El conflicto dura ya casi un año

Semana clave para el futuro del ERE de Coca Cola

La Audiencia Nacional decide si ejecuta la nulidad de los despidos

Trabajadores de Coca Cola durante la concentración en Madrid en febrero de este año.
Trabajadores de Coca Cola durante la concentración en Madrid en febrero de este año.

Casi ha pasado un año desde que las embotelladoras de Coca Cola anunciaran un ERE, pero la puerta de la antigua embotelladora de Fuenlabrada sigue franqueada meses después por los trabajadores que fueron despedidos. Hoy la Audiencia Nacional se reúne para dirimir el futuro de los despidos de más de 1.000 trabajadores.

El pasado 13 de junio, el tribunal declaró nulo el despido de los empleados de la compañía. La empresa decidió recurrir la sentencia al Tribunal Supremo. La decisión de la Audiencia obligaba a la compañía a reincorporar a los trabajadores a sus puestos de trabajo, además de abonarles el sueldo.

Prácticamente un año después de que comenzara el conflicto, el tribunal volverá a tratar el tema. En esta ocasión, debe dictaminar si se ejecuta, de forma provisional y hasta la decisión del Supremo, la sentencia de junio, por la cual los despedidos volverían a sus puestos, o bien decide esperar a que se pronuncie el Supremo, para lo cual pueden quedar meses. La decisión, probablemente, no se conozca en el día.

La empresa no reabrirá Fuenlabrada

El conflicto tiene visos de continuar todavía más tiempo. En caso de la ejecución de la sentencia de la Audiencia, la empresa tendría que reincorporar a los trabajadores a sus puestos de trabajo. Sin embargo, Coca Cola descarta que se reabra la factoría madrileña y, por tanto, propondría puestos en otras plantas de Iberian Partners.

Pero los sindicatos rechazan esta posibilidad, “como ya se ha hecho anteriormente” y entienden que la devolución de su puesto significa volver a Fuenlabrada. Juan Carlos Asenjo, de CC OO, solicita que, además, “se recupere el proyecto industrial de la planta”.

El miembro del comité de empresa afirma qu, de no cumplirse esta situación la “lucha” continuaría y permanecerían acampados en la puerta de la factoría para evitar el desmantelamiento de la misma. Se abriría un nuevo capítulo de enfrentamiento con la empresa.

Los trabajadores se muestran confiados en una decisión del tribunal que les devuelva su trabajo. Juan Carlos Asenjo, miembro de CC OO y del comité de empresa de la embotelladora en Fuenlabrada, afirma que la devolución del salario es “inminente”.

La compañía se muestra cauta ante la decisión del tribunal. Afirman que, en caso de volver a fallar en su contra, asumirán las consecuencias de tener que reincorporar a los trabajadores y ofrecerles un puesto de trabajo. Sin embargo, esperarán, en cualquiera de los casos a la decisión del Supremo.

El alto tribunal será el que dictamine de forma definitiva si el ERE era o no nulo. Aquel ERE incluía a más de un millar trabajadores de las plantas embotelladoras. Más de 800 empleados se apuntaron al plan de bajas incentivadas. El resto, empleados de la planta de Fuenlabrada, fue despedido y fueron los que impugnaron el expediente ante la Audiencia.

Una de las posibilidades, que ni empresa ni sindicatos descartan, es que la decisión que tome el tribunal pueda afectar a todos los trabajadores, incluyendo a los que se acogieron a las medidas voluntarias, y no solo a aquellos que impugnaron el ERE.

El conflicto nació en enero de este año, cuando las siete embotelladoras de Coca Cola deciden fusionarse y unirse en Coca Cola Iberian Partners. La nueva dirección decidió cerrar cuatro de las siete plantas, Alicante, Palma de Mallorca, Fuenlabrada y Asturias, al considerar que eran demasiadas para la producción que se necesitaba.

Tras ello comenzó el periodo de negociación, en el que sindicatos y empresa no llegaron a un punto de encuentro y comenzó la huelga de trabajadores que incluía el boicot al consumo.

Ante el inmovilismo de las negociaciones, la compañía ofreció a los trabajadores, de forma individualizada, la posibilidad de bajas incentivadas, prejubilaciones o traslados para los trabajadores afectados por el cierre.

Tras declarar la Audiencia la nulidad de los despidos se abrió un nuevo proceso de negociación con el objetivo de mejorar las condiciones. El exministro Manuel Pimentel fue el encargado de la negociación por parte de Coca Cola Iberian Partners. La propuesta de la compañía incluía la mejora de las prejubilaciones y la creación de un centro logístico en Fuenlabrada que hubiese dado trabajo a un centenar de los 236 despedidos de la planta madrileña. Sin embargo, los sindicatos vieron las medidas insuficientes y el acuerdo no llegó y el 9 de octubre la negociación se rompió, dejando la última decisión en manos de la Audiencia Nacional.

Todo apunta a que, sea cual sea la decisión que tome en los próximos días el tribunal, la causa llegará al Supremo. Esto haría que la resolución definitiva se alargase todavía varios meses. Asenjo, de CC OO, considera que esa situación no sería bueno para la empresa, pero admite que para los trabajadores tampoco lo es.