Frank Holder, presidente de FTI Consulting en América Latina

“La prevención es menos costosa que la reacción”

“La prevención es menos costosa que la reacción”

Presidente para América Latina de FTI Consulting, Frank Holder ha dirigido durante más de 20 años investigaciones corporativas, incluidos fraudes internos y de corrupción pública de gran escala, y proyectos de consultoría sobre seguridad en América Latina y Estados Unidos. Ahora vuelca toda su experiencia en Integridad en el negocio: desarrollo de una conducta ética entre culturas y jurisdicciones (Gower, 2013), donde responde a la pregunta: ¿qué es la ética en los negocios?

Concebido como una guía práctica para los profesionales que se enfrentan a disyuntivas de integridad en su entorno empresarial cotidiano, este libro aborda la compleja naturaleza de la integridad y los negocios para mostrar la forma en que algunas organizaciones han evitado daños a su reputación y su valor en el mercado al promover la integridad.

Considera un mito la idea de negocio deshonesto, aquella que entiende negocio e integridad como términos contrapuestos. “Por un lado, es un tema cultural, hay que mentalizar y educar a la gente, en el sentido corporativo, que saltarse las reglas, a la larga, no produce beneficios, todo lo contrario. Por otro lado, es un tema legal y de hacer cumplir las leyes, es decir, lo que en inglés llamamos enforcement”, explica Holder.

“Es importante que las empresas destinen recursos para la prevención (capacitación y formación) y también que la cultura empresarial esté impregnada por los valores de integridad, siendo crucial el mensaje, y el ejemplo, del directivo (tone of the top)”, abunda. Sobre el tema legal, Holder destaca que hoy existen leyes que castigan las conductas irregulares en empresas, como la reforma del Código Penal español, que tienen un impacto significativo en la manera en que las empresas hacen negocios y que, en caso de delitos, son castigadas hasta con penas de cárcel. “Para evitar tales consecuencias, muchas empresas han implementado programas detallados de cumplimiento con la intención de evitar y detectar cualquier pago incorrecto por parte de empleados y agentes a funcionarios públicos”, señala.

Para que un negocio sea ético o íntegro, “resulta fundamental un buen sistema de control interno, constante capacitación y concienciación del equipo profesional”

Leyes eficaces

Y hace hincapié en que “la prevención juega un papel importante en la actividad diaria de una empresa y debe ser vista como una inversión. Le puedo asegurar que cualquier trabajo preventivo requiere mucho menos inversión que cualquier trabajo reactivo, el cual, según he visto en todos estos años, es muchísimo más costoso en términos de tiempo, recursos y reputación”.

Holder defiende la eficacia de las leyes por su efecto preventivo y también represor. “La regulación sirve siempre y cuando se apliquen las leyes, lo que hablábamos del enforcement. Si los delitos se castigan, los índices decrecen”. “Si bien existe cada vez más sofisticación por parte de los deshonestos, los controles regulatorios y el acceso a información a los que se puede tener cada vez dificulta más el cubrir las huellas”. Y cita el caso de Gowex. “Nos demuestra el cambio que existe en relación a los controles. Si bien se hubiera esperado que el fraude fuera descubierto por los reguladores, auditores, asesores externos o bien internamente, la cada vez mayor influencia de la sociedad de la información hace que el escrutinio sobre cada uno aumente. En este caso fue un analista que atando cabos descubrió la situación de Gowex”.

E insiste: “Lo importante, nuevamente, es la cultura que queremos definir e implementar. Si somos capaces, empresas, reguladores, políticos, sociedad, de definir una cultura de honestidad e integridad, existirán cada vez mayores controles (directos e indirectos) y una mayor aversión a prácticas poco éticas”.

Para que un negocio sea ético o íntegro, Holder cree que “resulta fundamental un buen sistema de control interno, constante capacitación y concienciación del equipo profesional, y contar con equipos (ya sea abogados, asesores, consultores, etc.) que ante determinadas circunstancias aporten soluciones en base a experiencias pasadas”.

Holder propone cinco elementos clave: el primero, el tone of the top, la cultura-mensaje de la organización, desde el consejo de dirección hacia abajo. El segundo, la concienciación de que la conducta ética debe regir en la organización (awareness). En tercer lugar, instaurar un canal de denuncias anónimo. Cuarto, lo que llamamos el resource allocation, una correcta distribución de los recursos considerando la matriz de riegos de la empresa. Y por último, la prevención a través de sistemas de verificación, o due diligence, de proveedores, socios y empleados, entre otros.

Gestión de la reputación

El tema de la reputación es una de las cuestiones clave en la gestión de una empresa, afirma Frank Holder. “Existe un dicho que dice que la reputación tarda una vida en crearse, pero puede destruirse en un minuto”. “Cómo expongo en el libro, la sociedad de la información actual ha cambiado de forma radical. Hace décadas, un problema en Bangladés [se refiere al hundimiento del edificio Rana Plaza en 2013, donde murieron más de 1.100 empleados de la industria textil que trabajaban para reputadas marcas internacionales] hubiera tardado días o bien semanas en ser conocido en Europa. Actualmente esto ocurre de inmediato. Por lo tanto, al igual que en los temas de prevención y mitigación de fraude, o en la responsabilidad social corporativa, es necesario no solo decir que tenemos un programa, sino también ejecutarlo”.
“Además de tener un plan de mitigación de riesgos, es importante analizar el potencial socio o proveedor. Esto se conoce como la due diligence reputacional, que complementa las diligences financieras y legales. En una due diligence reputacional se analiza la exposición pública de la empresa o individuo. El objetivo es minimizar cualquier riesgo que pueda surgir una vez hecha la transacción”, concluye.