El banco celebra junta extraordinaria de accionistas

Ana Botín se compromete a "mantener la trayectoria"

Ana Patricia Botín, presidenta de Santander, en una rueda de prensa de 2009.
Ana Patricia Botín, presidenta de Santander, en una rueda de prensa de 2009. REUTERS

Iba a ser una cita casi de trámite pero se ha convertido en un encuentro de la máxima expectación después del fallecimiento el pasado miércoles de Emilio Botín. Banco Santander celebra hoy en la capital cántabra junta extraordinaria de accionistas, en la que se someterá a votación la operación por la que la entidad prevé hacerse con el 25% del capital que no controla de su filial brasileña a través de una opa. La operación fue anunciada el pasado mes de abril, con el objetivo de adquirir las acciones de la franquicia brasileña ahora en manos de minoritarios a los que la entidad ofrecerá acciones de Banco Santander.

La entidad emitirá para responder a ese canje hasta alrededor de 665 millones de acciones –contando con que todos los accionistas a los que se dirige la oferta la suscriban–, lo que supone valorar la operación en 5.100 millones de euros. El equivalente al 5,5% de la actual capitalización bursátil.

Será la primera operación de envergadura a la que Ana Patricia Botín tenga que enfrentarse como presidenta del grupo, después de que el consejo de administración la nombrara por unanimidad en el cargo el pasado miércoles tras el fallecimiento de su padre.

Deberá ratificar ante la comunidad inversora la oportunidad de una inversión con la que el banco ha terminado por reconocer la pérdida de valor en el mercado de su franquicia brasileña, puesto que la oferta anunciada en abril a los accionistas de la filial –0,70 títulos del Santander por cada unidad de la entidad brasileña–, suponía una prima del 20% sobre la cotización de entonces, pero una pérdida del 35% respecto al precio en reales al que el Santander colocó las acciones en el parqué brasileño.

Retos

El impulso al negocio brasileño –el segundo mayor contribuyente a los resultados del grupo, solo por detrás de Reino Unido– será una de las principales tareas que aguardan a Ana Patricia Botín al frente de Santander. Los accionistas han reaccionado en principio dando un voto de confianza a la nueva presidenta y el valor apenas se ha resentido con el fallecimiento de Emilio Botín, con la expectativa de que el grupo mantendrá el rumbo y la línea estratégica desarrollados hasta ahora.

Aun así, junto con los argumentos con los que presentar a los accionistas la operación brasileña, el conjunto de la comunidad inversora seguirá con detalle las palabras que hoy pronuncie la nueva presidenta, las primeras ya en posesión de su cargo y después del comunicado difundido el miércoles por el banco en el que Ana Patricia manifestó su firme compromiso con sus nuevas responsabilidades.