Pier Luigi Loro Piana, vicepresidente de Loro Piana

“Mantenemos nuestra esencia pese a estar en Louis Vuitton”

"Formar parte de un gran grupo puede ayudar a extender nuestra red de puntos de venta”

"Queremos incentivar a los campesinos de los Andes para que críen más vicuña"

“Mantenemos nuestra esencia pese a estar en Louis Vuitton”

Pier Luigi Loro Piana (Milán, 1951) es vicepresidente de Loro Piana desde que él y su hermano Sergio Loro Piana vendieran el 80% de la compañía al grupo LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton en 2013. Tras la operación, Antoine Arnault, hijo del presidente de la multinacional, Bernard Arnault, asumió la dirección. Graduado en Económicas por la Universidad Bocconi de Milán, es nieto de Pietro Loro Piana, fundador de la empresa, que emplea las fibras naturales más refinadas del mundo –como la vicuña y la cachemira– para confeccionar prendas cuyo valor de venta supera los 20.000 euros.

¿Qué ganancias obtiene LVMH al adquirir Loro Piana?

Nuestras expectativas son muy buenas. El grupo ya estaba en el mercado del lujo antes de adquirirnos. Pero con nosotros ganan la ventaja de contar con una empresa que sirve al público más selecto.

Y a ustedes, ¿en qué les beneficia?

“Solo confeccionamos 15 chaquetas al mes”

La flor de loto es la última novedad entre las fibras que emplean.

Hemos encontrado una materia prima en la que los artesanos de Myanmar llevan trabajando desde hace más de mil años. Es un hallazgo muy interesante, porque si descubres nuevos materiales puedes desarrollar nuevos productos. Sin embargo, las fibras solo pueden trabajarse con los telares que emplean los artesanos del país. Podríamos intentar enseñarles a probar nuevos tipos de texturas, pero no creo que vayamos mucho más lejos. Disponemos del material suficiente para fabricar 15 chaquetas al mes.

La estrella sigue siendo la vicuña.

Estamos intentando expandir el número de ejemplares que tenemos en América Latina. Queremos incentivar a los campesinos de los Andes para que críen más y más ejemplares de vicuña, sin comprometer la calidad.

Contamos con la fortaleza de un grupo con una gran infraestructura de distribución. LVMH puede ayudarnos a extender nuestra red de puntos de venta en el mundo. En segundo lugar, nos permitirán desarrollar nuestro modelo de negocio, basado en apostar por la calidad como valor absoluto. Nuestras ventas a las otras empresas que componen el grupo podrán crecer aún más, por ejemplo. Es un acuerdo con el que todos salimos ganando.

¿Cambiará esta operación su modelo de negocio?

Debo creer en el presidente, Antoine Arnault, quien ha asegurado que no tiene en mente alterar la manera en la que funciona Loro Piana. Mantenemos nuestra esencia, a pesar de estar en Louis Vuitton. Es lo que aconsejé al grupo y recomendaría que se mantuviera en esta estrategia, porque nos permite seguir en el segmento superior del mercado, que marcha muy bien.

¿Qué localizaciones son prioritarias?

Operamos en un mercado de lujo y, por tanto, hablamos de Europa, Estados Unidos y Japón, donde invertiremos para abrir nuevas tiendas, pero queremos crecer sobre todo en Asia. También nos interesa América Latina, sobre todo cuando se convierta en una oportunidad de negocio, que no es realmente el caso. También es interesante Europa del Este. No puedo proporcionar una cifra exacta, pero abriríamos entre 10 y 15 puntos de venta en todo el mundo este año. China es otro de los países que tenemos en mente para expandirnos.

¿Qué planes tienen para España?

Aún no puedo anunciar nada que vayamos a hacer. El mercado español es muy interesante para nosotros, porque lo que hacemos gusta allí y nos sentimos próximos a su cultura. Estaremos atentos ante cualquier oportunidad que surja de instalarse en sitios clave de Barcelona y Madrid.

¿Qué diferencia a Loro Piana de sus competidores?

La búsqueda de los mejores tejidos. Investigamos hasta el fondo las posibilidades de los materiales con los que trabajamos. Otra de nuestras fortalezas es que tenemos un control total sobre el proceso de elaboración de todas nuestras prendas, desde la adquisición de la materia prima hasta el producto final. Esto asegura un nivel de supervisión que muy pocas firmas pueden garantizar.

¿La creatividad es uno de los aspectos que distingue a su compañía?

Exactamente. Tenemos 68 personas que diseñan nuevos productos en diferentes departamentos [la empresa emplea a 2.600 profesionales, según datos de la compañía]. Es caro, pero necesitamos que sea así. Dedicamos entre el 2% y el 3% de nuestras ventas a diseñar nuevos productos; ese porcentaje no solo va destinado al salario de estos trabajadores, sino también a los nuevos materiales que emplean. La innovación es fundamental para nosotros.