El Ibex casi ha recuperado los niveles de entonces

Año 6 después de Lehman Brothers

Sede de Lehman Brothers, entidad cuya quiebra en septiembre de 2008 marcó el comienzo de la crisis
Sede de Lehman Brothers, entidad cuya quiebra en septiembre de 2008 marcó el comienzo de la crisis

El hundimiento de Lehman Brothers, uno de los mayores bancos estadounidenses, marcó el 15 de septiembre de 2008 el inicio de la mayor crisis financiera mundial desde el crac del 29. Seis años después de aquella histórica bancarrota, la Bolsa estadounidense se sitúa en máximos históricos, con los beneficios empresariales por encima de su nivel previo al estallido de la GranRecesión. Más rezagada se encuentra la renta variable europea, que confía en las medidas de estímulo del BCE como principal catalizador futuro.

Wall street, en máximos históricos

La estrepitosa bancarrota de Lehman Brothers sumió en el pánico a los inversores en septiembre de 2008. El selectivo de la Bolsa estadounidense se desplomó un 38% ese año, pero la rápida reacción de las autoridades, con una inyección de liquidez de 700.000 millones, sirvió para reanimar la primera economía del mundo, que salió de la gran recesión en 2009. El principal índice de WallStreet recuperó en abril de 2010 el nivel anterior al inicio de la crisis. Ahora, el selectivo S&P está en el entorno de los 2.000 puntos, su máximo histórico.

La vivienda empieza a levantar cabeza

M. M. M. / A. R.

Las grúas fueron el máximo exponente del desarrollismo inmobiliario que vivió España durante los primeros años del nuevo milenio. Entre 2000 y 2008 no había pueblo o ciudad que no estuviera tomada por nuevas promociones de viviendas o desmesurados polígonos industriales. Con la crisis de las hipotecas subprime primero (2007) y especialmente tras el colapso del banco Lehman Brothers y la propagación de la crisis financiera por todo el mundo (2008), la liquidez bancaria se secó y la aversión al riesgo se disparó. La maquinaria económica, que hasta esas fechas parecía haber recobrado todo su vigor, se paró en seco, y aquellas grúas empezaron a desparecer del paisaje español, o a quedar abandonadas. Como tótems caídos. Emblemas de la versión hispana de la Gran Recesión mundial.

Seis años después de que temblara Wall Street y de que el precio de la vivienda en España llegara a sus máximos (septiembre de 2008), el mercado inmobiliario parece que está tocando suelo, tras acumular una caída del 38%. El índice del Instituo Nacional de Estadística (INE) de precios de la vivienda–indicador homologado en Europa–, arrojó en el segundo trimestre de este año su primer ascenso interanual desde 2008: un crecimiento del 0,8% respecto a junio de 2013.

El indicador, hecho público el lunes, revela que han subido tanto los precios de las casas nuevas como usadas, si bien la vivienda nueva, cuyos precios habían caído con más fuerza, ha sido la principal responsable de la mejora: repuntó un 1,9%, frente al 0,2% de la usada.
No es el único indicador de que el ladrillo empieza a salir del pozo. Las ventas de viviendas acumulan cuatro meses de subidas, crecieron el 8,8% en junio y están al nivel de antes del fin de la deducción fiscal por compra de vivienda (26.000 al mes), suprimida en 2012, y que distorsionó las estadísticas del año pasado porque hubo muchas compras anticipadas. En algunas comunidades autónomas los visados para construir vivienda han aumentado respecto al año pasado y el mercado hipotecario ha revivido: la concesión de hipotecas aumentó un 19% en junio sobre el mismo mes del año pasado.

Los principales expertos del sector también reconocen el cambio de tendencia. “No se trata solo de las estadísticas, la cuestión es que cada vez se ven más operaciones, que los grandes jugadores están volviendo a España, que los bancos por fin han abierto el grifo en la concesión de hipotecas”, afirma José Luis Ruiz Bartolomé, autor del libro Adiós, Ladrillo, Adiós. “Desde máximos, los precios han tenido un ajuste bestial, superior al que reflejan las estadísticas. En algunos solares, se están produciendo ventas con descuentos que llegan al 75%. Además, la macroeconomía empieza a ayudar. La destrucción de empleo ha terminado y la llegada de inversores internacionales ayuda a recuperar la confianza”.

En el sector no residencial (oficinas y locales comerciales), Madrid es una de las capitales europeas más activas. Según un informe elaborado por BNP Paribas, la capital de España suma inversiones por 1.848 millones de euros, lo que supone duplicar las cifras de 2013. Otro dato revela el dinamismo de la capital: los visados de obra nueva registrados entre enero y agosto, han aumentado un 35% respecto al año anterior. Al margen de las estadísticas, las grúas vuelven a florecer y, en la autopista que une el aeropuerto con el centro de Madrid, ya se divisan varias promociones.

Como destaca José Luis Martínez Campuzano,“seis años más tarde la economía norteamericana ha recuperado el terreno perdido, incluido el empleo, y los beneficios empresariales han alcanzado nuevos máximos, al igual que el nivel del mercado”. La fortaleza de la economía de EEUU tras un débil primer trimestre es un gran estímulo para la Bolsa de aquel país, que según los expertos puede seguir subiendo.

