Las ventajas fiscales para las pymes que planteará la reforma fiscal

La reforma fiscal pretende ayudar a las pymes a crecer y ser más competitivas

Reducción del Impuesto de sociedades

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, ha analizado la reforma fiscal y ha destacado el papel que va a suponer para potenciar la recuperación de la economía en España. Durante su intervención en el IX Foro Empresarial CEOE-Cepyme ha resaltado de manera significativa la rebaja en el Impuesto de Sociedades y las medidas adoptadas pata favorecer la competitividad empresarial.

A partir de enero de 2015, esta rebaja tributaria supondrá un ahorro de 9.000 millones de euros entre todos los contribuyentes. Gracias a esta iniciativa, se espera la reactivación del consumo y una mejora en el crecimiento económico. En concreto, se estima un aumento de Producto Interior Bruto (PIB) de 0,55 puntos. Pero además, como resultado de los cambios tributarios, las empresas podrán potenciar su capitalización y ser más competitivas.

Buenas noticias para las pymes

Especialmente las pequeñas y medianas empresas podrán ser más competentes y acceder a una nueva reserva de nivelación. Una de las medidas más destacadas es la minorización del 10% de la base imponible (límite un millón de euros). Esta cantidad se compensará con bases imponibles negativas durante 5 años. Gracias a ello, se permitirá rebajar el tipo de gravamen al 20,25%. Ferre ha subrayado la importancia de las pymes para el sistema económico en España y la importancia de tomar medidas como estas para ayudar y fomentar su desarrollo y crecimiento. La reforma fiscal mantiene el régimen especial de entidades de reducida dimensión, por lo que las pymes también podrán beneficiarse de otras ayudas, como la libertad de amortización.

Rebaja del Impuesto de Sociedades: potenciación de I+D

La rebaja del Impuesto de Sociedades también trae consigo una reordenación de deducciones: se mantiene las de por creación de empleo y se potencia de manera significativa la de I+D+i. De esta manera, las empresas que destinen más de 10% de su facturación a I+D, podrán elevar de tres a cinco millones de euros el importe monetizable de la deducción por I+D. Así se consigue que las compañías apuesten por la investigación y el desarrollo. Gracias a esa medida, las empresas podrán crecer y buscar nuevos mercados y/o negocios que las hagan más competitivas.