El 'no' gana la consulta

Referéndum en Escocia: ¿y ahora qué?

El primer ministro británico, David Cameron, en su comparecencia posterior al resultado del referéndum escocés.
El primer ministro británico, David Cameron, en su comparecencia posterior al resultado del referéndum escocés. REUTERS

La mayoría de los votos emitidos en el referéndum de Escocia han sido a favor del No a la independencia. Escocia seguirá en Reino Unido como hasta ahora, se rigiendo como hasta ahora, es decir, con competencias transferidas y competenecias estatales. Sin emabrgo, se espera una nueva relación con Londres. ¿Qué puede pasar ahora?

Un nuevo marco de convivencia

Durante la campaña, los políticos de Londres ofrecieron, a cambio del voto a favor de continuar formando parte de Reino Unido, iniciar un periodo de negociación para establecer nuevas bases en la relación.

En concreto, el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, el líder liberal demócrata, Nick Clegg, y el líder laborista, Ed Miliband, se han comprometido a transferir "poderes a nuevos" a Escocia, como otorgar "amplios" poderes para el Parlamento escocés, para lo que se fijaría, dijeron, "un proceso y un calendario".

En su primera comparecencia pública, y tras admitir la derrota, el primer ministro escocés, Alex Salmond, ha pedido que se cumplan los acuerdos sobre mayor autonomía y más poderes para Escocia.

El primer ministro, David Cameron, ha señalado que tramitará estos mayores poderes para Escocia en la próxima sesión parlamentaria, y que la ley estará firmada en el mes de enero, y que ahora hay una "gran oportunidad" para cambiar los mecanismos de Goberino en el Reino Unido.

En la misma línea se ha mostrado NIck Clegg. El líder de los liberal demócratas ha ido en la misma línea: "Debemos cumplir a tiempo y por completo el amplio paquete de nuevos poderes prometidos a Escocia", señaló. Clegg añade que el referéndum es la señala para iniciar una profunda reforma constituyente en el Reuno Unido.

Negociar el mecanismo de financiación

Sobre la mesa de negociación estará en primer lugar el marco de financiación. Los políticos británicos se comprometieron asimismo a compartir los recursos "de una forma equitativa". En ese sentido, señalaron que Reino Unido será el garante de  "las oportunidades y la seguridad para todos los ciudadanos".

Sistema de Salud escocés

Otro punto de la negociación será la financiación de Sistema de Salud escocés, así como del resto de servicios públicos, una atribución que "recaerá sobre el Gobierno de Escocia". Se espera así un cambio en la llamada Fórmula Barnett, el mecanismo utilizado para ajustar los importes o asignaciones del gasto público, que deja la última palabra en manos de Londres.

Cambio en la Constitución

El ex primer ministro laborista, Gordon Brown, uno de los líderes de la campaña a favor de permanecer en Reino Unido, ya lo dijo durante el proceso electoral: "el 'status quo' ya no es una opción", dijo. Por ello, abogó por "un gran cambio en la Constitución" y caminar hacia algo "muy próximo al federalismo" en Reino Unido. "El cambio está en el aire y el cambio está en camino", señaló.

¿Cuál será el calendario para los cambios?

Gordon Brown prometió que el debate para el proceso de cambio en la relación de Escocia con Reino Unido debería iniciarse "con fechas topes firmes" y que al día siguiente de la consulta (ess decir, hoy) el Gobierno debería empezar a trabajar y a poner plazos. En cualquier caso, se debería fijar las opciones de las competencias a devolver a Escocia "antes de finales de octubre".

Según ese planteamiento, antes de finales de noviembre se cerraría la negociación sobre la transferencia de esas competencias, tras llevar a cabo consultas con la sociedad civil. Finalmente  se elaboraría una nueva Ley de Escocia para finales de enero.

¿Habrá otra consulta?

No se contempla... de momento. Los acuerdos de Edimburgo de octubre 2012 no prevén  ninguna otra propuesta de consulta sobre la independencia, tal y como explicaba el Gobierno escocés antes del referéndum.

El líder independentista, Alex Salmond, aseguró tras conocer el resultado que "Escocia ha decido que no quiere convertirse en un país independiente", si bien  se mostró muy satisfecho por “los 1,6 millones de votos a favor de la independencia” y pidió más autonomía para el país.