Concedidos 3.266 permisos para inversores y profesionales en solo doce meses

Los visados para atraer capital y empleo extranjero se multiplican por cuatro

Medidas para atraer inversión y talento a España Ampliar foto

Hace un año entró en vigor la ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización. El principal objetivo de la ley, cuyo impulsor fue el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, era homologar a España con otros países de la OCDE como EE UU, Australia y Nueva Zelanda, que llevan muchos años aplicando un modelo de política de admisión especial para inversores y trabajadores cualificados, así como acercarse a sistemas semejantes ya en vigor en países mucho más cercanos como son Reino Unido, Irlanda, Italia y Holanda.

Las dos principales medidas eran la atracción de inversores dispuestos a comprar deuda pública y bienes inmuebles. La norma establecía que todo aquel extranjero que comprara vivienda por medio millón de euros, que adquiriera deuda pública por un importe superior a dos millones de euros o que pusiera en marcha un proyecto empresarial que creara puestos de trabajo obtendría un visado. En paralelo, también se establecían otros incentivos para derribar barreras que impedían la atracción de personal cualificado, el tránsito de expatriados extranjeros y de sus familiares, así como el cambio de esos trabajadores entre distintas empresas.

La inversión ligada a esos permisos es de 497 millones y el empleo de 4.446 puestos

Los últimos datos del Ministerio de Economía, a los que ha tenido acceso CincoDías, muestran cómo la concesión de esos visados se ha disparado en la segunda mitad del año y cómo las concesiones han estado menos ligadas a la inversión y más hacia la atracción de personal cualificado. En el primer año de vigencia de la norma (septiembre de 2013 a septiembre de 2014), Economía ha concedido 3.266 visados, lo que supone que el número de permisos concedidos se ha multiplicado por cuatro en seis meses. En marzo tan solo se habían otorgado 818.

Empleo e inversión asociados

Una primera aproximación a los datos muestra que de esos 3.266 permisos, 1.312 (el 40,1% del total) se han concedido para familiares. Se trata de una petición muy reclamada entre los inversores y trabajadores extranjeros, en especial entre aquellos que compran casa o inician un proyecto empresarial. Una vez que adoptaban la decisión se encontraban con numerosas trabas para reunificar a la unidad familiar en España, lo que en muchas ocasiones suponía un obstáculo para la toma de decisiones. Una dificultad que se ha eliminado con esta ley a través de la concesión de permisos a familiares. En marzo, el número de permisos concedidos era tan solo de 235, lo que supone que los visados otorgados se han multiplicado por seis.

EE UU, Rusia, Venezuela e India, los países que más negocios están dispuestos a emprender

En segundo lugar, figuran las personas altamente cualificadas, que han obtenido 802 visados. La norma establecía la posibilidad de que este personal obtuviera permisos por el impacto que podían tener en la creación de empleo o en compañías ligadas a sectores estratégicos, fundamentalmente vinculadas a sectores tecnológicos o a la I+D+i. Este es otro apartado que ha sufrido un incremento exponencial desde marzo, cuando tan solo se habían otorgado 228. Esta flexibilización de las condiciones para atraer profesionales cualificados también ha sido aprovechada por las escuelas de negocio. En el año en el que ha estado en vigor esa norma han cursado 18 solicitudes para que este tipo de trabajadores realicen estancias en sus instalaciones.

En tercero, figuran los permisos para la movilidad intraempresarial (651 en septiembre frente a los 278 de marzo). Esta figura está establecida en dos casos:aquellos profesionales extranjeros altamente cualificados cuyas empresas les destinen a España para el desarrollo de una relación laboral o profesional incluida o bien aquellos que formen parte de un proyecto empresarial que represente un aumento de la plantilla, una inversión con impacto socioeconómico de relevancia o una aportación relevante a la innovación científica o tecnológica.

En cuarto lugar, figura el capítulo de inversores, con 285 visados concedidos. En este capítulo se incluyen aquellos que optaran por la compra de viviendas por un importe superior al medio millón de euros, la compra de deuda pública por más de dos millones de euros o la puesta en marcha de un proyecto empresarial. De esa cantidad, 260 permisos están ligados a la compra de vivienda, 17 a la adquisición de capital y ocho a proyectos empresariales. La inversión ligada a estos proyectos, según las primeras estimaciones de Economía, se eleva a 497 millones y el empleo a 4.446 puestos de trabajo.

Procedencia de los solicitantes

La aportación más importante procederá de los proyectos empresariales, con una inversión prevista de 226 millones y la creación de 2.410 puestos de trabajo, según las previsiones recogidas por las propias empresas. A muy poca distancia aparece el gasto en inmuebles, a la que está previsto que se destine 218 millones. Les siguen la inversión en otros activos, con 29,2 millones, y la compra de activos financieros (en especial deuda pública), con 24,4 millones. Fuentes del Ejecutivo subrayan que la inversión ligada a inmuebles y activos financieros ya se ha realizado, mientras que la vinculada a proyectos empresariales, que representa algo menos de la mitad del total, está planteada para ir realizándose de forma gradual.

Los datos de los proyectos empresariales también sirven para identificar las comunidades autónomas que se van a beneficiar de ellos y los países de procedencia de los inversores. De los 63 visados concedidos hasta finales de agosto, 24 tienen como destino Madrid y 19 van a Cataluña. Los estadounidenses son los que más proyectos empresariales han presentado para obtener un visado, con 14, seguidos por Rusia (7), Venezuela (5), India (5), Libia, Colombia y Canadá, con 4. Fuentes cercanas destacan la irrupción de inversores de naciones en conflicto como una manera de buscar una alternativa en caso de que las cosas se pongan peor en su país de origen.

Las condiciones para residir y trabajar en España

La decisión de conceder visados de residencia por inversiones recogida en la ley de apoyo a los emprendedores y a su internacionalización fue duramente criticada durante la tramitación de la norma, al ser considerada como una especie de “concesión” a las rentas altas que estuvieran dispuestas a invertir en España. Un trato de favor que el Ejecutivo intentó desmentir con la inclusión de numerosas salvedades. De esta manera, la conservación del permiso de residencia no permanente estará sujeta a que la inversión se mantenga al menos durante cinco años.

El primer año tendrá un visado provisional y luego obtendrá un permiso de residencia transitorio de dos años, prorrogable otros dos. En esos cinco ejercicios, el inversor perderá el permiso si opta por hacer una desinversión. La misma regla opera para aquellos inversores que compren deuda pública por más de dos millones de euros. “No se trataba de dar papeles por comprar una casa. Es conceder un permiso de residencia que lo único que lleva aparejado es no tener que revisar los visados cada 90 días, tal y como está establecido para los ciudadanos no comunitarios”, subrayan fuentes de Economía.

Transcurridos esos primeros cinco años y siempre y cuando haya mantenido la inversión, obtendrá un permiso de residencia permanente. En cualquier caso, aquellos ciudadanos extranjeros que obtengan el visado no tendrán acceso a la sanidad y a la educación pública ni podrán conseguir un permiso de trabajo.

Este último, que será gestionado directamente por el Ministerio de Empleo, queda reservado en exclusiva para aquellos trabajadores o ejecutivos extranjeros que sean reclamados directamente por empresas o por escuelas de negocios.