Los pisos se encarecen a un ritmo mayor allí donde más se ha incrementado la actividad

Los precios de las casas en Europa bailan al son del PIB

El precio de la vivienda en Europa Ampliar foto

La mejora económica traerá la recuperación del sector inmobiliario y no al revés. Esto que puede parecer una obviedad, no lo es tanto si se recuerda el ingente peso que llegó a tener la construcción en algunas de las economías que peor lo han pasado durante la crisis (basta recordar Irlanda o España, entre otras).

Y, además, aunque es lógico que para que se puedan volver a vender casas, las condiciones económicas y de financiación han de ser favorables, no es menos cierto que cuando el mercado inmobiliario logra recuperar su velocidad de crucero, tira del resto de la actividad generando crecimiento y empleo en las industrias asociadas a la compra de vivienda. Otro dato, en cuanto se recuperan las ventas, lo hacen los precios.

Esto es lo que explica, por lo tanto, que si se compara lo que están haciendo los precios de las casas con la evolución del PIB en los 28 países de la Unión Europea se compruebe hasta qué punto están interconectados ambos indicadores.

Fuertes discrepancias

Un primer análisis de las últimas cifras publicadas por Eurostat revela las grandes diferencias que existen entre un país y otro. Así, mientras en Estonia e Irlanda, las casas se revalorizan ya a un ritmo del 14,5% y el 12,5% anual, respectivamente, Eslovenia e Italia, con descensos anuales del 9,8% y 4,8% lideran la clasificación de las naciones donde todavía se contabilizan fuertes depreciaciones de los inmuebles.

Si además se ponen estas cifras en relación con lo que está haciendo el PIB en dichos países, se corrobora lo importante que es para la vivienda que la situación de la economía global sea positiva. En Estonia e Irlanda el PIB registró notables tasas de crecimiento durante el segundo trimestre de este año. En el primero de los casos el avance trimestral fue del 0,5% y en el segundo del 1,5% entre abril y junio, frente a un 2,7% del trimestre anterior.

Es decir, que se trata de dos economías donde nadie duda ya de la recuperación, lo que se ha trasladado a sus respectivos sectores inmobiliarios. Tanto es así que en Irlanda se habla ya de un conato de burbuja. Reino Unido atraviesa por una situación muy similar, con una actividad que avanza al 0,8% trimestral y subiendo, los precios de las casas constatan esa alegría económica con subidas anuales de más de dos dígitos (el 10,2%).

En el lado opuesto se sitúan Eslovenia e Italia. La debilidad de la primera preocupa, pero no tanto como la de la economía italiana, tercera del área, que no termina de abandonar la recesión después de que durante el segundo trimestre del año su PIB disminuyera un 0,2%. Esto explica sus datos negativos en materia de precios de vivienda.

Francia y Alemania, con un PIB estancado o de nuevo en negativo, presentan precios de la vivienda que caen todavía un 1,1% en el caso galo o que apenas subieron el 1,5% a finales del pasado ejercicio en Alemania.

Y, por supuesto, España sigue el mismo patrón: débil crecimiento, precios inmobiliarios que lentamente recuperan las tasas positivas. Según Eurostat crecen al 0,8% anual tras avanzar la economía un 0,6% trimestral.