La cadena limita la compra de unidades por persona

Largas colas para adquirir la crema antiarrugas Cien Q10 de Lidl

La crema fue reconocida por la OCU como la mejor del mercado

Vendió 350.000 unidades en pocos días

Cien Q10, crema antiarrugas de Lidl
Cola de clientes en un supermercado de Lidl, esta mañana.

Hasta una hora han esperado cientos de personas esta mañana en una de las tienda que Lidl tiene en el madrileño barrio de San Blas. ¿El motivo? hacerse con una de las cremas antiarrugas Cien Q10, que solo se comercia en Lidl y que gracias a ocupar el primer puesto en un estudio de la OCU y a su precio (tres euros) se convirtió hace meses en un producto deseado y en tema de conversación. Pese a ser la más barata, esta comparativa la seleccionó como el mejor producto de este tipo en el mercado. Aquel estudio hizo que sus ventas se dispararan y se agotase en dos ocasiones.

Hoy se ha vuelto a poner a la venta la crema tras más de tres meses sin poder verse en los estantes de la cadena alemana, lo cual ya está provocando colas de compradores de unas cien personas en algunos de los establecimientos de Lidl. La empresa ha anunciado que pondrá a la venta un millón de unidades de la versión de día y de noche. Esta vez, la cantidad es mucho mayor que en las dos anteriores reposiciones, de 150.000 y 200.000, que se agotaron a las pocas horas.

Conscientes del tirón que tiene la crema entre el público español tras el famoso estudio de la OCU, la cadena informa en un comunicado que quieren “asegurarse de que ningún cliente se queda sin ella”. Para ello, cada cliente solo se podrá llevar a casa un número de unidades limitadas que varía en función de los barrios

La crema que primero se ha agotado en la tienda de la calle Hermanos García Noblejas ha sido la de noche. La plantilla de trabajadores del centro, que ha sido reforzada para la ocasión, calculaba que no tendrían existencias para muchas más horas y no esperaban recibir más.

El director de marketing de Lidl, Carlos González-Vilardell, espera poder “dar respuesta” a la “enorme demanda” y, sobre todo, a “aquellos que se quedaron sin ella”.

El reconocimiento de la organización de consumidores hizo que las ventas de la crema se multiplicaran por 20. “Superaron las expectativas más optimistas que manejaba la cadena”, comenta González-Vilardell.

El análisis de la asociación de usuarios, en el que participaron 995 mujeres de entre 31 y 70 años, enfrentaba a la crema con la de otras firmas ya establecidas como Eucerin, L’Oreal o Nivea. Algunas, como la de Lancôme, se venden incluso por un precio 32 veces mayor, mientras que Cien Q10 se comercializa por 2,99 euros. La organización afirmó en el documento que había que “desterrar la idea de que los precios elevados son indicativos de una mayor eficacia”.

El antiarrugas se produce por el laboratorio alemán Win Cosmetic y en España solo se comercializa en la cadena de distribución del mismo origen.