio Garamendi, designado por el Comité Ejecutivo de dicha organización sucediendo a Jesús Terciado.
Fotografía de archivo del 22/02/2012 del nuevo presidente de Cepyme (Confederación Española de Pequeña y Mediana Empresa), Antonio Garamendi, designado por el Comité Ejecutivo de dicha organización sucediendo a Jesús Terciado. EFE

El candidato a la presidencia de la CEOE y nuevo presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, cree que la situación económica recomienda mantener la senda de moderación salarial, aunque recuerda que la postura que adopte la CEOE-Cepyme y el nuevo acuerdo marco sobre negociación colectiva, que previsiblemente pactará la patronal con los sindicatos antes de final de año, serán decisión última de su Comité Ejecutivo y Junta Directiva.

En una entrevista a Europa Press, Garamendi mantiene todo el respeto por el trabajo que en estos momentos está desarrollando la dirección de CEOE-Cepyme y los sindicatos para renovar el II Acuerdo Interconfederal para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).

Según asegura, cree “profundamente en el diálogo social”, puesto que “ha sido básico” para la Democracia, e incluso afirma que “se ha demonizado” a los sindicatos, cuando en realidad “son una pieza fundamental del entramado institucional”.

Al mismo tiempo, Garamendi dice no querer “interferir” en los trabajos que está realizando la patronal, aunque indica: “Soy leal a la organización, puedo compartirlos o no, pero por lealtad no voy a interferir”.

“El equipo directivo está funcionando, el que haya elecciones no significa parar todo; esto tiene que seguir y si se tienen que llegar a acuerdos antes de las elecciones, se llegarán y si el presidente tiene que tomar decisiones, se tomarán, eso no lo voy a criticar”, asegura.

En la práctica, su apuesta no difiere de la postura actual de CEOE-Cepyme. Así, el responsable de Relaciones Laborales de la CEOE, Jordi García Viña, señalaba la pasada semana que el incremento salarial a recoger en el tercer acuerdo de Empleo y Negociación Colectiva no debería ser “muy diferente” al que hay actualmente, que se sitúa en el 0,6%.

Por su parte, Garamendi opina que “la moderación salarial ha sido muy importante, sobre todo, en una parte del sector industrial, y se ha demostrado que ha generado más competitividad”. “Esa línea de moderación es la que hay que seguir manteniendo”, añade.

Por su parte, el actual presidente de la CEOE y candidato a la reelección, Juan Rosell, viene desde hace meses defendiendo que en la actual coyuntura económica es preciso subir sueldos en aquellos sectores y empresas que ya se hayan saneado. PELEARÁ LOS RECURSOS PERDIDOS EN LA FORMACIÓN.

El presidente de Cepyme también habla en la entrevista de los fondos de formación, que con la última convocatoria de ayudas se han abierto a la libre concurrencia, algo que algunos sectores de la patronal han criticado duramente a Rosell, también al entender que es una cuestión que el patrón de patronos no ha consultado suficientemente con los órganos de Gobierno.

Al respecto, Garamendi se muestra contundente: “Eso lo voy a pelear porque es una cuestión muy importante, sobre todo para las pymes”. Según explica, más que el desenlace, le han molestado “las formas” con las que Rosell ha llevado la cuestión. “El problema es la falta de participación y transparencia”, alega.

No obstante, también carga contra el fondo. “La formación es un puntal y un eje fundamental de la competitividad de las empresas”, considera, para añadir a renglón seguido que “la pequeña empresa necesita una organización para que le gestione la formación, porque por sí misma no puede”. “Son los sectores los que están reclamando la formación”, apostilla.

Así pues, Garamendi cree que la solución pasa por mantener la gestión de los fondos bajo el paraguas de los empresarios, aunque aumentando los controles. “Todos los que hagan falta, pero porque haya habido mala gestión no se puede cerrar el Parlamento o quitar la Monarquía”, compara.

En su opinión, “todo eso de la concurrencia suena muy bonito, pero corrupción puede haber igual”. “Yo no digo que esté mal, pero al final la formación es la que necesitan, demandan y reclaman las empresas”, insiste.