Editorial

Cautela de Draghi, presión del mercado

Las Bolsas de toda Europa contrajeron ayer los precios de las acciones porque esperaban más de la comparecencia del presidente del BCE, Madrio Draghi, para dar detalles de sus medidas de estímulo del crédito. No negó ninguna de las que había anunciado en septiembre, pero fue poco explícito con las que arrancarán ya este mismo mes. No dijo que fuera a comprar deuda pública, pero tampoco que no, y se limitó a señalar que el BCE recomprará en el mercado titulizaciones y cédulas hipotecarias por una “cantidad significativa” durante dos años. Un mercado draghidependiente quiere mas detalles, y se toma como un desaire un retraso adicional en algunas de las medidas que más ardientemente desea, y que no es otra de la adquisición de bonos públicos.

Draghi terminará cediendo; pero no lo hará por la presión del mercado, sino por los pasos que previamente den algunos de los países que con menos atención siguen sus demandas. Reclama a quienes tinen margen fiscal que lo utilicen para estimular la demanda y mover la economía (Alemania) y a quienes tienen problemas de déficit fiscal y precisan reformas (Francia), que las hagan. Solo después el BCE soltará, con mucha mesura, lastre monetario, con una expansión cuantitativa como la aplicada en Reino Unido, Japón o EE.UU.