La clave, junto a los datos macroeconómicos, será la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés), gran motor de las Bolsas por sus sucesivos programas de estímulos (2008, 2010 y 2012).El mercado espera que en octubre concluyan las compras de deuda del organismo y para el próximo año se prevé la primera subida de tipos desde diciembre de 2008, aunque se espera un alza gradual del precio del dinero. Los inversores buscarán pistas en el mensaje de Janet Yellen tras la reunión de la próxima semana.

Los expertos creen que WallStreet no ha tocado techo, pero recomiendan cautela. “Por valoración, la Bolsa estadounidense no está barata y en este punto es muy probable que en los próximos meses aumente la volatilidad en ese mercado”, explica Fernando Hernández, director de gestión de InversisBanco.

Europa, cerca de los niveles precrisis

En Europa, la crisis financiera mutó a partir de 2010 en una crisis de deuda que obligó a Irlanda, Grecia y Portugal a pedir el rescate a la UniónEuropea, lo que frenó en seco la recuperación experimentada por los índices en 2009.Del día de Reyes de 2010 data el nivel más alto alcanzado por el Ibex después de la bancarrota de Lehman Borthers: los 12.222,5 puntos. Aquel año y los siguientes, los mercados tuvieron carbón como presente. Una situación que empezó a revertirse el año pasado y continúa cambiando, con el regreso de los inversores a la Bolsa.El mes pasado, según datos de Inverco, el volumen de los fondos de inversión llegó a los 185.989 millones, por lo que superó la cota en la que se encontraba en septiembre de 2008, cuando todo empezó. El selectivo español está a solo diez puntos de su nivel en aquella época pero aún se mantiene a un 31,7% de su máximo histórico, alcanzado en 2007 cuando llegó a los 15.945 puntos.

En cuanto al resto de índices europeos, el Eurostoxx llegó a superar a comienzos de este año el nivel al que cotizaba en septiembre de 2008, mientras que elDax alemán alcanzó en julio su máximo histórico de los 10.000 puntos, aunque el conflicto ucraniano lo ha alejado un 3,4% de esa cota. El FTSE MIB italiano está todavía a un 23% de su nivel cuando quebró LehmanBrothers Y elCac francés, un 6,5% por encima.

Buenas perspectivas con el BCE a favor

Los bancos centrales siguen jugando un papel determinante para los inversores. Las nuevas medidas del BCE serán positivas para las Bolsas, pues otorga confianza a los inversores y añade liquidez al sistema. En opinión de Carlos Andrés, director de inversiones de March Gestión, “las condiciones de amplia liquidez en el mercado permitirán mantener la tendencia alcista para todas las Bolsas, aunque presenta más recorrido la renta variable europea que la de EEUU”.

La política monetaria expansiva del BCE y la depreciación del euro deben beneficiar a las Bolsas europeas, porque contribuirán a una reactivación de las cuentas corporativas. Martin Skanberg, gestor de fondos de renta variable europea de Schroders, cree que “las empresas europeas tienen mucho margen para ponerse al nivel de otros mercados desarrollados en materia de beneficios como EE UU, donde las ganancias han superado su pico anterior a la crisis”.

También se muestra optimista sobre el futuro de la renta variable europea, en especial de la española, Diego Jiménez–Albarracín, responsable de renta variable del centro de inversiones de Deutsche Bank, quien maneja un objetivo para este año para el Ibex de entre 11.800 y 12.000 puntos. “Para el segundo semestre esperamos mejorías de las estimaciones de los resultados empresariales por la reactivación de la demanda interna y una estabilidad en las divisas latinoamericanas”, añade.

En un reciente informe, los expertos de Nomura muestran su preferencia por la Bolsa española por la mayor competitividad que ha ganado el país en los últimos años, el gran peso en el Ibex del sector financiero, para el que la firma japonesa espera un buen comportamiento en la zona euro, y la valoración atractiva que conserva el índice, aunque ya no esté tan barato como en 2012.

La opinión generalizada es que la Bolsa mantiene su tendencia positiva, pero la situación que llevó al BCE a actuar, crecimiento anémico y riesgo de deflación, provoca incertidumbre. Por eso, IgnacioMéndez, jefe de análisis de Mirabaud, cree que “va a ser complicado que el mercado rompa al alza mientras persistan las dudas sobre la recuperación”. También será importante para más subidas que el conflicto ucraniano no dé nuevos sustos. El viernes entraron en vigor nuevas sanciones de la UE a Rusia y el Kremlin amenazó con responder a esas medidas.

Los bancos, del pánico a la mejoría

El sector financiero fue el que más sufrió los efectos de la crisis. En 2008, Santander, BBVA, Popular, CaixaBank y Bankinter cedieron un 50%. Lo peor, en cualquier caso, estaba por llegar. En 2010, la irrupción de la crisis de deuda en la zona euro, con el rescate a Grecia, puso en el foco al sistema financiero europeo por su alta exposición a la deuda soberana y privada.Ninguna entidad del Ibex ha vuelto a su valor de septiembre de 2008.

Seis años después, los bancos son los grandes beneficiados de las nuevas medidas delBCE como las barras de liquidez condicionada a la concesión de créditos (TLTRO) que empezarán la próxima semana o las compras de titulizaciones respaldadas por créditos. Víctor Alvargonzález, director de inversiones de Tressis destaca que “estas acciones del BCE le quitará a los bancos parte de la mochila de créditos problemáticos, lo que será un gran estímulo para las entidades financieras”.