El pasivo de las administraciones públicas se sitúa en el 98,9% del PIB

La deuda pública escala temporalmente a máximos históricos

La deuda pública escala temporalmente a máximos históricos

El pasivo de las administraciones públicas, de esta manera, se coloca temporalmente en el segundo trimestre en el 98,9% del PIB, lo que supone un desvío muy importante con respecto a las previsiones que el Ejecutivo remitió a Bruselas en el Plan de Estabilidad. En ese documento, el Ejecutivo auguraba que la deuda cerraría este ejercicio en el 99,5% del PIB, un nivel que con toda seguridad se superará si se mantiene este ritmo de crecimiento de 16.000 millones por trimestre.

La revisión al alza del PIB prevista para el 25 de septiembre podría reducir cuatro puntos la deuda y tres décimas el déficit

Sin embargo, este nivel de endeudamiento está influenciado parcialmente por un cambio metodológico que ha sufrido la estadística que realiza el Banco de España y que con toda seguridad se verá mitigado el próximo 25 de septiembre cuando el INE revise al alza el PIB en virtud de un cambio aprobado por Eurostat.

El cambio metodológico que ha sufrido la estadística del Banco de España se refiere a la inclusión entre la deuda global del pasivo de muchas unidades que no computaban anteriormente porque cumplían la regla por la cual cubrían el 50% o más del 50% de sus gastos con sus ventas. Desde ahora, entre los gastos se incluyen los financieros (préstamos o intereses), con lo cual muchas de esas empresas incumplen la regla antes citada y su deuda pasa a registrarse en la estadística del Banco de España.

La inclusión de esas unidades ha impulsado al alza la deuda en términos absolutos. De los 16.371 millones en los que se ha incrementado la deuda, el Banco de España cree que 6.000 (un 37%) se han producido como consecuencia de esta ampliación en el número de empresas públicas que están obligadas a computar su deuda.

Una mala noticia que, sin embargo, se verá compensada con otro cambio metodológico que se producirá el próximo 25 de septiembre. En esa fecha está previsto que el INE, en virtud de un reglamento de la Comisión Europea y las recomendaciones de Eurostat, la oficina de estadística comunitaria, actualice la metodología para calcular el producto interior bruto. De este modo, los gastos militares y en I+D+i se contabilizarán como inversión en vez de como consumo y las actividades ilegales, como la producción y tráfico de drogas, prostitución y contrabando se incluirán dentro de la producción nacional, a lo que habría que sumar el impacto de algunos cambios en el censo de población o en la Encuesta de Población Activa. La suma de esos factores llevará a un crecimiento adicional del PIB que oscilará entre un 2,7% y un 4,5%.

Ese incremento del PIB tendrá también un impacto positivo tanto en el ratio de la deuda sobre el PIB como en el déficit. Si finalmente se alcanza el máximo incremento del 4,5%, la deuda podría reducirse en un porcentaje similar y quedar lejos de la barrera del 100% del PIB a la que se dirigía a mediados del año. El secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, apuntó que el pasivo acabará el año en el 99,5% y se estabilizará en 2015 o 2016, para posteriormente empezar a moderarse.

El déficit también se vería mejorado en una tres décimas, cifra que coincide con la revisión que el Ejecutivo hizo en el último programa de estabilidad (mejoró la previsión de déficit del 5,8% al 5,5%).