"El Banco de España no tiene responsabilidad en el caso", dice

Restoy cree que el Estado puede reclamar el dinero de las tarjetas ‘B’

Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España
Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España

El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, cree que el Estado podría reclamar los 15,5 millones gastados con las tarjetas black, y asegura que el Banco de España no tiene “ninguna” responsabilidad sobre este escándalo. Además, dejó la puerta abierta a la posible apertura de un expediente sancionador a los exgestores de Bankia, encabezados por Rodrigo Rato, por ocultar en una inspección de 2011 la retribución de las tarjetas.

Fernando Restoy aseguró ayer que el Banco de España “no tiene absolutamente ninguna responsabilidad” con lo sucedido con las tarjetas opacas de Caja Madrid y más tarde Bankia. El supervisor justifica su declaración en el hecho de que la función del Banco de España es vigilar la solvencia de las entidades, y pese a que las cantidades gastadas por los consejeros y directivos de Caja Madrid y Bankia –15,5 millones de euros– con las tarjetas opacas justifican la alarma social, desde el punto de vista de la solvencia estas retribuciones no podrían ser detectadas en una entidad del tamaño de Caja Madrid o, tras la fusión, Bankia. Más cuando estos gastos se han producido durante varios años continuados.

Fuentes cercanas al caso aseguran que la responsabilidad del Banco de España podría comenzar a partir de 2011, cuando Bankia, tras recibir ayudas públicas, debe vigilar el sueldo de sus responsables tras ser reducido por normativa y eliminada cualquier tipo de retribución variable.

La declaración de Restoy choca con la realizada también ayer por la presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Elvira Rodríguez, quien señaló que la existencia de las tarjetas black de Caja Madrid es un “problema” fiscal, “de quien fiscalizaba” la caja o del supervisor de esas entidades, en este caso, el Banco de España, pero en ningún caso del organismo encargado de vigilar los mercados. Fuentes cercanas al caso afirman que la CNMV podría también asumir alguna responsabilidad ya que Caja Madrid emitía deuda en el mercado, operativa que debe estar vigilada por la CNMV.

El futuro de Bankia

Venta de Bankia: El subgobernador insistió en que no hay “ningún sentido de urgencia” en la venta de Bankia, puesto que lo importante es “optimizar” el retorno para los contribuyentes.

Objetivo: “El objetivo ciertamente es la pérdida de control de la entidad por aprte del sector público”, aclaró Fernando Restoy.

Recuperar las ayudas: El subgobernador explicó que Bankia trabaja para incrementar el valor de la franquicia. Aunque, Restoy considera difícil predecir dónde va a estar el precio de las acciones en el futuro y por lo tanto cuanto puede recuperar el Estado de las ayudas concedidas a la entidad.

Rodríguez afirmó ayer en unas jornadas organizadas por APD y Deloitte, que Caja Madrid era una entidad no cotizada e insistió en que los ejecutivos de la entidad no tenían por qué comunicar sus sueldos al supervisor. “El procedimiento iba directamente contra la Hacienda Pública. Difícilmente podrían habernos dado eso”, dijo. “De todas maneras, lo estamos viendo”, manifestó, y aclaró que bajo su punto de vista, “es un problema fiscal y a lo mejor de quien fiscalizaba o del supervisor de esas entidades, que es el Banco de España”.

Fuentes cercanas al caso añaden que en todo caso la responsabilidad del Banco de España podría centrarse a partir de 2011, año en el que en una inspección, los gestores de Bankia, encabezados por Rato, ocultaron conscientemente tener una retribución variable a través de estas tarjetas, una vez que tenían vetado este tipo de remuneraciones. Estas mismas fuentes reconocen que el Banco de España podría abrir un expediente sancionador por infracción muy grave a sus exgestores y a Bankia. Restoy consideró ayer, tras intervenir en una jornada organizada por Financial Times, que el Estado tras haber inyectado dinero público en la entidad, está legitimado para reclamar. “Creo que sí”, respondió.

El subgobernador no descartó la posibilidad de que el Banco de España pueda abrir en un futuro un expediente sancionador por infración muy grave a la entidad y sus exgestores por haber ocultado estas tarjetas B cuando se les reclamó que detallaran las retribuciones de su cúpula.

Restoy explicó que “al estar la situación judicializada, no se puede progresar por otras vías administrativas hasta que no termine el proceso judicial”, contestó. Y quiso dejar claro que serán los tribunales los “que han de dirimir quién realmente es el beneficiario de la eventual devolución de los importes indebidamente obtenidos por los usuarios de esas tarjetas”.

Restoy dejó claro que el caso de las tarjetas opacas no afecta a la anunciada venta de una participación de Bankia entre inversores institucionales en los próximos meses.

Restoy no espera sorpresas en los test de estrés

Fernando Restoy afirmó ayer que se puede estar “razonablemente confiado” con los resultados que las entidades financieras españolas han obtenido en las pruebas de resistencia que se realizan al conjunto del sistema europeo. Restoy explicó que en los últimos años se han producido “incrementos importantes de la transparencia”, a lo que se suman “actuaciones bastante significativas que han permitido reforzar las entidades”. E hizo referencia a medidas como la recapitalización, actuaciones sobre la distribución de beneficios y el aumento de las provisiones. Por ello, es “lógico” que un inversor en entidades españoles, como es el Estado en Bankia, “se muestre razonablemente confiado de lo que puede salir en las pruebas de resistencia. Es lógico que no espere demasiadas sorpresas”, dijo. Aunque matizó que hasta que no se conozcan los resultados el próximo 26 de octubre “todo es posible”. En el conjunto de Europa, esta prueba de resistencia “va a responder a las expectativas y restaurar la confianza” en la banca, afirmó. En cuanto a la evolución del crédito en España explicó que “la recuperación económica no va acompañada de incrementos” de los préstamos bancarios. Y subrayó que “se modera la tasa de caída” y que la tendencia a la “estabilización” apunta a que “pronto volveremos a ver” flujo de crédito. El subgobernador también abordó la evolución de la economía española, y destacó que la situación ha cambiado de amanera importante y que se ha superado una coyuntura “muy complicada”. En este sentido, defendió que la previsión de crecimiento del Banco de España para 2015, con un incremento del PIB del 2%, es “razonable”, aunque reconoció que desde que se hizo esa proyección en julio “han aumentado los riesgos”.