Los dueños han inyectado 6,9 millones en lo que va de año

La crisis económica pasa factura a la marca del Hotel Ritz

Hotel Ritz de Madrid.
Hotel Ritz de Madrid.

La crisis económica y la caída de la llegada de turistas a Madrid durante los últimos años han lastrado la valoración de uno de los hoteles más emblemáticos de la ciudad. El Ritz by Belmond, controlado al 50% por Omega Capital, el vehículo de inversión de la empresaria Alicia Koplowitz, y la cadena hotelera Belmond, conocida hasta hace unos meses como Orient-Express Hotels, ha visto como en los tres últimos años el valor de marca se deterioraba y pasaba de 22,9 millones de euros a 10,9 millones.

El informe del auditor, PwC, sobre las cuentas de la sociedad Hotel Ritz Madrid del ejercicio 2013 desvela que las cuentas de 2012 y 2011 incluían una salvedad por no tener acceso a toda la información necesaria para verificar el importe del valor de la marca, “si bien en 2013 se nos ha proporcionado una valoración de un experto independiente”. La auditoría destaca que “para la estimación del valor recuperable de la marca a 31 de diciembre de 2013 se ha utilizado el valor razonable estimado por un experto independiente de reconocido prestigio por importe de 10.900 miles de euros” y que “en el ejercicio 2013 se ha registrado un deterioro del valor del inmovilizado intangible por importe de 9.839 miles de euros”.

PwC concluye que “la sociedad mantiene registrado al 31 de diciembre de 2013 un deterioro de valor por importe de 12.089 miles de euros (...), del cual un importe de 9.839 miles de euros ha sido registrado en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio 2013 y un importe de 2.250 miles de euros en el ejercicio 2011”. Este diario se puso ayer en contacto con la sociedad Hotel Ritz Madrid que optó por no realizar comentarios al respecto.

La empresa, dedicada a la explotación directa del madrileño Hotel Ritz, se anotó un resultado después de impuestos de 1,98 millones de euros, frente a las pérdidas de 3,3 millones que registró un año antes. Un resultado que fue destinado a compensar los números rojos acumulados de años anteriores que ascendían a 31 de diciembre de 2013 a 46,15 millones de euros.

El auditor asegura que la empresa no se encuentra incursa en causa de disolución ni en causa “de reducción obligatoria de capital”, pese a que cuenta a cierre del ejercicio 2013 con un fondo de maniobra negativo de 62,16 millones de euros, sin considerar saldos acreedores con sus accionistas, y un patrimonio neto negativo de 3,5 millones de euros. Una mejora frente a la auditoría de un año antes en la que PwC alertaba de “una incertidumbre significativa sobre la capacidad de la sociedad para continuar con su actividad”. Si no está en causa de disolución es porque el auditor constata que entre enero y el 15 de abril de 2014, la sociedad ha cumplido con sus obligaciones financieras con los bancos acreedores y que sus dos accionistas han inyectado en ella 6,9 millones de euros a través de aportaciones en efectivo, que tienen carácter de préstamos participativos y un interés del 3,05% anual. Unas inyecciones que se suman a los 7,5 millones aportados en el ejercicio 2013 y a los 6,2 de 2012, según consta en las cuentas del ejercicio 2013. Omega Capital y Belmond mantienen unos préstamos participativos con la sociedad de 38,4 millones de euros.

La sociedad registraba a cierre del año pasado una deuda con entidades financieras de 61,8 millones de euros, clasificadas de corto plazo por no cumplir a cierre del ejercicio 2013 con los ratios de concesión de un préstamo hipotecario con Hypothtekenbank Frankfurt AG, que está garantizado “con el bien inmueble de la sociedad” y que está cubierto con una garantía conjunta de los accionistas hasta un importe máximo de 15 millones de euros.

El auditor explica en las últimas cuentas presentadas en el Registro Mercantil, las correspondientes al ejercicio 2013, que la sociedad ha realizado entre 2012 y 2013 una reducción de costes y un plan de renovación del hotel para elevar sus ingresos “en los próximos ejercicios”. Entre tanto, el auditor asegura que “los accionistas continuarán aportando la financiación necesaria para permitir el desarrollo normal de la actividad de la empresa”.

Omega Capital y Belmond adquirieron el Ritz en 2003 por 125 millones de euros. El establecimiento, que está en proceso de venta, ha contado con el interés de grupos como Marriot y Fairmont, si bien a cierre del tercer trimestre no se ha llegado a cerrar ninguna operación en firme.

Eleva un 118% su facturación en el tercer trimestre

Belmond, que controla un 50% del capital del hotel Ritz by Belmond, aseguró la semana en la publicación de sus resultados correspondientes al tercer trimestre que la recuperación de la economía española ha impulsado los ingresos de su establecimiento madrileño, que se han incrementado en un 118%, hasta 0,3 millones de dólares, frente al tercer trimestre de un año antes. Mientras, su ebitda se disparó un 101%, hasta 0,5 millones de dólares gracias a una mejora de la ocupación de seis puntos porcentuales y de un aumento de la tarifa media diaria (ADR) del 9%.

Fuentes del Hotel Ritz han asegurado que el establecimiento ha registrado durante el mes de octubre unos niveles de ocupación del 90%, con días en los que ha llegado al 100%.

El grupo turístico Belmond, conocido anteriormente como Orient-Express Hotels sitúa al Ritz dentro de los hoteles que gestiona o en los que tiene una participación, separándolo así del otro establecimiento que tiene en España, Belmond La Residencia, que se encuentra en Mallorca y que se anotó en el tercer trimestre una mejora de sus ingresos del 19%, hasta 1,3 millones de dólares, gracias a una mejora de la ocupación.

La cadena, que opera 45 hoteles y trenes turísticos en 22 países redujo su facturación entre junio y septiembre un 1%, hasta 187,8 millones de dólares, y obtuvo un ebitda ajustado de 53,5 millones de dólares, un 2% más que en el mismo periodo de un año antes.

Su división de trenes y cruceros facturó un 7% más en el tercer trimestre del año, hasta 29,1 millones de dólares. La compañía desveló la semana pasada la puesta en marcha de un nuevo tren de lujo en Irlanda, que comenzará a operar en el verano de 2016.