Extremadura y Castilla-La Mancha reducirán el tributo

Las comunidades tienen tres meses para replicar la rebaja estatal del IRPF

Sin las comunidades no emulan la rebaja estatal, los ahorros anunciados no se cumplirán

Cataluña ya ha señalado que no tiene margen parar reducir el tributo

Tramos autonómicos del IRPF Ampliar foto

La pelota ahora está en el tejado de las comunidades autónomas. La rebaja del IRPF que incluyó en la reforma fiscal el Gobierno de Mariano Rajoy precisa de la colaboración de las comunidades autónomas para que los ahorros anunciados se cumplan. De momento, Castilla-La Mancha ya ha indicado que seguirá la senda marcada por el Estado y ayer fue el turno de Extremadura. José Antonio Monago, el presidente de la Junta extremeña, prometió una reducción fiscal a partir de 2015 que ascenderá a 114,3 millones, según sus cálculos. El dirigente extremeño, sin embargo, no especificó cómo quedará la estructura del impuesto en su comunidad y fuentes del Ejecutivo autonómico señalaron que todavía se está perfilando. Actualmente, el tramo autonómico del IRPF en Extremaduracuenta con diez escalones, un hecho insólito y muy superior a los cuatro que mantienen la mayoría de comunidades. En principio, señalan fuentes del Gobierno extremeño, el tipo inferior pasaría del 11,25% vigente al 10,5%.

Las decisiones que adopten las comunidades autónomas son vitales para que la reforma fiscal aprobada por Hacienda sea de la intensidad anunciada. Hay que tener en cuenta que el IRPF es un tributo sobre el que las autonomías tienen competencia para modificar los tramos, los tipos impositivos y los mínimos personales y familiares. El tipo mínimo actual se sitúa en el 24,75%, un porcentaje que es el resultado de un gravamen del 12,75% del tramo estatal y del 12% autonómico. Hacienda señala que el porcentaje bajará al 20% en 2015 y al 19% en 2016. Para ello, el tramo estatal se reducirá al 10% el próximo año y al 9,5% el siguiente. Sin embargo, falta que las comunidades repliquen la rebaja fiscal del Estado para que, efectivamente, se cumpla la reducción prevista por Hacienda. Esta situación se reproduce en todos los tramos del impuesto.

De momento, Castilla-La Mancha es la única comunidad autónoma que ya ha indicado que, en 2015, fijará la misma escala que el Estado y, además, establecerá los tipos previstos por la Administración central en 2016, cuando entra en vigor la segunda fase de la reforma fiscal que el Congreso aprobará en los próximos meses. Así, el Ejecutivo de María Dolores de Cospedal –que también ha reducido del 12%al 11% el tipo mínimo vigente en 2014– aplicará la rebaja tributaria en un año en lugar de en dos como está previsto por Hacienda. Extremadura, por su parte, es la segunda comunidad que también ha anunciado de forma oficial que reducirá el IRPF. Aunque está por ver si replica la estructura estatal. En principio, el Ejecutivo de Monago planea fijar tipos incrementados para las rentas altas. Es previsible que las comunidades gobernadas por el PP adopten, con pequeñas variaciones, los mismo tramos que los fijados por el Estado.

En cambio, el Ejecutivo catalán de Artur Mas ya ha sugerido que no tiene margen para aplicar una rebaja análoga a la estatal en el tramo autonómico del impuesto. La Comunidad de Madrid, la región que mayores rebajas impositivas ha aprobado en el impuesto sobre la renta no se ha posicionado hasta la fecha.

Hay que tener en cuenta que replicar la estructura del estado en el tramo autonómico no siempre beneficia a los contribuyentes. A partir de sueldos superiores a 35.000 euros brutos, emular los tipos y tramos estatales equivale a un menor ahorro fiscal. Ello es así porque, actualmente, los tipos que mantienen las comunidades en los tramos medios ya son inferiores que los incluidos en la reforma fiscal.

Las comunidades tienen tres meses para decidir si mantienen el IRPF tal y como está ahora, si se adaptan a la estructura del Estado o si optan por una tercera alternativa. Que el impuesto sobre la renta resulta más sencillo que el vigente dependerá de la postura que adopten las comunidades autónomas. En cualquier caso, para el cálculo de las retenciones que las empresas aplican a sus trabajadores no se tiene en cuenta la legislación autonómica. Es decir, un trabajador que gana 25.000 euros brutos sufrirá la misma retención con independencia de que viva en una u otra comunidad. El resultado variará en el momento de presentar la declaración anual del impuesto. Así, los trabajadores que residan en comunidades que han rebajado el IRPF tendrán derecho a una mayor devolución o deberán pagar menos que aquellos que vivan en comunidades con tipos más elevados.

Actualmente, ello ya sucede en la medida en que la mayoría de comunidades han hecho uso de su capacidad normativa. Así, un empleado con un sueldo bruto de 30.000 euros paga por IRPF en Madrid 5.273 euros, mientras que otro trabajador en Cataluña en la misma situación abona 5.428,4 euros. Una diferencia de 154,6 euros.

Por otra parte, el presidente extremeño también señaló ayer que aprobará una reducción del céntimo sanitario por 8,2 millones y una rebaja del 50% en el canon de saneamiento del agua. Además, se fijará una bonificación en el caso de herencias que se reinviertan en pequeñas y medianas empresas.