La banca y el conflicto en Ucrania lastran a las Bolsas europeas

El Ibex 35 cae un 3,3% en la semana y se sitúa al borde de los 10.100

Corredores de bolsa conversan junto a una pantalla que muestra información bursátil en Seúl (Corea del Sur). EFEArchivo
Corredores de bolsa conversan junto a una pantalla que muestra información bursátil en Seúl (Corea del Sur). EFE/Archivo EFE

Semana para olvidar en el Ibex. El selectivo español ha cedido un 3,3% en las cinco últimas sesiones lastrado por la banca e incapaz de hallar nuevos estímulos para volver a las subidas. Solo cerró en verde el miércoles gracias al aumento de los estímulos por parte del Banco de Japón. El mensaje de Mario Draghi ayer tras la reunión mensual del BCE apoya a los mercados, pero no hay medidas concretas nuevas. Wall Street sigue en máximos históricos, pero las dudas sobre la recuperación económica en la zona euro y el débil comportamiento de los bancos impiden a la Bolsa española levantar cabeza. El índice se deja un 1,32% en la sesión y cae hasta los 10.126,3 puntos.

La banca sigue arrastrando al selectivo español. De nuevo, todas las entidades financieras cierran en rojo, aunque esta vez los mayores descensos son los de Sacyr (-2,99%), IAG (-2,95%) y Técnicas Reunidas, que hoy presentaba resultados (-2,6%). La tibia acogida a los resultados trimestrales de los bancos y las dudas sobre la reactivación del crédito afectan a sus cotizaciones. Hoy, las mayores caídas del sector bancario han sido las de Santander, que cede un 1,95%; BBVA (-1,89%) y Bankia (-1,87%). Gamesa, que publicó sus resultados ayer al cierre, anota la mayor subida del día al avanzar un 2,65%.

Con su descenso de hoy, el Ibex entra en una zona técnica delicada, aunque de momento se salva de perder soportes, algo que ha llegado a suceder durante algún momento de la sesión cuando rozó los 10.000 puntos y descendía más de un 2%. Roberto Prieto, analista técnico de Noesis, cree que “una ruptura a la baja con fuerza de la zona de 10.093 puntos daría una señal de corrección a la baja a la zona de 9.370 puntos, aunque manteniendo presente los soporte intermedio de los 9.850 y de los 9.995 puntos, mínimos del 21 y del 30 de octubre”.

A la debilidad de los bancos y la falta de concreción del BCE se suma hoy otro factor de inquietud para los mercados: el aumento de la tensión en Ucrania. El conflicto, que en el pasado provocó caídas en las Bolsas por el impacto de las sanciones cruzadas entre Rusia y la UE, estaba latente y ahora vuelva a primer plano. Ucrania denuncia que 32 tanques rusos han cruzado la frontera con el país en el este, lo que podría reavivar los enfrentamientos entre los separatistas prorrusos y las fuerzas ucranianas.

Además, el primer ministro ucraniano ha declarado esta tarde que se están pronunciando significativas violaciones del alto el fuego declarado en el este del país. Petro Poroshenko ha telefoneado a la canciller alemana, Angela Merkel, para denunciar estas violaciones del pacto alcanzado por los separatistas prorrusos y las fuerzas ucranianas en Minsk.

En EE UU se han publicado los datos de paro de octubre, mes en el que se crearon 214.000 nuevos empleos, por debajo de los 235.000 esperados. El dato de septiembre se ha revisado al alza hasta 256.000 desde los 258.000 anunciados inicialmente. La tasa de desempleo cae hasta 5.8 %, el nivel más bajo desde 2008. Es más bajo que lo esperado. Wall Street, en zona de máximos, se debate entre las ligeras alzas del Dow Jones de industriales y el selectivo S&P y los descensos del Nasdaq tecnológico.

El día posterior a la reunión mensual del Consejo de Gobierno del BCE ha dejado descensos en todas las Bolsas europeas, aunque más pronunciadas en la periferia por el lastre de su banca. Los datos conocidos hoy en la región han sido algo mejor de lo esperado, con una subida del 1,4% de la producción alemana y un dato estable en Francia cuando se preveía un descenso de dos décimas. Pero, aun así, la volatilidad y el nerviosismo siguen ganando terreno en los parqués.

De poco ha servido en las Bolsas el mensaje de ayer de Draghi en el que reiteró que el organismo está preparado para adoptar nuevas medidas si es necesario. Tampoco han calmado los ánimos las declaraciones hoy del miembro francés del Consejo de Gobierno de BCE, Christian Noyer, quien ha afirmado que el banco central debe estar preparado para comprar deuda soberana para combatir los riesgos deflacionistas.

Desde hoy, el escenario base que manejan los expertos de Nomura es que el BCE anuncie en el primer semestre del próximo año un programa de compra de deuda soberana, para lo que da una probabilidad del 60% frente al 45% anterior. El importe sería de entre 400 y 500 millones de euros, aunque estaría condicionado por el éxito de la segunda TLRO que se celebrará el 11 de diciembre. Reconocen que el efecto de la compra de deuda soberana tendrá menos impacto del que habría tenido hace un tiempo cuando las primas de riesgo eran mayores. También destacan que la compra de deuda no está adaptada a la unión monetaria.

“Creemos que en algún momento de los próximos meses, el BCE sentirá que el ritmo de compra de activos no será lo suficientemente grande dado el deterioro de las perspectivas de inflación”, afirman. Citi también prevé que el organismo central lanzará un programa de compra de deuda pública y privada, pero en su caso espera que el anuncio se produzca alrededor de final de año. Según la firma estadounidense, las medidas de apoyo del BCE “provocarán más debilidad del euro, apoyarán una mejora progresiva de los préstamos en la zona euro y de la demanda de crédito y ayudarán a aumentar los bajos niveles de confianza en la economía”. La moneda única repunta hoy hasta los 1,241 dólares.

En el mercado secundario de deuda, el interés del bono español a diez años cae  hasta el 2,15%, con la prima de riesgo en los 132 puntos básicos.

El precio del barril de petróleo Brent, mientras, sube hoy hasta los 83 dólares, aunque en zonas de mínimos desde 2010.