La auditoría de Goirigolzarri revela que el importe en las ‘black’ en 2011 sumó 1,2 millones

Bankia dijo en su OPV que sus consejeros tenían 27.000 euros para gastar con tarjeta

Tarjetas Caja Madrid
Rodrigo Rato, en la salida a Bolsa de Bankia.

Bankia declaró en el folleto de su debut en Bolsa, en julio de 2011 bajo la presidencia de Rodrigo Rato, que los consejeros sus consejeros tenían saldos disponibles en tarjetas de crédito por 27.000 euros en conjunto. La auditoría encargada por el actual presidente revela que ese año las tarjetas black (’B’) facturaron 1,2 millones.

La CNMV exigió a Bankia que expusiera todos sus riesgos conocidos y operaciones potencialmente conflictivas antes de su debut en Bolsa. Así, el folleto de la Oferta Pública de Suscripción (OPS), registrado en el supervisor –por aquel entonces presidido por Julio Segura–, incluye un apartado con las operaciones realizadas con administradores y directivos del banco.

Bankia, creada con la segregación de los principales y supuestamente más rentables activos de su matriz Banco Financiero y de Ahorros (BFA), aseguró que a 31 de marzo de 2011 existían “saldos disponibles en tarjetas de crédito a favor de consejeros por un importe de 27.000 euros”. El folleto no especifica qué tipos de tarjetas eran estas: si de representación o particulares. Fuentes jurídicas señalan que en teoría el importe se refiere a todas las tarjetas de Bankia a nombre de los consejeros.

En todo caso, el gasto solo en tarjetas B de Caja Madrid durante 2011 fue de 1,8 millones de euros: 141.600 euros de consejeros ejecutivos y otros 1,07 millones de los que no contaban con un cargo de responsabilidad en la gestión.

El consejo de administración de Bankia estaba formado por 15 personas justo antes de su salida a Bolsa, pero solo cinco de estas aparecen en los documentos del informe de las tarjetas opacas.

El documento elaborado por Bankia bajo la actual presidencia de José Ignacio Goirigolzarri asegura que hay cargos con tarjetas ‘B’ por parte de 37 consejeros. El informe, enviado en primer lugar a la Fiscalía y después al juez que instruye el escándalo, Fernando Andreu, indica que 28 consejeros realizaron movimientos con posterioridad al cese en el cargo. “El periodo durante el que se han realizado movimientos varía entre uno y ocho meses”, remata.

Las cinco personas que efectivamente formaban parte del consejo de Bankia antes de su salida a Bolsa y que contaban con tarjeta ‘B’ gastaron en 2011 ascendió a cerca de 200.000 euros. Rodrigo Rato hizo uso de 36.000 euros; José Manuel Fernández Norniella, 59.400 euros; Arturo Fernández, 16.000; Javier López Madrid, 23.600; y José Antonio Moral Santín, 63.000 euros.

El escándalo –con 86 consejeros de Caja Madrid y Bankia implicados y un gasto total de unos 15,5 millones de euros– aguarda ahora que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu tome declaración a Miguel Blesa, a Rodrigo Rato y a Ildefonso Sánchez Barcoj al los que ha imputado sin implicar de qué delitos ve indicios. Están citados para el próximo 16 de octubre.

Bankia entrega al juez los mails de Blesa

Agotado el plazo que tenía para ello, Bankia entregó ayer al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu un CD con los correos electrónicos corporativos que el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa mantuvo con los miembros de la comisión ejecutiva o del consejo de administración durante 2009, a fin de investigar si planificó la emisión de preferentes “con conocimiento del perjuicio” que podía ocasionar a sus clientes. La de las preferentes es una de las dos piezas separadas, la otra es ahora la de las tarjetas opacas, que Andreu ha abierto del caso Bankia.

El juez reclamó a la entidad esta correspondencia virtual el pasado 17 de septiembre, si bien la entrega se ha terminado demorando cerca de un mes ante las alegaciones presentadas por el propio Blesa. Su defensa sostuvo que el conocimiento de estos correos –fueron reclamados en primer lugar por el juez Elpidio Silva, inhabilitado por 17 años– deriva de la comisión de “un ilíticto penal” y su incorporación a la causa “supondría un fraude”, siendo “ilegal” su utilización como prueba. Refutados estos argumentos, sin embargo, Bankia terminó entregando los documentos ayer a la Audiencia Nacional, reclamando eso sí que “dado que el carácter de la información que se remite es confidencial, reservada y conteniendo datos de carácter personal, se solicita se adopten por ese Juzgado, y así se transmita a quien corresponda, las garantías de confidencialidad y restricción de acceso a la información correspondientes”.

 

 

 

Los 86 de la lista recibirán sus extractos

La estrategia de defensa de muchos de los 86 consejeros y directivos que dispusieron de tarjetas opacas de Caja Madrid entre 2003 y 2012 pasa por manejar la información de sus movimientos en dicho periodo para tratar de justificar sus gastos. Unos archivos que Bankia ya remitió a la Fiscalía pero que, de momento, solo cuatro personas de las 86 de la lista han podido ver. Se trata de Rodrigo Rato, Ildefonso Sánchez Barcoj, Matías Amat y José Manuel Fernández Norniella, a quienes, por recomendación de los asesores jurídicos del banco, la entidad reclamó que justificaran los 197.459 euros que gastaron ya bajo el cuño de Bankia. Los cuatro devolvieron dicho dinero. El resto, que cobraron directamente de Caja Madrid, salvo Moral Santín, que además siguió como consejero en Bankia, no ha recibido aún el desglose de sus gastos, precisamente por el debate jurídico sobre si es Bankia o la Fundación Caja Madrid quien debe facilitar esta información de acuerdo a la ley. Fuentes conocedoras del proceso aseguran, sin embargo, que una u otra firma terminarán entregando el material a los interesados. El paso supondría un impulso para las investigaciones abiertas por partidos, sindicatos y patronales, algunas de las cuales esperan a ver los gastos para decidir si expulsar a sus afiliados, y ayudará a construir la defensa de los imputados.