El bono a un año paga menos del 1,6%

¿Miedo a la independencia catalana? No en el mercado de deuda

Un grupo de catalanes partidarios de la independencia.
Un grupo de catalanes partidarios de la independencia. REUTERS

Cataluña es la tercera región más endeudada de España en relación a su Producto Interior Bruto (PIB), con un pasivo total de 61.836 millones de euros a cierre de junio. La deuda supone el 31,3% de lo que genera su economía en un año, solo por detrás de la Comunidad Valenciana (34,8%) y Castilla-La Mancha (33,4%), según los datos del Banco de España.

La deuda en forma de bonos cotizados asciende a cerca de 13.000 millones de euros, y son estos el mejor termómetro del sentir de los inversores sobre una eventual independencia en Cataluña. Los movimientos de las 43 referencias que recoge Bloomberg han sido mínimos en las última sesiones. Es cierto que se ha producido un pequeño repunte en las rentabilidades, pero este se ha producido al compás del vivido en la deuda de las otras 16 autonomías españolas y del resto de países europeos, en parte por Escocia.

“Los movimientos han sido ínfimos, y no se pueden achacar a los últimos acontecimientos. Es más, hay inversores, especialmente grandes gestoras, que están ávidos por comprar deuda catalana”, explica Miguel Ángel Paz Viruet, director de Unidad de Gestión de Unicorp.

La rentabilidades a todos los vencimientos se sitúan en entorno de mínimos históricos. Deuda emitida por la Generalitat de Cataluña con vencimiento en 2041 ofrece el 5,3%, ligeramente por encima del 5% de inicios de septiembre, pero a años luz del 15% que alcanzó en los momentos de máximos tensión sobre la zona euro, en julio de 2012 (véanse gráficos). Situaciones similares se dan con la deuda a 14 años, que ofrece el 4,6% (un 4,5% a comienzos de mes) y cotiza, en todo caso, muy cerca de mínimos históricos, y también con la deuda a un año, que ofrece un 1,57%, con una leve alza desde el 1,25% en las últimas semanas.

Los expertos consultados advierten, eso sí, que es posible que las dosis de volatilidad aumenten a medida que se acerque el 9 de noviembre. “De momento, los mercados no creen que se vaya a producir una secesión. Pero es previsible que haya tensiones en los próximos días”, señala Javier Casal, subdirector de la mesa de deuda pública de Ahorro Corporación.

Los expertos de BofA Merrill Lynch consideran en un informe que “este tema no tendrá importancia a corto plazo”, si bien advierten que “podría empezar a tomar forma después de las elecciones generales en España en noviembre del próximo año”. Sería entonces cuando los soberanistas podrían ganar fuerza ante un gobierno español con menos poder, lo que les permitiría y convocar un referéndum legal, según la entidad.

Protección estatal

El mercado entiende que los vencimientos de la deuda de todas las comunidades autónomas están garantizados por el Estado, de ahí sus mínimas rentabilidades. El Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) se ha utilizado para pagar tanto el déficit como de los vencimientos de la deuda emitida. La inyección del FLA a Cataluña ascendía a 21.328 millones a cierre de junio.