Editorial

Viento de cola para Iberia

Los negros nubarrones que se cernían sobre Iberia hace tan solo unos meses parecen ir despejándose a velocidad de crucero. La aerolínea española no solo confía en cerrar el presente ejercicio con números negros, sino que está ganando peso dentro de IAG, el holding nacido de la fusión entre Iberia y British Airways. Al menos eso se desprende del análisis detallado de la presentación al mercado que los responsables de IAG efectuaron a finales de la semana pasada. En dicha comunicación se anunció que el pago del primer dividendo del holding será en 2015 y que la política de remuneración al accionista será destinar a este fin el 25% del beneficio. Al margen de esta interesante novedad, la presentación se detenía en resaltar la positiva evolución de la compañía española, que ya colecciona datos que apuntan a que sus niveles de rentabilidad están empezando a ser claramente comparables con los de British Airways. Las claves de política que está aplicando el equipo que preside Luis Gallego son, básicamente, dos:la paz laboral –que se refuerza con la victoria de la línea continuista dentro del sindicato de pilotos– y la recuperación de determinadas rutas, ya rentables, tanto a Latinoamérica como a Europa. Ello se completa, además, con la intención de abrir nuevas conexiones con Asia y África.