Destaca la congelación salarial de los funcionarios y la subida mínima de pensiones

Linde avala las cuentas públicas para 2015

Presupuestos 2015
El Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, durante una de sus comparecencias en el Congreso de los Diputados.

Veinticuatro horas después de que los Presupuestos del Estado para 2015 llegaran al Congreso para iniciar su tramitación parlamentaria, el Gobierno recibió el primer respaldo a sus cuentas. El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, fue el encargado hoy de inaugurar las comparecencias de altos cargos en la Cámara Baja para dar cuenta del contenido del Presupuesto y lo hizo avalando los números sobre los que se sustenta el texto defendido el martes por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

En opinión del supervisor, y en contra de lo que ha ido ocurriendo en los principales países de la zona euro, Linde recordó que la economía española ha afianzado su dinamismo a lo largo de este ejercicio, si bien en esta segunda parte del año lo está haciendo a “un ritmo más pausado”. Pese a todo, el gobernador cree que la tasa de variación interanual del PIB se aproximará al 2% en el último trimestre, “tasa en torno a la cual podría crecer, en media, la economía española en el conjunto de 2015”.

En materia de empleo, el diagnóstico del supervisor también coincidió con lo expresado por el cuadro macro que acaba de revisar el Ejecutivo, ya que su expectativa apunta a “una prolongación de esta senda de creación de puestos de trabajo y de reducción gradual de la tasa de paro, si bien a ritmos quizá más atenuados”.

Política fiscal

Con este escenario, más favorable sin duda que el de años anteriores, recordó el gobernador que es con el que ha tenido que elaborar sus presupuestos el Gobierno, “lo que debería facilitar la continuidad del proceso de consolidación fiscal”. Así, Linde coincide con el espíritu de las cuentas presentadas por Montoro: “el cumplimiento de los compromisos fiscales adquiridos a nivel europeo y nacional deberá ser el ancla fundamental de nuestra política presupuestaria”, insistió el gobernador en el Congreso.

En esta línea, recordó que el hito más importante logrado por España lo constituye “la aprobación y entrada en vigor del nuevo índice de revalorización y el factor de sostenibilidad de las pensiones. La reforma supone un cambio estructural, ya que la evolución de las prestaciones queda ligada a la capacidad del sistema para generar ingresos”.

Dada la importancia que concedió el máximo responsable del regulador a la contención del gasto público, para Linde las dos medidas más importantes del próximo presupuesto son la congelación salarial que se aplicará un año más a los empleados públicos y que las pensiones solo aumenten el mínimo legal del 0,25% por segunda vez consecutiva.

El único pero más bien suave que puso el gobernador a las grandes cifras de las cuentas públicas es que se devuelva una cuarta parte de la paga extra suprimida en 2012 a los funcionarios y el incremento de la tasa media de reposición de efectivos hasta el 50% para los considerados servicios esenciales (sanidad, educación y seguridad, entre otros).

En cualquier caso, y ante un Presupuesto que además sufrirá el efecto de la reforma fiscal, Linde aseguró que la incertidumbre que rodea habitualmente a las estimaciones del impacto de los cambios impositivos “exigirá hacer un seguimiento continuo de la evolución de la recaudación durante 2015, que permita anticipar posibles desviaciones y, en su caso, reaccionar a tiempo para evitar que éstas se traduzcan en desviaciones respecto a los objetivos de déficit público”.

Pese al optimismo que reflejó su discurso de cara al corto y medio plazo, Linde advirtió que el escenario de la recuperación “no está exento de riesgos”. Explicó que la mayoría de ellos provienen del entorno exterior y lo peor es que se han acentuado en los últimos meses. Tampoco se olvidó de recordar que todavía existe la posibilidad de que los efectos de la crisis impacten sobre la situación real y financiera de las familias y las empresas en un contexto en el que “debe proseguir el desendeudamiento privado y la consolidación fiscal”.

Sobre otro de los debates más candentes en estos momentos, mientras patronal y salarios tratan de reeditar el pacto de salarios y ya en el turno de réplica con los grupos parlamentarios, el máximo responsable del Banco de España consideró una “discusión absurda” establecer que “ha llegado el momento de subir los salarios”; y subrayó que dependerá de la situación de cada empresa y sector que se puedan acometer o no tales subidas.

De hecho, Linde abogó por “cambiar el chip” con respecto a las subidas de sueldo generalizadas y afirmó que la filosofía de la reforma laboral “no ha sido congelar los salarios, sino evitar subidas salariales disparatadas”.

Esta reforma, según añadió, está orientada a que las subidas salariales no generen paro y destrucción de empresas, ya que habrá compañías que ganen dinero “y esté justificado”, pero en otras deban incluso seguir bajándolos para poder sobrevivir.